Todos sabemos lo que en teoría hay que hacer con nuestros hijos. Todos sabemos que deberíamos ser unos padres pacientes y comprensivos. Todos sabemos que deberíamos predicar con el ejemplo….Y todos aprendemos los trucos sucios para cuando todas esas cosas tan chulis fallan.

Los padres primerizos que tienen en la cabeza una imagen idílica de la paternidad, con niños desdentados, sonrientes y obedientes, niñas dulces y con trenzas y parejas que se miran arrobadas por el milagro de su paternidad… leerán esta docena de trucos sucios y pensarán: yo nunca haré eso.

Los que tenéis hijos pensaréis: sile, sile, sile, sile… nole pero me lo apunto.

Los que no tenéis hijos, guardadlo en favoritos para posibles usos futuros. De nada.

1. La comida fácil

Aparcar el pepito grillo que grita “Dale a tus hijos comida saludable” y echarte en brazos del angelito negro que dice “ las grasas saturadas tampoco son tan malas” y darle a tus hijos: pasta, arroz, hamburguesa pizza, helado… te hará alcanzar cumbres de popularidad paternal y hará de las comidas un remanso de paz.

2. Una ligera enfermedad

En frío suena horrible, pero una ligera enfermedad con un poco de fiebre cálida y tranquilizante que transforme a tu gremlin hiperactivo en un ser achuchable y amoroso en tus brazos, aumenta mucho el amor familiar.

3. Retrasar un pelín la toma del Dalsy

Para prolongar el punto 2, a veces es aconsejable no seguir al pie de la letra las instrucciones del medicamento. El Dalsy es una droga muy poderosa con un efecto tan espectacular que creo que me voy a hacer con una garrafa para mi próxima resaca.

4. Llevarlos al agotamiento extremo

Exprimir su aguante físico suele ser una buena manera de convertirlos en seres achuchables y amorosos que se quedan dormidos en tus brazos aumentando tu amor paternal proporcionalmente al tiempo que permanezcan roques sin moverse.

5. Dejar que se hagan daño tras haberles advertido

Para este consejo hay que ser de una pasta especial y requiere entrenamiento. “No hagas eso que te vas a hacer daño”. Permanecer inmutable mientras se despeñan sabiendo que luego buscarán consuelo en tus brazos reconociendo que “mamá lo sabes todo”…es muy satisfactorio

6. Hacer algo a espaldas del otro progenitor

Un secretillo, una pequeña actividad reservada para hacer solo con ellos a espaldas del otro, y que de a tus hijos sensación de “grupo” aumenta tu apreciación como padre. Por supuesto el otro progenitor hace lo mismo… nada como un secreto compartido para crear un vínculo.

7. Un susto

Un buen susto, uno que les acojone y les haga buscar tu protección, abrazarte y verte como un superhéroe. Lo mejor es que tú te lo acabas creyendo. ¿A quién no le mola ser un superhéroe?

8. Un grito aterrador con el tono de voz paralizante

Este es un recurso que suele funcionar siempre que no se abuse de él. Si hay sobredosis deja de funcionar y jamás podrá volver a utilizarse. Usado con criterio suele dejar a los churumbeles suaves como la seda durante un rato cuya duración será inversamente proporcional al uso que se haga del recurso.

9. Una recompensa o premio

Contra lo que algún susceptible pudiera pensar, esto no es un soborno. Se trata de ofrecer un premio adecuado a un buen comportamiento…puede ser inalcanzable pero muy deseable “ si os portais bien vamos a Eurodisney” o alcanzable y por lo tanto susceptible de ser exigido: “quiero mi sobre de invizimals que me prometiste por portarme bien”. Deben manejarse con criterio.

10. Si tienes varios churumbeles, hacer cosas con cada uno de ellos por separado

El churumbel que tiene tu atención en exclusiva está tan agradecido que se porta muchísimo mejor. El churumbel que no tiene tu atención en exclusiva se portará mejor para poder tener ese premio próximamente. Y tú disfrutarás mucho de uno y te sentirás culpable por el otro..decidiendo ipsofácticamente que también le dedicarás tiempo. Un círculo vicioso muy efectivo.

11. Compararlos con otros

Esto está muy feo pero siempre funciona. Cuando estés hasta el moño de tus hijos, harto de ellos y replanteandote tu criterio por haber decidido reproducirte. Párate, mira alrededor y siempre encontrarás a alguien con hijos tan maleducados que los tuyos de pronto te parecerán angelitos.

12. Separarse de ellos

Pirarse de fin de semana romántico, un viaje de curro, un fin de semana de solterismo porque son ellos los que se van, una semanita de campamento, un viaje al extranjero… un curso fuera para aprender inglés… Nada como la distancia para aumentar el amor por tus hijos… y al revés. ¿ O es que no os habéis dado cuenta de que ahora queréis más a vuestros padres?

Los trucos sucios tienen mala fama, lo sé…pero funcionan.

Fotografía de Tinker*Tailor loves Lalka via photopin cc.


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Sobre Molinos


Un día abrí un blog... Pensamientos. Libros. Frivolidades. Críticas destructivas. Recomendaciones. Indignaciones. Perfiles. Cuentos "didactivos". Grandes momentos etílicos. Despellejes. Documentales. Filosofía de garrafón. Conversaciones. Recetas. Maternity. Y más... Finalista de los Premios Bitácoras y de los Premios 20Blogs 2012. Cosas que (me) pasan .