Al comienzo de la saga Star Trek siempre nos llega la misma retahíla: “El espacio, la última frontera…”. A mí me gusta decir lo mismo pero aplicado a esta tierra dura y agreste cuyos paisajes de insólita belleza sobrecogen, solitarios y extremos (como el espacio exterior), de recia gastronomía y poderosos vinos, con gentes como las de antes y con ermitas, monasterios y castillos, muchos castillos, porque Soria fue (y sigue siendo), “la última frontera”…

1. El Burgo de Osma y el Cañón del Río Lobos

El Burgo de Osma es una preciosa villa de carácter medieval declarada Bien de Interés Cultural. Recomendamos recorrer su porticada Calle Mayor entre la Catedral gótica y la Plaza Mayor. En esta plaza se encuentra el Hospital de San Agustín, en la Calle Mayor está el Palacio Episcopal y circundando parte de la villa están sus murallas. A lo lejos se puede ver el Castillo de Osma.
El Cañón del Río Lobos es un parque natural situado al norte del Burgo de Osma que comprende los impresionantes roquedos que se alzan imponentes durante más de 20 km a ambos lados del curso del río tras millones de años de intensa erosión fluvial. Hay numerosas rutas para recorrer este parque y conviene recordar que en Ucero se ubica el Centro de Interpretación donde nos proporcionarán información y podremos conocer la geología, la orografía, la flora y la fauna del parque.
Otros puntos de interés:

  • La Fuentona en Muriel de la Fuente, donde nace el río Abión, localizada al noroeste de Burgo de Osma. Paraje declarado Monumento Natural. Consiste en una surgencia de aguas que provienen del subsuelo dando lugar a la poza a partir de la cual circula el río entre los desfiladeros circundantes.
  • Muy cerca de la Fuentona está el Sabinar de Calatañazor. Se trata de una reserva natural en la que caminar a la sombra de algunas de las sabinas más longevas de la Península.
  • El Cañón de Caracena. Está al sur del Burgo de Osma y es posible recorrerlo en su totalidad acompañando al río Adante desde Tarancueña hasta la recóndita villa medieval de Caracena.

El Burgo de Osma y sus alrededores dan para disfrutar mucho en un viaje de fin de semana por Soria y provincia

2. La Ribera del Duero soriana

El terreno sobre el que se extiende esta célebre denominación de origen vitivinícola sigue el curso del río de este a oeste a lo largo de 4 provincias: Soria, Burgos, Segovia (de forma casi testimonia) y Valladolid. Como casi todo lo relativo a la provincia de Soria, la parte soriana de la Ribera es la gran desconocida, si bien es cierto que se debe a que hay un menor número de bodegas en esta zona y pocas de ellas son visitables. Vamos a centrarnos en el recorrido que el Duero sigue desde San Esteban de Gormaz a Langa de Duero. San Esteban de Gormaz se sitúa en plena Ruta de la Lana, en el Camino del Cid y en la ruta del vino de la Ribera del Duero. Entre sus monumentos cabe destacar que cuenta con las iglesias románicas de San Miguel y la de la Virgen del Rivero. Otros atractivos son el Castillo medieval, el Puente romano y el Parque Temático del Románico.
Treinta y tres son los kilómetros que sigue la ruta del vino de la Ribera del Duero en su tramo soriano. Transcurre por el suroeste de San Esteban de Gormaz cruzando seis localidades que cuentan con un gran número de lagares (Soto de San Esteban, Aldea de San Esteban, Peñalba de San Esteban, Piquera de San Esteban y Atauta).
Langa de Duero está declarada Bien de Interés Cultural como Conjunto Histórico desde 2007. Lo más destacable es la Iglesia de San Miguel Arcángel y el Castillo denominado “El Cubo”. Hay una bodega visitable en la zona: Bodegas Valdeviñas.

3. Los parajes naturales (I) – Navaleno, Covaleda y Laguna Negra

En el extremo noroeste de la provincia de Soria, haciendo frontera con Burgos (ver esta docena sobre Burgos) hay una extensa masa boscosa en la que el pino albar y negral son los protagonistas absolutos. Se trata del Pinar de Navaleno: el aire es fresco, limpísimo y transporta fragancias a pino, a brezo o a tomillo. El pinar se extiende desde el embalse de la Cuerda del Pozo a la zona de Salas de los Infantes y para recorrerlo se han diseñado y balizado 7 agradables rutas de senderismo.
Continuando desde el pinar de Navaleno hacia el Nordeste estaría el de Covaleda sin que realmente haya un límite físico entre ellos. Juntos conforman la denominada “Zona Verde”, el mayor pinar de la vieja Europa.
La célebre Laguna Negra entre Vinuesa y Covaleda forma parte del Parque Natural de la Laguna Negra y los Circos Glaciares de Urbión declarado en 2008.
Son tres las lagunas de origen glaciar de este Parque: Negra, Larga y Helada, estando la primera a 1700 msnm y las otras dos algo más elevadas. El bello paisaje está dominado por el pino albar, aunque es reseñable la presencia de hayas, abedules o de roble albar. La laguna Negra se hizo célebre al ser el paraje en el que tiene lugar la leyenda sobre los Hijos de Alvargonzález en la obra de Antonio Machado, “La tierra de Alvargonzález”.

4. Los parajes naturales (II) – Laguna de Cebollera, Salto El Chorrón y Acebal de Garagüete

La laguna de Cebollera es de origen glaciar y a ella se accede por una pista forestal desde la localidad de Molinos de Razón (41.949259, -2.600943). El salto de agua llamado El Chorrón es se accede desde un desvío cercano a la localidad de Royo en la SO-820 (41.928174, -2.665176), Acebal de Garagüete (41.980659, -2.423672) se encuentra al norte de Soria, cerca de Torrearévalo y es con más de 400 hectáreas el mayor bosque de acebos de la Europa Meridional.

5. El Moncayo y su comarca

El macizo del Moncayo se alza majestuoso con tres cumbres por encima de los 2000msnm (Peña Negra, Moncayo y Lobera) y sirve de división natural de las provincias de Soria (Castilla y León) y Zaragoza (Aragón). El Moncayo (2.314,30 msnm) es la cumbre más alta del Sistema Ibérico formando su vertiente aragonesa parte del Parque Natural del Moncayo. La montaña consta de tres circos de origen glacial: Hoya San Gaudioso, San Miguel y Morca.
El vasto conjunto monumental de Ágreda fue declarado Bien de Interés Cultural en 1994. Por esta villa trascurre el Camino de Santiago Castellano-Aragonés, por esta razón, por su pasado musulmán y por su ubicación antaño fronteriza entre Castilla y Aragón goza de un espléndido patrimonio religioso y defensivo (alcázar, atalayas, murallas)… Destacan el barrio moro, la peculiar Iglesia de la Virgen de la Peña, románica del siglo XII, la cual consta de dos naves cubiertas por bóveda de cañón apuntado y en la que se localiza el Museo Comarcal de Arte Sacro. La antigua Sinagoga (hoy día convertida en restaurante) es realmente una pequeña iglesia románica del siglo XII edificada sobre la antigua sinagoga. Por último, en la Muralla Árabe está el centro de interpretación de la villa.
El espectacular castillo de Vozmediano es el más oriental de Soria. Se alza sobre unos peñascos en plena línea fronteriza castellano-aragonesa. Es de estilo gótico aunque las primeras referencias datan del siglo XII. Cercano al castillo se encuentra el río Queiles, responsable del suministro de agua a la fortaleza. El nacimiento de este río se ubica muy cerca de la localidad, siendo uno de los manantiales más caudalosos de toda Europa (unos 1500 litros por segundo).

6. La Ruta de las Icnitas de las Tierras Altas de Soria

Las diferentes ubicaciones de las huellas de los dinosaurios han permitido trazar y señalizar cuatro rutas diferentes para visitar los yacimientos. Además, en Villar del Río está la sede del Aula Paleontológica en la que podrás informarte y aprender a interpretar lo que después verás en los yacimientos.
Ruta Este de Villar del Río (hacia Santa Cruz de Yanguas) trascurre por bellos paisajes y consta de icnitas, paneles informativos y mesas informativos.
Ruta Oeste de Villar del Río (hacia San Pedro Manrique) consta de reproducciones de dinosaurios, icnitas y de paneles informativos.
Algunos de los yacimientos que podrás encontrar en estas rutas son:

  • Yacimiento Las Adoberas en Matasejún: a 20km del Aula. Icnitas 140 millones de años
  • Yacimiento de Almarza: a 31km del Aula. Icnitas 145 millones de años
  • Yacimiento Corral de la Peña en Villar del Río: a 6km del Aula. Icnitas 145 millones de años
  • Yacimiento de El Royo: a 55km del Aula. Icnitas 140 millones de años
  • Yacimiento Fuentesalvo en Villar del Río: a 4km del Aula. Cretácico inferior.
  • Yacimiento Fuente Lacorte-El frontal en Bretún: a 4km del Aula. Cretácico inferior.
  • Yacimiento La Matecasa en Bretún: a 4km del Aula. Cretácico inferior.
  • Yacimiento San Roque en Ventosa de San Pedro: a 17km del Aula. Cretácico inferior.
  • Yacimiento Los Tormos en Ventosa de Santa Cruz de Yanguas: a 7km del Aula. Cretácico.
  • Yacimiento Valles de Valdelalosa de Valdelavilla: a 23km del Aula. 140 millones de años.

7. Almazán

Almazán cuenta con un recinto amurallado y con interesante conjunto monumental en el que destaca el estilo románico sin desdeñar otros estilos posteriores que también están presentes en la arquitectura de la villa.
Algunos edificios declarados Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento son la Iglesia de San Miguel, joya del románico soriano, el antiguo Convento de la Merced, el cual actualmente es propiedad del Ayuntamiento. El Palacio de los Hurtado de Mendoza o de los Altamira.
La Plaza Mayor fue reformada en 2011 dotándola de un fantástico mirador en voladizo sobre el río Duero que resultó finalista en 2012 en la séptima edición del Premio Europeo del Espacio Público Urbano.
Otros atractivos de la comarca son la ruta micológica “La Alberguería” en Matamala de Almazán o el campo de golf en Morón de Almazán.

8. Garray, o de la resistente Numancia

Al menos de 10km al norte de Soria se encuentra el yacimiento arqueológico de la ciudad celtíbera de Numancia que nos permitirá viajar atrás en el tiempo hasta el año 133 a.C., momento en que muchos de los resistentes numantinos elige suicidarse antes que ser esclavizados por los romanos. Podremos caminar en lo que hoy son las ruinas y las del campamento romano invasor que la circundaban. El yacimiento cuenta con un Aula Paleontológica para interpretar los acontecimientos que aquí tuvieron lugar.

9. Gormaz o el castillo más largo de Europa. Y más historias de castillos en Berlanga de Duero y en Rello

La fortaleza musulmana de Gormaz, del siglo X, deja atónito a cualquiera que la contemple. En lo alto de un cerro se yergue este inmenso baluarte que fuera objeto de deseo de las encarnizadas luchas entre moros y cristianos. Pese a estar parcialmente derruido, impresiona su contorno alargado que cuenta con nada menos que 26 torres.
Berlanga de Duero tuvo como primer alcaide al Cid y quizás en parte a ello le debamos el magnífico patrimonio monumental con que cuenta esta espléndida villa fortificada. La villa, declarada Conjunto Histórico Artístico, conserva todo su sabor medieval con sus soportales y sus edificios de adobe y entramado de madera a la vista. Cabe destacar la Colegiata de Santa María del Mercado, el impresionante castillo-fortaleza del siglo XV, el palacio de los Marqueses de Berlanga y el rollo o La Picota de estilo gótico. Lo menos que se puede pedir si te van a ajusticiar es un toque gótico ¿no?
Rello es otra villa medieval amurallada que se asienta sobre un risco calcáreo y que fue declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico siendo su castillo su mayor activo patrimonial. Dirigiéndonos hacia Bordecorex hay una extraña atalaya califal de forma troncocónica, llamada Torre del Tiñón, en la que dice la leyenda que perdiera la vida el caudillo Almanzor.

10. Medinaceli y otras villas medievales: Somaén y Chaorna

La Medinaceli que se ubica en la cima del cerro, la antigua, (hay otra en la base, la nueva) fue romana antes que árabe y no resulta complicado encontrar vestigios de ambas culturas. Un arco romano de finales del siglo I que, la plaza mayor de estilo castellano en la que destacan el Palacio Ducal y la Alhóndiga. En el Palacio Ducal se puede ver uno de los mosaicos romanos hallados en esta localidad. Otras edificaciones representativas son el nevero medieval, el convento de Santa Isabel y la Colegiata de Ntra. Sra. de la Asunción.
Es preciso recomendar dos llamativas villas en la comarca de Medinaceli tanto por su atractiva ubicación como por su carácter medieval: se trata de Somaén y de Chaorna.

11. La capital de la provincia: Soria

Normalmente los arrabales de una ciudad carecen de interés o al menos no pueden competir con lo que ofrece el centro de la villa. El caso de Soria es una clamorosa excepción. Y ello se debe sin duda al lento discurrir del río Duero por el Este de la “ciudad de los poetas”. Ya los monjes se apercibieron de la serena belleza de este paraje y hoy en día podemos caminar por este lado de la ciudad tropezando con bellos monumentos como la Concatedral de San Pedro, los Arcos de San Juan de Duero, el Monasterio de San Polo y la Ermita de San Saturio; gozando estos tres últimos de sorprendentes ubicaciones.
Dentro de la ciudad destaca la Plaza Mayor, de forma irregular, con numerosos soportales, y en la que podremos encontrar el Ayuntamiento, la Iglesia de La Mayor, el Palacio de la Audiencia, la Casa del Común y la Torre de Doña Urraca. Saliendo de la Plaza hacia el Oeste está El Collado, la principal arteria del centro de la villa y que tiene así mismo numerosos soportales. Otras calles destacables son Zapatería y Calle Real. Más edificios notables de Soria son las Iglesias Románicas de Santo Domingo o la de San Juan de Rabanera, ambas del siglo XII; el Museo Numantino y los Palacios de Condes de Gómara y el de los Ríos y Salcedo. Para tapear podemos pasarnos por la Plaza Herradores (o Plaza de Ramón Benito Aceña) sin olvidarnos de que a finales de octubre tiene lugar la Semana de la tapa micológica.

12. Un inexcusable bien inmaterial: la Gastronomía soriana

Lejos del mar, esta tierra de climas extremos proporciona excelentes derivados del cerdo y el cordero: chorizos, salchichones, jamones, morcillas, lomos adobados, torreznos (también llamados “torrenillos” (o “langostinos de tierra”), solomillos, churrasco, cabrito, chuletillas de cordero, “caldereta” en el norte de la provincia o el cordero asado en el Valle del Duero,…
Platos típicos son la sopa castellana o las migas del pastor (en Soria, siempre van acompañadas con uvas). Por su clima Soria es tierra de guisos. Y por su extraordinaria naturaleza se favorece la abundante presencia de caza o de pesca en la mesa: truchas, cangrejos, perdices, codornices, conejos, liebres, ciervo, venado, corzo y jabalí. Pero sin duda estamos ante un paraíso de la micología: níscalos, boletus edulis, setas de cardo, champiñones y trufas están fácilmente presentes en la gastronomía soriana.
Es bien conocida la mantequilla soriana (con Denominación de Origen), siendo originaria del valle del río Razón y lo que la hace particular es que es dulce (se le adiciona azúcar durante su elaboración), lo que nos conduce al dulce mundo de la repostería. Soria es tierra de rosquillas, mantecadas, anisados, sobadillos, pastas de limón y almendra, empiñonados, tartas costradas (láminas de hojaldre rellenas con crema o nata) y las célebres torrijas.
Para beber no pueden faltar el vino de la Ribera del Duero y la “limonada” (vino, limón, azúcar y canela).

Mucho por ver y hacer en tierras como podéis ver. Si os hace falta más información para preparar vuestra escapada la página de turismo de Soria  es un buen recurso. Una provincia repleta de misterio y que invita mucho a viajes de Otoño.
Un saludo y buen viaje


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Sobre Luis Lechuga


Luis Lechuga es Socio en www.turismodevino.com y asesor del OEMV .