La reforma laboral ya lleva casi un mes con nosotros, desde que se publicara en el BOE del pasado 11 de febrero. Desde entonces, ni ha llegado el apocalipsis ni han aumentado las contrataciones, más bien al contrario: el paro ha seguido aumentando, pero no parece que la tendencia vaya a cambiar en los próximos meses, algo que el gobierno ya está reconociendo y que no cambiará, ni mucho menos, con las próximas elecciones andaluzas.

Hemos de tener en cuenta que los defectos de nuestro mercado de trabajo son más que estructurales y que, sinceramente, los diferentes gobiernos que han dado el paso de hacer reformas han hecho cambios que no han sido satisfactorios. Pero, ¿qué puede hacer fracasar a la reforma laboral?

1. Más contratos

En lugar de racionalizar las tipologías de contratos y reducirlas lo más posible, se crean nuevos tipos de contrato que se suman a los ya existentes y que hacen aún más complejo el sistema de contratación español.

2. El coste económico

En un momento como el actual en el que parece que el apocalipsis está llegando a la Seguridad Social porque tiene algo de déficit, no parece una buena idea el incluir más y más y más deducciones en las cuotas. Que sí, que es una fórmula de incentivar la contratación (a todos nos duele rascarnos el bolsillo), pero seguro que hay más fórmulas.

3. ¿Qué es un emprendedor?

Pues eso. Porque en el nuevo contrato de fomento para la contratación dirigido a emprendedores sólo habla de empresas de menos de 50 trabajadores…

4. La picaresca

Relacionado con lo anterior, con los nuevos contratos temporales y con el tema de la extensión de los períodos de prueba, podemos intuir que la picaresca va a funcionar. Además en el caso de los contratos de emprendedores, igual más de una empresa ya está pidiendo hora en el notario para dividir su negocio.

5. Las agencias de colocación

Este tema me causa muchas dudas y sentimientos encontrados. Aunque por un lado puede ser un paso adelante para mejorar las posibilidades de colocación, también sirve como otra fórmula para eliminar las funciones de colocación de los servicios de empleo (gratuitos) para favorecer a las ETT, que cobrarán por ello a las empresas que requieran de sus servicios.

6. Trabajos a favor de la comunidad

Ya lo dije en el anterior post. Y es que aunque puede que sea beneficioso conseguir que las personas paradas puedan tener una ocupación para evitar que caigan en problemas como la depresión, también hay que tener en cuenta que el sector público ha de estar al servicio de la ciudadanía y no al revés. Por cierto, según parece, algún ayuntamiento ya ha anunciado que no va a renovar contratos a la espera de poder utilizar parados del municipio. Vale que las arcas públicas están como están, pero esto…

7. Sigue sin incentivarse correctamente la formación

Uno de los problemas más serios que tiene nuestro mercado laboral es, en muchos casos, una formación que no se adecúa a las necesidades del mismo, y parte de esa formación se ha de adquirir en el puesto de trabajo. Para ello se han de dar las condiciones necesarias para ello y comprender que la formación no es un gasto, sino una inversión a medio y largo plazo. Por ello deberían establecerse medidas para que esa formación sirva como elemento para innovar dentro de las empresas y para mejorar la productividad, que falta hace. Y eso que la formación ha avanzado mucho, pero aún queda mucho por hacer.

8. El caos de las indemnizaciones por despido

Este efecto se va a notar más adelante, porque el hecho de que las indemnizaciones se calculen por tramos (aunque los programas informáticos saben hacerlo solos) van a ser un jaranal de cuidado.

9. El paro juvenil

Que el paro juvenil es una lacra, todos lo sabemos, pero igual también hay que plantearse que cierta temporalidad en el sistema es necesaria, pero también trabajos por horas que puedan servir tanto para empezar a entrar en el mercado laboral como para obtener unos ingresos. Quizá nos obsesionamos con el estudias o trabajas, y quizá tengamos que plantearnos que hay que estudiar y trabajar, como en otros países europeos.

10. Flexibilidad, sí, pero

Pero no toda la que necesita el sistema. Y es que se introducen medidas de flexibilidad para los empresarios, pero no tantas para los trabajadores como cabría esperar. Y es que una de las máximas que se repite hasta la saciedad es acabar con el fraude en el sistema, y eso lo paga el trabajador, claro, que es el pícaro, aunque de las dotaciones para la inspección laboral contra el empleo sumergido mejor hablamos para otro momento.

11. Medidas contra el absentismo

Más que medidas contra el absentismo y si nos fijamos en la redacción de la ley, puede ser unas medidas contra quien padezca una enfermedad crónica. Supongo que en algún momento se limitará o se corregirá esta redacción (bien en el trámite parlamentario o en el Real Decreto de desarrollo) pero da lugar a unas interpretaciones muy perversas, como el hecho de que una empresa pacte un despido con un empleado con una enfermedad crónica para que sea el Estado quién se haga cargo de todo. Que pacte o que se lo cargue directamente.

12. No se coge el toro por los cuernos

Y es que por H o por B, los sucesivos gobiernos que acometen reformas laborales no son capaces de dar con la tecla de las necesidades del sistema laboral. ¿Una mayor sencillez? Más contratos. ¿Flexibilidad? La menor posible. ¿Desempleo juvenil? Centrémonos en los contratos indefinidos. Y de remate, un sector tecnológico que necesita un empujón que no le llega en forma de una flexibilidad que demanda la fórmula de trabajo por proyectos y al que la situación actual no sólo no le beneficia, sino que le perjudica. Ojo, no sólo por esto, sino también por esa idea de que un trabajo es como un diamante, para siempre.

Hay y habrá muchas más razones por las que la reforma laboral no tendrá los efectos que se buscan, incluso por razones que no tengan que ver con la propia regulación laboral, como los nuevos incentivos fiscales a la compra de vivienda o esa manía de volver a reactivar el sector de la construcción cuando lo que nos hace falta es cuidar y conservar el sector industrial y promover el sector tecnológico y de I+D+i.

Fotografía destacada de Daniel Lobo, con licencia Creative Commons.


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J. Esteban Mucientes

Sobre J. Esteban Mucientes


Conocido como @mediotic, es consultor freelance, enfocándose en los medios sociales, especialmente mostrar a través de la formación la utilidad de las redes sociales para cualquier tipo de negocio o colectivo colaborando de manera estable con Vital Innova. Escribe en su blog mediotic.info, en el que da salida a temas relacionados con el Social Media y temas de primera ayuda para gestionar redes sociales (aparte de denunciar el humo). Según parece, pertenece a la Junta Directiva de AERCO-PSM. Vamos, que lo mismo te descose un roto que te rompe algo ya cosido. O algo así