Con los dedos de una mano, y sobrándonos alguno quizás, podemos contar las veces que nos encontramos con fenómenos de este calibre. Juego de Tronos es, sin duda, de esas historias que marcan a una generación, sino varias.

Y además creo que, por primera vez en la historia de la televisión se han juntado la calidad reconocida por público y crítica en un género destinado a minorías… o no. ¿Que provoca esto? Pues una bola imparable dentro de la maquinaria del Hollywood más televisivo.

Probablemente sea la serie más seguida del momento o de la década. Merece la pena pararse un momento para analizar las doce razones más importantes para ver esta serie.

1. Cien historias en una

Una de las cosas que más caracterizan a esta serie es lo inabarcable que es en ocasiones su historia y las docenas de ramas de la misma. Muchos comentan que cuando ves Juego de Tronos no puedes hacer ninguna otra actividad, porque un solo segundo de distracción y con toda probabilidad te pierdas algo importante. Casi seguro que es la muerte de alguien.

2. La muerte no escoge bando

Si eres uno de esos fans que te encariñas fácilmente de un personaje porque es carismático, apuesto, bella, sensual o suelta unas perlas por la boca que te provocan sudores, prepárate para sufrir. En esta serie la muerte acecha en cada rincón de los Siete Reinos y cualquiera puede cruzarse de bruces con ella. Da igual de la familia que sea, el protagonismo que tenga en ese momento o si está en el lado de los buenos o de los malos, el caso es que todos tiemblan cuando el dedo acusador se su autor sale a pasear.

3. Personajes que perdurarán hasta el fin de los tiempos

¿Cómo escoger un favorito? Hay de todos los tipos, y todos ellos pueden enamorarte por una razón distinta. Valen ejemplos como Tyrion, un enano erudito y respondón con el don del insulto convertido en poesía. Cersei, una arpía tan bella como ingeniosa en el infravalorado arte de la crueldad. Jon Nieve, un guerrero tan apuesto como ignorante, con un lastre en forma de apellido. Daenerys, una jovencísima reina sin trono que cuenta súbditos y soldados por millares y cría tres dragones como mascotas. O Varys y Meñique, dos excéntricos y exóticos ajedrecistas, que juegan su partida en un tablero con mares y horizontes en sus extremos esperando el momento del jaque. Es imposible quedarse con solo uno.

4. Actores (casi) desconocidos para personajes inolvidables

Uno de los grandes méritos de Juego de Tronos es haber alcanzado ese nivel de popularidad con caras poco o nada reconocibles. Pocos son los que pueden decir que sabían de la existencia de Peter Dinklage (Actor que interpreta a Tyrion Lannister) antes de 2011. Seguramente sean más populares hoy en día Nicolaj Coster-Waldau o Kit Harington, por sus papeles de Jamie Lannister y Jon Nieve respectivamente, que antes de ellos. Y sus filmografías lo confirman. ¿Podemos encontrar alguna excepción? Si. Sean Bean no necesitaba encarnar a Ned Stark para ser conocido, pero mal no le vino tampoco. Y Lena Heady… bueno, digamos que entre los amantes del género fantástico y de ciencia ficción nos era bastante familiar por sus papeles en 300 o Terminator: Las Crónicas de Sarah Connor.

5. Hasta los mozos de cuadra son poetas

Es lógico pensar que declaraciones de amor y canciones a héroes en la batalla sean poesía pura. Que reyes y aristócratas se expresen con una épica que aunque estén condenando a cientos de inocentes, cuando acaban te tienen tan prendado, que dan ganas de levantarte y aplaudir, y ya te horrorizarás después. Pero en esta serie hasta definiendo como es la mierda puede sonarte lírico. Cuando insultan a alguien cruelmente, sientes que le azotan con un látigo de seda. De hecho, cuanto más cruel es el insulto, más suave sientes el latigazo.

6. Lecciones de Historia

De formas más o menos evidentes, Juego de Tronos está plagada de referencias a la historia real de muchas culturas. Entre ellas la británica o la griega. Por poner algunos ejemplos, de la cabeza de George R. R. Martin no surgió enteramente la idea del fuego valyrio. Lo cierto es que se inspiró en lo que se conoce como el fuego griego, un fuego que se creía inapagable incluso en el agua, o eso dicen los escritos. Hay más casos como el del descomunal muro que separa los siete reinos de los salvajes. Curiosamente ese era exactamente el mismo propósito del famoso Muro de Adriano en Escocia. Otro buen ejemplo es uno que me gusta especialmente a mi, y es el de la gran similitud que existe entre la imponente estatua que salvaguarda a las puertas de la ciudad de Braavos y el maravilloso Coloso de Rhodas.

7. Magia, fantasía, aventura, política… y demás ingredientes

Para una buena receta, no solo vale meter todos los ingredientes en la olla y ya está, por muy buenos que sean. Es importante saber medir bien las cantidades y en qué momento emplear cada uno. Juego de Tronos mezcla varios géneros con maestría y en sus dosis justas sin una cucharada de más. El drama es el plato principal de la historia, pero sabe aderezarlo con picantes toques de humor, una fina capa de fantasía y magia y guarnición de escenas de acción de buen gourmet. Sabiendo muy bien cuando ofrecerte cada una de estas cosas, y que no se te atragante la comida.

8. El género fantástico, un género de grandes masas

Lejos quedan ya los prejuicios sobre aquellos que dedican su tiempo libre a leer novelas sobre caballeros y dragones. Ya no es una actividad de minorías seguir las andanzas de aventureros en tiempos medievales. Ahora hasta tu madre es capaz de engancharse a historias palaciegas con magos y un semigigante incapaz de decir más de dos sílabas. La calidad de este tipo de historias ha mejorado tanto que el gran público se ha rendido a este género tan versátil pero que en muchas ocasiones a lo largo de la historia se ha infravalorado tildándolo de infantil o poco profundo. Pues bien, creo que ese tiempo ya pasó.

9. Un presupuesto hollywoodiense

Es de suponer que no todas las series gozan de este privilegio, pero si alguna lo merece es esta. Representar todos esos reinos, con ese número de extras, vestuario, escenarios y sin olvidarnos de los efectos especiales, no es algo que se pueda hacer por dos duros. Para hacer todo esto es necesario un presupuesto a la altura. Juego de Tronos en su primera temporada dispuso de 60 millones de dólares, que no es poca cosa siendo en ese momento una apuesta más que arriesgada. La media es de unos 5 millones por episodio, pero en algunos casos ha llegado a los 8 o 10 millones, como en el caso del episodio de la pasada temporada de “La defensa del Muro” y su magnífica batalla.

10. Solo podía ser HBO

Y si alguien podía obrar el milagro, esa es la todopoderosa HBO, la Rey Midas de la televisión norteamericana. Este canal de pago estadounidense no emite publicidad durante sus shows y vive de las suscripciones. Por ello el nivel exigido por sus espectadores es máximo. Entre sus filas se encuentran series que pasaron o pasarán a la historia de la televisión como son los casos de “Los Soprano”, “The Wire”, “Hermanos de Sangre” o más recientemente “True Detective”. Y no es la primera vez que se embarca en megaproyectos arriesgados de grandes presupuestos. “Roma” fue otra gran superproducción televisiva, pero no siempre se tiene todo a favor y se canceló en su segunda temporada por su desorbitado presupuesto y sobre todo a causa de un incendio que destruyó todos sus decorados.

11. Más allá de la serie

Pero no todo es la serie de televisión. George R. R. Martin comenzó su andadura en Poniente allá por 1991 con la escritura de Canción de Hielo y Fuego, del cual se publicó su primer tomo en 1996. Concebida como una trilogía, acabó por convertirse en una heptalogía a falta de dos libros por publicar. Además se complementa con algunas historias cortas, como por ejemplo tres novelas que hacen de precuelas para entender mejor la historia central.

12. Disfrutar de Podcasts como Juego de Tronos: Cosas de Casas

La historia de Juego de Tronos da lugar a infinitas discusiones sobre lo que ya ocurrió, lo que está pasando y sobre todo, lo que está por llegar. Y por esto, surgen mesas de debate donde tratar los innumerables temas que afloran a raíz de la serie. Una de estas mesas es Juego de Tronos: Cosas de Casas, el podcast donde se analiza al detalle cada episodio semana a semana, desgranando todo aquello que sea digno de análisis. Además de hacer toda clase de pronósticos sobre lo que va a pasar, algunos de ellos considerados verdaderas locuras. Todo ello con un sentido del humor irreverente, mezclado con la pasión de auténticos fans de la serie.

Cuando la buena televisión te brinda la oportunidad de disfrutar con una magnífica obra, es un crimen darle la espalda. Aprovechar estos fenómenos es importante porque se irán y nunca más podrás disfrutarlos como hoy.

Y si no es suficiente algo menos de una hora a la semana de esta serie tan estupenda, se participe de todo lo que se mueve alrededor de estos eventos en redes sociales, foros y algunos Podcasts. Déjate envolver por todo lo que rodea a este mundo de fantasía más allá de la pantalla.



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Richie Fintano

Sobre Richie Fintano


Soy Richie Fintano, uno de los creadores de Fans Fiction. Un Podcast sobre Cine y Series con mucho humor y nada de pretensión. Nos gusta comentar todo lo que nos encanta del mundo del Cine y la Televisión y lo hacemos como si estuviéramos en la barra de un bar con cervezas en la mano. No seremos los críticos más exquisitos pero sin duda nos reímos más que ninguno.