¿Te casas? ¡Oh! Ya verás, va a ser el día más feliz de tu vida.

Esta frase, tan entusiasta e inocente te hartaras de oírla cuando vayas comunicando (o se enteren por sí solos, estas noticias corren como la pólvora) a la gente de tu alrededor que sí, que sí quieres. Vamos, que te casas.

Pero ¡ojo! De inocente, la frasecita, no tiene nada. Todo lo contrario, se convierte en un arma de doble filo para aquellas parejas que ceden a la presión de las tradiciones bodiles, esas que tanto gustan a todos, menos a ti.

Y he ahí el quid de la cuestión, ¿cómo rebatir a tu madre / hermana /amiga / novia hasta incluso vecina, también del género masculino, que será una gran boda aunque no se cumplan? Si este es tu caso, te interesa lo que viene a continuación. Coge papel y boli, porque comenzamos.

1. Porque no garantizan ni de lejos, que cumpliéndolas vayas a tener un matrimonio feliz y duradero

Ejemplo: si el novio ve a la novia con su vestido antes de la boda, caerá sobre la pareja mil y un infortunios y mala suerte. Mentira. Y de las gordas. ¿cuántas parejas han seguido a rajatabla esta premisa y han acabado cada uno por su lado? Yo conozco a más de una. Así que te animo a todo lo contrario, sacad un ratico y encontraros, será un momento muy especial que podréis vivir en la intimidad. Seguro que os gusta. Y podéis aprovechar para haceros el reportaje de fotos y así luego, poder disfrutar del cocktel y de vuestros invitados.

2. Porque una ceremonia civil puede ser igual de emotiva y solemne que una religiosa

Ahora tienes la oportunidad de tener una ceremonia civil diseñada a medida, contratando a un maestro de ceremonias. Ceremonia civil ya no es sinónimo de un despacho en el juzgado o ayuntamiento y 5 minutos de duración con la lectura del código civil. Y además, en muchos hoteles y restaurantes te ceden un espacio para hacerla, con lo que sólo desplazas a tus invitados a un único lugar de celebración.

3. Porque con los tiempos que corren, está muy feo tirar comida

La crisis está en boca de todos, y con la cantidad de familias que tienen problemas para tener un plato de comida caliente a diario, lanzar arroz es sinónimo de tirar un par de kilos de comida al suelo. Mucho más ético sustituirlo por pétalos de flores o confetti.

arroz

4. Porque gastarse dinero en una alianza para llevarla el día de la boda y después dejarla olvidada en el joyero, no tiene sentido

Los anillos se intercambian como símbolo del compromiso adquirido. ¿De qué sirve tenerlo en un cajón? Para eso, es mucho mejor que pienses en algo que lleves a diario, como un reloj, una pulsera o un colgante. Puedes darle el mismo significado que a la alianza. Lo importante es que aquello que simbolice tu unión matrimonial te guste lo suficiente como para ponértelo.

5. Porque ahora la mayoría de parejas conviven juntas e incluso tienen hijos antes de casarse y puede que para ti no tenga sentido que sea tu padre/madre quien te lleve al altar

No pasa nada, la ceremonia no va a quedar deslucida porque caminéis juntos hasta el altar. Es igual de bonito que si lo hacéis por separado. Antiguamente, se consideraba que las hijas eran “propiedad” de sus padres y estos transferían su “propiedad” al futuro marido, algo que ya no tiene sentido en los tiempos actuales.

6. Porque no hace falta llevar un vestido de novia para sentirse una novia

Vamos, que si no te gustan porque no van para nada con tu forma de ser o jamás de los jamases te vistes nunca de blanco porque es un color que no te favorece, tampoco tienes por qué hacerlo el día de tu boda. Lo que más viste a una novia es su sonrisa y esto se consigue, sobre todo, sintiéndote cómoda el día de la boda. Y si tú, vas a ser feliz con un vestido naranja, porque el naranja es tu color, ¡adelante!

7. Porque el ramo de flores no es imprescindible para el look de novia

Tanto si no te gustan las flores como si eres alérgica, existen varias posibilidades para que lleves algo en las manos y así no tengas que preocuparte de qué hacer con ellas durante la ceremonia. Un abanico, una sombrilla para las bodas de exterior, e incluso ramos de novia de diversos materiales pueden servirte para controlar tus manos.

ramo de novia

8. Porque si eres un pato mareado bailando y por mucho que lo intentes no es lo tuyo, no hace falta abrir el baile con un vals

Podéis abrirlo con cualquier otro tipo de baile, no seríais lo primeros. Y si no queréis bailar, puede haber otros opciones, como el realizar una video proyección, por ejemplo.

9. Porque si sabes que la “fiesta” va a estar en la mesa de los amigos, puedes irte a comer con ellos

Lo lógico, es que os sentéis en la mesa presidencial con los padres de ambos, es lo que manda el protocolo. Pero los padres son los padres y a lo mejor, digo a lo mejor, ellos están más entretenidos en una mesa con tus tíos. Y a lo mejor a vosotros con quien realmente os apetece comer es con los colegas. ¿Qué hay de malo? Na-da. Y si os da reparo abandonar a vuestros progenitores durante todo el banquete o hay varias mesas de amigos, tenéis la opción de repartiros durante el convite y comer cada plato en una mesa. Yo lo he visto y fue una de las bodas más divertidas del mundo mundial. Con cada cambio de plato sonaba una canción y los novios se sentaban en una mesa diferente. Divertidísimo.

10. Porque entregar una figurita de novios puede dar problemillas de envidias o de aburrimiento

Sobre todo cuando hay varias parejas casaderas. ¿A quién se la das? Todos acabáis haciendo lo mismo, pues a todos, para que nadie se sienta de menos. Y ahí que se tiran los invitados durante 20 o 30 minutos en los postres canción pa’ arriba canción pa’ abajo viendo como vais de una punta a la otra del salón entregando muñequitos a diestro y siniestro. Y ya lo dice el refrán, lo poco agrada pero lo mucho cansa.

boda

11. Porque si no lloras, es que realmente no estás emocionada

Y esto, lo he oído yo con mis propias orejillas, en una boda. Pero no te agobies, porque la emoción no solo se expresa llorando de felicidad, también riendo, bailando y con una sonrisa de oreja a oreja durante todo el día. Y esto lo hago extensible a la búsqueda del vestido de novia. Las pelis han hecho mucho daño en todo esto, porque todas las novias aparecen llorando. Y si lloras porque eres de lágrima fácil guay, pero si no, NO PASA NADA. Lo importante es que te sientes feliz, no como expreses esa felicidad.

12. Porque una boda es la fiesta del amor

Mejor dicho, es la fiesta de vuestro amor. Y como un amor no es igual a otro, las bodas tampoco deberían serlo. Y si vosotros no sois serios y solemnes, vuestra boda tampoco debería serlo. Debería ser el reflejo de vuestra personalidad, con o sin tradiciones de por medio. Y sobre todo, debería ser una fiesta.



Por eso, las tradiciones están genial, siempre que tú seas una persona tradicional y quieras llevarlas a cabo. Si te sientes identificado con alguna o con todas ellas, hazlas, claro que sí.

Pero si no te gustan, si sabes que no te vas a sentir cómodo en ese papel, entonces, pasa de ellas. No hagas algo porque se supone que debes hacerlo. Olvídate de prejuicios. Pasa de compromisos. No te disfraces ni intentes aparentar algo que no eres. Sé tú mismo y sobre todo, crea un día que te haga feliz a ti.

Imágenes cortesía de Microsoft (1) y MorgueFile (2,3,4) con licencia Creative Commons.


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Carolina Zabal

Sobre Carolina Zabal


Carolina Zabal es Wedding Planner y Maestra de Ceremonias en Pamplona. Al frente de Omendu, {Bodas handmade & heartmade} diseña y planifica bodas a medida, que reflejan la personalidad de los novios, donde el mimo y el cuidado de los detalles hacen que su boda sea diferente a las demás y que permanezca en el recuerdo de todos durante mucho, mucho tiempo. No es una wedding planner de manual, y está dando un giro de 180º a las bodas en Navarra.