Escribo esta docena con la inspiración de haber superado el primer año desde el lanzamiento de turismodevino.com. El proyecto nació hace bastantes más años cuando unos amigos apasionados por el vino montamos una web de información de enoturismo. Pero no dejaba ser eso,  una web de información. No se vendía nada. No había ingresos. El año pasado la web de información se convirtió en agencia de viajes. El viaje realmente ha sido el nuestro: viaje por la ruta de emprender en un país repleto de carteles de se alquila, donde los cierres son mucho más frecuentes que las aperturas y donde la competencia en la venta de viajes es atroz. Hay días en que uno se siente remando en un rio revuelto, repleto de rocas y con alguna caída que promete destrozar tu piragua.

A estas alturas estamos muy contentos y el viaje, repleto de problemillas y problemas, ha resultado (y promete continuar siendo) fantástico. Estamos convencidos de que aportamos nuestro grano de arena a la distribución y venta de turismo gastronómico. El enoturismo es mucho más que una visita a bodega, y nuestro propósito es ofrecer experiencias fantásticas que hagan que la gente disfrute. Si lo conseguimos todo irá bien…. De esta experiencia personal se pueden sacar algunas recomendaciones que es posible sean útiles para quien tenga en mente ponerse a emprender una actividad empresarial.

En esta docena sobre emprender, podéis encontrar razones por las que emprender cuando se ronda los 40. Es mi caso, y hago mías algunas de estas razones.

1. Haz ejercicio

Quiero empezar con este apartado porque es el que tengo personalmente más descuidado. Soy consciente de la necesidad de hacer deporte para liberar la tensión que se acumula, pero es muy difícil encontrar un hueco de tiempo (en mi caso se complica aún más al tener 3 peques en casa) pero creo que es fundamental hacer deporte para tener un nivel de energía alto en todo momento y la mente despejada.

2. Desayuna fuerte y sano

He comprobado en muchas ocasiones la diferencia de un día cargado de trabajo habiendo desayunado bien o habiendo salido de casa con un café.Es fácil no caer en la cuenta de cuál es el verdadero motivo… y ahí está, delante de tus narices.  Es increíble lo que consigue un buen desayuno. En mi caso no sólo es momento para despertar, sino también para moverse mientras se prepara todo, y luego se degusta el zumo y las tostadas, y la fruta… No lleva más de 10 minutos y marcan una enorme diferencia en el devenir del día.

3. Comparte con tu pareja, pero no en exceso

Es posible que cada caso sea diferente. Imagino que hay casos en los que la pareja es parte también del proyecto. En el mío tengo todo el apoyo y la confianza, pero a la hora de compartir… sólo un poco. Un proyecto personal es muy absorbente y la cabeza gira entorno a el mismo demasiadas horas. Creo que es bueno tender una línea y no pasarla. Nosotros vendemos enoturismo. Con 3 niños en casa no puedo estar todo el día hablando de bodegas y hoteles de encanto a mi mujer… ¿Y quién cambia el pañal? Imagino que cogéis el mensaje.  Está claro que hay que soltar frustraciones y esperanzas; compartir ideas y lanzar preguntas, pero hay que aprender a no pasarse. Al menos en mi caso lo veo claro así y funciona bien.

4. Una actitud anti-lunes

Los lunes son días en los que cuesta arrancar. Está claro que si no hay motivación por el trabajo que se realiza esto es más evidente, pero hay algo más que eso. El cuerpo y la mente se relajan el fin de semana y física y mentalmente cuesta arrancar el lunes.  A mi me ayuda mucho el lunes pensar en esto. Antes de entrar en la oficina lo voy pensando y me imagino un coche que acelera, o a Rafa Nadal pegando golpes ganadores.  También me imagino a gente buscando planes de enoturismo y echando en falta cosas en nuestro portal. Parece una tontería pero cuando me siento frente al ordenador no tengo ninguna sensación de “lunes” y el día empieza a tope.

5. Busca una buena noticia cuando te encuentres con una mala

Una de las cosas más difíciles para mi es combatir las malas noticias que hacen cola sin que en varios días lleguen noticias buenas. Salvo que tengas una suerte enorme o salvo que tengas la mejor idea del mundo y vayas como una moto, es más que probable que en una semana se acumulen las malas noticias y no veas luz en ninguna parte. En ese momento tienes que buscar una buena noticia donde sea. No se trata de engañarte a ti mismo, pero sí de ver el vaso más lleno que vacío en cualquier cosa. ¡Cualquier cosa! De verdad que hace falta. Lo ideal es que venga una buena noticia, pero si no llega, búscala. Ayuda a pasar el mal trago y el bajón que causan las noticias negativas.

6. Rompe el producto que no funciona

Esto parece evidente pero es muy difícil de hacer. Uno empieza con una idea para vender un producto y cree que va a funcionar. Si luego no funciona hay que pensar rápido y actuar. ¿Por qué no funciona si otros que tienes si se venden? Es posible que encuentres muchas razones por las que debería funcionar, pero seguramente encuentres otras por las que no. Si finalmente ves que no va a funcionar lo mejor es romper por lo sano y buscar una alternativa que venda.  En nuestro caso hemos tenido productos de enoturismo muy bonitos que no se han vendido. A veces no encontraos una explicación por la que no se vende, pero lo cierto es que no se venden y ocupan espacio de otros que pueden venderse. Es difícil porque has puesto energía en ello y mucha ilusión, pero mejor cambiarlo pronto.

7. No esperes que nadie lo haga por ti

Esto es evidente, pero por conversaciones que he tenido parece que hay gente que emprende y piensa que le van a sacar las castañas del fuego. Es posible que haya casos de éxito basados en mucha inversión familiar que es un gran colchón y que permite contratar a gente que te saque las castañas del fuego. Lo mismo si consigues levantar mucho dinero a inversores…  Enhorabuena a quien consiga esto. En los casos en que no sea así, las probabilidades de éxito se multiplican (o sólo existen) si eres tú el que sacas las castañas. De todas formas, creo que da igual la inversión que tengas detrás. Si la gente que se sube al proyecto ve que estás continuamente arremangado se notará en su actitud y el barco avanzará más rápido.

8. Prepárate para hacer de todo

Puedes empezar pensando en un producto, su precio, la forma de darlo a conocer, la competencia en el mundo de las bodegas o el enoturismo, la forma de dar el mejor servicio… y entonces entra un virus en el ordenador, o saltan los plomos de la oficina, hay que montar un mesa o entra una avispa asesina por la ventana o se agota el papel del baño. Te aseguro que no podrás llamar al departamento de mantenimiento, ni a seguridad ni a nadie.. Toca hacer de todo, y hacerlo con buena cara.

9. Elige bien tus compañeros de viaje

Si tienes que encontrar socios o empleados lo mejor es que sean gente con la que os llevéis bien, pero no sólo eso. Tiene que ser también gente que te complemente. Si eres muy bueno en algo no busques a alguien que sea como tú. Si eres muy estratégico busca alguien que se fije en los detalles… Y si te confundes y contratas a alguien que inunda de negatividad el proyecto sácalo inmediatamente.  Lo peor que te puede ocurrir es tener a alguien que no crea en el proyecto y que sea capaz de meter mal ambiente en la oficina. “Te deseo suerte, pero sal de aquí por favor, y ya mismo”.

10. Sé conservador en tus gastos

Si tienes un plan de negocio con una estimación de ingresos X y haces uso de esta estimación para tus gastos, creo que deberías restar algo al X…. En un negocio sin datos históricos es muy difícil estimar ingresos y creo que vale más ser conservador para no quedarte sin liquidez antes de tiempo. Ésta es mi recomendación, aunque no te afectará si tienes muchas opciones de financiación… pero nada es infinito.

11. Buen humor

Cuando se están poniendo los pilares de un proyecto todo es energía positiva. En nuestro caso, al ser un mundo muy bonito con viajes, bodegas, vino y enoturismo, esto parece misión sencilla. Hay buen ambiente y la gente se involucra a tope. Los primeros problemas llegan cuando, después del esfuerzo, los resultados no llegan, o son muy pequeños. Aquí pueden empezar a saltar chispas. Es sin embargo el momento en que mejor ambiente tiene que haber. La casa está medio hacer y si hay goteras o el viento entra, hay que arrimar el hombro más que nunca, pues sino el agua acabará inundando la casa o el viento derrumbando las paredes.

12. Todos los días un paso para adelante

Tal vez la cosa que más me ha ayudado en este año ha sido ver el progreso diario en el proyecto. Da igual la carga de trabajo que tengamos, todos los días tenemos la obligación de construir algo que no estaba ayer. Eso da una sensación muy reconfortante, y es la base para el resultado del día siguiente.

 

Espero que estos consejos puedan ser útiles. Seguro que hay muchos más. Mientras escribo la conclusión se me ocurre por ejemplo que no hay que obsesionarse con los inversores, sino con el negocio. Los inversores reaccionan ante un negocio y se dejan convencer por éste, no por cifras en hojas de cálculo o por presentaciones de power point. Aguantar la “soledad del emprendedor” es también un tema sobre el que pensar. Hay cosas como estos foros de emprendedores que están bien.

Un saludo y suerte a todos los que estéis intentando o queráis emprender. ¡Que la fuerza esté con vosotros!


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Sobre Luis Lechuga


Luis Lechuga es Socio en www.turismodevino.com y asesor del OEMV .