Hace unos meses alguien tuvo la genial idea de contar la verdad sobre los materiales y métodos que usamos en ciencia con el hashtag #overlyhonestmethods (métodos excesivamente honestos). Hubo un poco de conflicto cuando algunas personas, que obviamente no han pisado un laboratorio en su vida, consideraron que esa forma de hacer ciencia era cutre, y que no se podía seguir confiando en los científicos si esa era su forma de trabajar. Pero la realidad es que los que hacemos ciencia somos humanos, y como tales, no podemos hacerlo todo perfecto siempre (¡qué más quisiéramos!). Además, la escasez de fondos no ayuda. Y sí, tenemos que dormir por las noches y los fines de semana son para descansar (a veces). Así que no nos culpéis por intentar adaptar un poco los experimentos a lo que los no científicos llaman ‘vida’.

Os pongo algunos ejemplos del caos en el que en realidad vivimos, explicando un poco lo que hay detrás de esos tweets graciosos.

1. “No hemos leído la mitad de los artículos que citamos, porque no teníamos acceso a ellos sin pagar”

Sólo los grandes centros o universidades tienen suscripción a todas (o casi) las revistas científicas. Así que muchas veces no lees todos los artículos que citas porque no puedes pagarlos todos y no vas a estar incordiando siempre a ese amigo/a que sí tiene acceso para que te los pase. Además, la mayoría de las veces el resto del artículo no te da mucha más información de la que ya tiene en el abstract (el resumen) que sí es gratuito. ¿Para qué molestarse entonces?

2. “La incubación duró tres días porque es el tiempo que el alumno interno tardó en recordar que tenía el experimento en el frigo”

“Clonamos el gen o en el vector pBM5B o en pMB5C. No me acuerdo. Pero definitivamente tenía un sitio de corte EcoRI”

Normalmente no hacemos un experimento por día. Habrá días que sí que hagamos solo uno muy importante y largo, pero lo normal es que llevemos 14 cosas distintas en danza. Que una de ellas se te olvide en el incubador durante semanas, o que se te olvide apuntar que enzima, o vector, o tampón usaste exactamente en otro… Pues es nuestro pan de cada día. ¡No somos máquinas! He conocido a algun@s que lo apuntan absolutamente todo, y no olvidaban esas cosas. Pero generalmente rinden menos a lo largo del día, porque pierden muchísimo tiempo escribiendo cosas inútiles 🙂

3. “Los puntos de muestreo coinciden con ciudades turísticas tropicales, porque el trabajo de campo no tiene porqué ser sucio y agónico”

Este no necesita explicación. Si no tienes ninguna especificación obligatoria de dónde tienes que recoger las muestras…

4. “No sabemos cómo se obtuvieron los resultados. El postdoc que hizo todo el trabajo se marchó para abrir una panadería”

“No sabemos cómo se llevó a cabo ese método porque las notas del estudiante de doctorado están escritas en otro idioma”

En los laboratorios hay mucha rotación de estudiantes y postdocs. Algunos se quedan un año, otros 3. Pero es imposible que todo el trabajo que hayas hecho se publique antes de que te marches. Cuando llega la hora de escribir el artículo, a veces es imposible recordar exactamente cómo se consiguieron esos resultados 4 años antes, o está escrito en chino. Pero eso no implica que no esté bien hecho.

5. “Se llevó a cabo una resonancia magnética funcional porque teníamos que justificar de alguna manera el gran proyecto que nos habían concedido”

Y aquí añado uno mío: “Hice ese experimento porque necesitaba una excusa para justificar una estancia de tres meses en Inglaterra”

Puede que no necesites hacer esos experimentos tan modernos, pero eso no impide que los resultados sean muy interesantes. A veces los mejores descubrimientos se obtienen de experimentos que haces de casualidad. Y yo quería hacer una estancia en algún sitio, que se supone que en el doctorado tienes que aprovechar para esas cosas. Y oye, mereció la pena 🙂

6. “Las muestras de sangre se centrifugaron a 1500 rpm porque la centrífuga hace un ruido muy raro a velocidades mayores”

Los aparatos que usamos en los laboratorios suelen tener más años que muchos de nosotros, y se usan diariamente. Puede que no se apaguen en meses. Muchos no funcionan bien, o se rompen de vez en cuando. Pero si la variación entre 32-37ºC o entre 1500-2500 rpm no afecta mucho al experimento, ¿para qué comprar otro aparto nuevo, con lo caros que son? En ciencia se aprende a improvisar mucho, sobre todo porque tienden a romperse a las 7 de la tarde, cuando estás a punto de irte a casa.

7. “El pH del tampón B se ajustó con HCl… luego con un poco de NaOH… y con un poco más de HCl…”

“Usamos ese método porque el pH de los tampones no necesitaba ser ajustado”

Cuando las cosas necesitan ser exactas, como el pH de muchos tampones, pues es un ‘pain in the ass’, porque es muy sensible, y con una sola gota de sosa se te puede disparar el pH y vuelta a empezar. Muchas veces evitamos los protocolos más sensibles para no tener que calentarnos la cabeza, bastante tenemos con todo lo demás. Pero si funciona con el otro método, ¿por qué no usarlo?

8. “Nos centramos en el hipocampo porque es grande y no sabíamos en qué otro sitio mirar”

“Estudiamos esa ruta de señalización porque tiene los mejores anticuerpos”

Cuando empiezas una línea de experimentación, o un proyecto nuevo, normalmente no tienes ni idea de lo que vas a obtener, o de cómo buscarlo. Si lo supieras sería porque alguien lo ha hecho antes que tú, ¿así que para qué molestarse? Pero si no tienes ni idea… pues empiezas por lo fácil, ¿no? ¿Para qué vas a buscarte más dificultades de las que ya van a surgir?

9. “Utilizamos este método porque mi director me lo dijo cuando empecé el doctorado”

Cuando empiezas un proyecto te tienes que fiar de los que entienden del tema, hasta que puedas formarte tus propias opiniones gracias a la experiencia. Si te dicen que se hace así, pues se hace así y punto. Cuando lo repitas 5 veces y no funcione, ya te buscarás las castañas, pero mientras, un poco de confianza no está mal.

10. “Se utilizaron los parámetros estándar en el software X porque no tenemos ni idea de lo que esas variables hacen realmente”

“El programa se utilizó con la configuración por defecto porque las 36 opciones distintas de línea de comando nos asustaban”

No todos podemos saber de informática, por desgracia. Y menos cuando tienes que usar varios programas distintos que se van actualizando cada dos por tres y que a lo mejor no vuelves a usar en tu vida. Si te enseñan a hacerlo y funciona, ¿para qué tocar nada?

11. “El choque térmico de E. coli se llevó a cabo a 42-43ºC durante exactamente 45-120 segundos”

Hay experimentos muy sensibles en los que si cambias la más mínima variable, no funciona. Y luego hay otros en los que hagas lo que hagas, siempre sale bien. Así que ¿qué más da si esa vez en concreto lo dejaste 45 segundos, o te despistaste mirando a las musarañas durante dos minutos?

12. “En realidad hicimos el experimento 2 antes que el 1. El razonamiento tan elegante que hemos escrito aquí ha sido completamente a posteriori”

Escribir los artículos científicos es un arte. Tienes que ordenar los datos que has ido recogiendo conforme se te ocurrían los experimentos, dependiendo de los resultados que obtenías, en algo coherente y con sentido. Muchas veces no tienes ni idea de lo que estas haciendo, pero escribes el artículo como si desde el principio pretendieras obtener esos resultados.

“No hemos hecho las correcciones sugeridas por el revisor 1 porque pensamos que el revisor 1 es un j**ido idiota”

Que tu artículo sea revisado por 3 personas anónimas, que a lo mejor se lo han leído por encima y ni siquiera se han enterado de lo que leían.. pues es frustrante. La diplomacia contestando a los comentarios de los revisores es todavía más delicada que el arte de escribir el artículo en sí.



Así es nuestro día a día, lleno de inconvenientes, de productos que se terminan y nadie recuerda comprar, aparatos que se rompen sin avisar, muestras que se caen al suelo, incubaciones que duran más de la cuenta porque en algún momento tienes que comer. Y a pesar de todo, tenemos resultados. La de protocolos que habré acortado yo porque tenía prisa… Pero eso no nos hace malos científicos, todo lo contrario. Nos enseña a improvisar y ser flexibles. A sacar el máximo partido con lo que tenemos disponible. ¡Somos los MacGyveres de la ciencia!



Imagen destacada correspondiente a un tweet de Sara Horst, conocida como @PlanetDr en Twitter.


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Sobre Doctora Silvi


Científica de profesión, lectora de corazón, escritora en mi tiempo libre y ociosa de vocación. La vida me ha llevado a ser inmigrante en Carolina del Norte mientras decido lo que quiero ser de mayor. Si quieres seguir mis desventuras puedes visitar mi blog http://catuxa20.wordpress.com.