Las ventajas de ser un marginado llegó hace unos meses a los cines y de forma casi automática cosechó muy buenas críticas. Tanto por la historia, como por la forma de trasladarla a otro medio y seguir siendo tan fiel, algo que es debido a que en ambos casos el responsable es Stephen Chbosky. Se erige así como un autor realmente completo, pasando de la escritura, al guión y finalmente a la dirección para darnos una película de corte generacional que (sin lugar a dudas) el tiempo pondrá a la altura de “Beautiful Girls” o “Alta Fidelidad”, dos títulos de visionado imprescindible.

La historia es la vida del joven Charlie, un adolescente que ha pasado un duro lance personal y ahora regresa al instituto. Allí conoce a Patrick y a su hermanastra Sam, dos encantadores muchachos que son unos inadaptados en toda regla (según lo que dicta la sociedad y el ansia de ser popular), pero que le abrirán de par en par las puertas a un nuevo e increíble mundo.

Gracias a ellos, y a la gente que pasará a conformar su vida, entrará en un universo en el que cada persona es libre de ser quién eres, donde las etiquetas sociales no son más que pegatinas que se caen, y en el que tus amigos te quieren por ti mismo.

Sencillamente, lo que Charlie descubre son las ventajas de ser un marginado.

1. No tienes que pasar por el aro

Uno de los mayores problemas de la sociedad es que, si pretendes ser aceptado, tienes que aceptar unas formas establecidas que en ocasiones (muchas) están equivocadas. Cuando ya se te considera fuera de lo normal, no hace falta que pases por el aro.

2. Eres libre

Ser marginado conlleva muchas veces que eres invisible, que nadie te ve y menos te toman en cuenta. Esto es algo que puede ser malo, pero también te da el espacio para ser libre y, sin duda, para ser tú mismo.

3. Tus gustos no los dicta la moda

Vivimos en un mundo en el que ser blogger de moda está de moda. En que las tendencias las dictan los grandes emporios textiles y no está permitido salirse de ellos. ¿O quizá sí? Tú eres tú mismo y la ropa no te define, tú defines la ropa que llevas. Puedes ser auténtico.

4. Si te gusta leer, lo haces

Siempre choca que en muchas ocasiones parece que leer está mal visto. Incluso hay gente orgullosa de tener desprecio por los libros, será por las luces de las discotecas que ciegan los ojos. Leer es el mejor ocio que existe, puedes viajar hasta Narnia o a la Segunda Guerra Mundial.

5. Tu vida está llena de personas increíbles

Si partimos de la base de que ser marginado conlleva que no eres normal, que no encajas, tendrás la fortuna de encontrar a lo largo de tu vida personas como tú. Gente con ideas asombrosas y formas distintas de ver el mundo.

6. No compartes el borreguismo

-«Cuatro patas bueno, dos patas malo»-, esta frase es de una novela de Orwell y expresa muy bien esta idea. Existe una apatía general en nuestra sociedad, un completo borreguismo que hace que nos movamos según la corriente, por suerte los marginados suelen saber nadar.

7. Conoces cosas que otros no

Dónde está Narnia, quién es Bruno Díaz, que un androide sueña con ovejas eléctricas, que las palabras “Como desées” significan te amo, que el paraíso puede estar en la segunda estrella a la derecha, todo recto hasta el amanecer.

8. Puedes quedarte en casa un sábado por la noche

Hoy no salgo. ¿Y eso? ¿Qué te pasa? Nada, me apetece quedarme. ¿Porqué? ¿Qué te pasa?- Y entramos en un bucle infinito, algo que solo sucede cuando se sale el sábado por que es sábado y hay que salir. Pero nosotros podemos quedarnos en casa, y mañana será domingo.

9. Sabes que el Gran Hermano nació en 1984

Realmente nació en 1949, pero tú sabes que el concepto es debido a George Orwell y su imprescindible “1984”. Una novela llena de reflexiones, avisos y un “tened cuidado” de flipar. Sabes todo esto, y además sabes que el programa es telebasura en estado puro.

10. No rindes cuentas a la sociedad

No pasar por el aro, estar aparte, ser distinto a los demás conlleva además que no pasas cuentas a nadie. La sociedad no te las pide, y tú tampoco tienes interés en darlas. A fin de cuentas, no vas con la masa, que balen ellos.

11. Una frecuente superioridad intelectual

Todos estos motivos, además del no doblegarse antes unos estudios reglados, conllevan que tengas un punto de vista distinto. Que hayas visto y leído más, por simple interés propio, que reflexiones y simplemente saltes preguntando a qué altura. Tu mente está más abierta, porque tú lo has querido así.

12. Prefiero ser un marginado, pero único y especial

Puede que te sientas raro en fiestas, quizá no vayas con los populares y seguramente no entiendas porqué hay que bailar una música que no te gusta. Pero eso es lo bueno, serás tú mismo, serás único y sin duda la persona que realmente eres.

Sí, claro. Yo he sido un marginado, al menos en el concepto que se ha desarrollado aquí. Nunca he encajado, siempre he tenido un libro cerca, y la verdad es que desde que tengo uso de memoria me han tildado de raro. Y ha sido realmente genial.

No hace falta que seas igual que los demás, no tengas miedo a destacar de entre el resto del rebaño, ten por seguro que hagas lo que hagas tendrás enemigos y gente que se pondrá contra ti. Pero si es así, mejor que sea por ser tú mismo y no por ser la personas que quieren todos los demás.

Y al final al único que pasas cuentas es a ti mismo. Si eres diferente, pero eres feliz, a por todas.

Laura Pastor, actriz de doblaje de Emma Watson. Fotografía de Doc Pastor, con licencia Creative Commons.


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Sobre Doc Pastor


Comunicador amante de la cultura, y creyente del #PeriodismoZen. A bordo de una TARDIS. Cómic, moda, cine, marketing y mitomanía. Tiene un perrito que se llama Loki.