No sé que tendrán los lunes, bueno sí, el primer día de la semana.
Es como el 1, parece que todo tiene su orden pero siempre en lunes, así que… ¿qué mejor forma de poner orden a esos kilos de más que un lunes?
Como para no tener mala fama, los pobres lunes no se escapan de una, que si la vuelta al cole, al trabajo y lo peor… a comenzar la senda de los elefantes que se convertirán en gráciles gacelas….

1. Las fotos ya no son de cuerpo entero

Cada foto es una acción de foto y delete porque no te gusta ninguna.

  • no me saques de cuerpo entero, mejor a partir de la cintura
  • no te acerques tanto, me vas a sacar papada
  • espera, que me pongo detrás…

Te pones a repasar tus fotos y caray, no hay ninguna donde salgas sin esconderte. Hay que poner remedio, que se vea que hay una persona de cuerpo entero, que no te falta nada!. Y exclamas “el lunes me pongo a dieta sin demora”.

2. Ya han pasado las navidades, Semana Santa, Comuniones y fiestas de guardar

Es decir, aquello de que… “no si es que para que me voy a poner ahora, si enseguida está aquí navidades y ya sabes, que si comida de amigos, de empresa, de familia, total, que ya me quito todos los kilos del tirón”. Mentira, te pones una mochila enorrrrrrme. Miras el calendario y piensas “ay va, pero si ya estamos en verano… y mi cuerpo serrano lo tengo que lucir” ¿conclusión? El lunes sin falta empiezo.

3. El cambio de ropa de temporada

Guardas la ropa de invierno, sacas la de verano… pensando “que ganas, con el calor que hace, menudo peso me quito de encima, ahora ligerita” ¿ligerita? Pero si aparte del abrigo de paño, te has incorporado otro que se ha ido tejiendo durante el invierno! Que si, que si hace frío que bien sienta el cocido, con su pringá, que si que buenos están los bocatas, los chocolates con churros, la merienda de los niños!! Pero ahora.. a quien le cabe la ropa de verano del año pasado? Ni el bikini ni el bañador, falta tela! Gruñido y… “el lunes empiezo vamos que si empiezo la dieta”.

4. La boda de un amigo

Sales de compras porque estás de boda. Se casa tu amigo/a del alma y quieres lucir palmito. Hay que romper, que celebraciones como estas, pocas. Pero horror en la boutique, las tallas han encogido.. oh oh. Resulta que pides la 44 y no es la 44 que tu tienes.. porque en realidad tu ya no tienes esa talla. Horror ¿qué hacer? “el lunes me pongo un corchete en la boca y no lo abro hasta que no entre en la 44!“.

5. En el espejo aparecen unos implantes y no de silicona precisamente

Michelín, esa marca de neumáticos, parece que la hayas hecho tuya. Y lo peor no hay nada que lo esconda. O nos compramos ropa nueva o.. optamos por una solución más económica “el lunes empiezo la dieta” eso si, antes terminas todas las chuches para que no quede ni rastro!

6. El asiento aprisionador

Llegas corriendo al metro, entras en el vagón por los pelos. Menos mal que hay un asiento, entre dos personas, y podrás hacer el trayecto sentado porque son más de 20 minutos y después de la carrera que te has dado no te vendría nada mal descansar. Pero resulta que según te pones en posición para sentarte, parece como si las personas que van a los lados hubieran aumentado de tamaño y te hubieran dejado un sitio diminuto. Así que te abres paso como puedes y vas completamente aprisionado, sientes tus muslos rozando con los muslos de las otras personas, agg, pensamiento “el lunes empiezo o si no.. no podré volverá a viajar sentada en metro, bus!”.

7. El vestido que se ha quedado corto

Y no es porque haya encogido, ni hayamos crecido, si no porque hemos engordado. Y algo que te quedaba gracioso y estiloso por encima de las rodillas ahora te queda a medio muslo y que muslo!
No es lujuria, es anti-lujuria!

8. El sujetador que no sostiene

Está claro que no se engorda de un día para otro. Es un proceso más o menos lento. El sujetador se va rellenando hasta que llega un momento en que las mollas salen y el pecho.. es un pecho desbocao porque no hay sujetador que lo pueda sostener. El sostén pasa a ser un retén. “el lunes a dieta severisima o voy a ser competidora directa de Pamela Anderson”. En el caso de los hombres ahora que lo pienso, no se si crecerán de tamaño. Esto tendría que aclararlo alguno y a lo mejor no es un problema para ellos.

9. Las piernas que se descruzan

Una de las poses más sexys, cruce de piernas, Sharon Stone. No se trata de hacer el cambio de cruce de piernas. Sin embargo, es imposible mantenerlas cruzadas porque empiezan a resbalarse!. O te sujetas la pierna con la mano o no hay manera. Y siempre hay una situación donde tu cerebro hace chic! Porque ya no puedes seguir así y dices aquello esto no me vuelve a pasar.. “el lunes, on monday, ni un día más para ponerme a dieta”

10. La prueba del ascensor

Aprietas el botón del ascensor para subir. Parada del ascensor, se abren las puertas. Dentro 4 personas, queda un hueco mínimo. Calculas rápidamente el espacio es justo pero.. Pero alguien te dice, este ascensor es solo para 4 y el resto de la frase que no dice en voz alta pero piensa “y tu vales por dos, majo y lo puedes bloquear!. Es el momento en el que dices, esto no me vuelve a pasar jamás porque … el lunes.. ¿qué? Si, el lunes empiezo.

11. El gordo, adjetivo fácil de recordar

Las características físicas son muy fáciles de recordar. El calvo, el pelirrojo, la miope, el flaco y el gordo. Y cuando entras dentro de esa categoría de personas con adjetivos, es casi como un mote, se convierten en Pepe el calvo, Patricia la pelirroja, David el flaco y Ramón el gordo. Y piensas, caray, con lo listo, simpático, y tierno que soy y resulta que soy Ramón el gordo!. Y luego están las típicas frases de.. me ha tocado el gordo y .. ahí en un enfado supino, decides que vas a ser Ramón el tío bueno, que caray.. y para eso lo mejor es .. “el lunes a dieta pero ya”

12. Subir unas escaleras es un suplicio

¿Cómo puede ser que termines tan sumamente fatigado al subir unos pocos peldaños? Respiración agitada, corazón a cien, resecación en la garganta, sudor.. pero bueno! Y lo peor es que no te sientes nada bien ni cómodo. Es como si llevaras un abrigo encima de visón que pesa un montón y que no pudieras quitarte. Decidido “el lunes comienzo a cuidarme, necesito estar en forma”.

¿Te apuntas un lunes de estos a empezar una dieta?

Fotografía destacada cortesía de Tomas Sobek via photo pin cc.


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Susana Ayala

Sobre Susana Ayala


Susana Ayala Lanciano, se ha dedicado al turismo rural desde hace más de 15 años. Internet ha sido desde esa fecha la ventana abierta al mundo y ha vivido con especial intensidad los últimos 4 años con la explosión de las redes sociales y no digamos ya con su smartphone, no corre si no vuela con @lacasadepasaron. ¿Tecnológica?No,para nada, solo social por necesidad. Desde su reducto rural sigue por streaming, investiga, conversa y se divierte. Creativa insaciable y apasionada de la comunicación