¿Sabes nadar? ¿Y bucear? Aunque hay quien sabe nadar y no bucear, esto último es una de las sensaciones más placenteras para nuestro cuerpo. Sea en una piscina o sea en medio de las aguas cristalinas de cualquier mar, océano o lago de los que tenemos a mano. Porque bucear es en sí mismo toda una experiencia que nos permite retrotraernos a otras épocas, aquéllas incluso que no recordamos, y que merece la pena probar al menos una vez en la vida.

1. Visitar la parte más extensa del planeta Tierra

Tienes 1.338.000.000 de km cúbicos que explorar que probablemente no conozcas y que te permitirá adentrarte en una zona del planeta que ha visto un porcentaje muy pequeño de la población.

Toda la tierra que hay sobre los océanos podría caber dentro y el planeta quedaría totalmente cubierto de agua. Si ubicáramos el Everest en la fosa de las Marianas estaría a dos mil metros debajo de la superficie marina. Debajo de los océanos también hay volcanes; el volcán Mauna Kea en una de las islas Hawaianas, mide desde su base más de 10000 metros, siendo entonces la montaña más alta del mundo

2. Conocer la vida marina

La fauna y la flora marina son de una riqueza inigualable por proporcionarte un dato solo en la barrera de corales de Australia viven más de 3.000 especies diferentes de animales.

Como bien sabes la vida se originó en el planeta hace unos 3500 millones de años por la datación de los fósiles que se han encontrado; pero es que siguen viviendo en el mar algunos animales o vegetales de origen claramente prehistórico. Algunos de  ellos son organismos unicelulares, y representan el primer eslabón de la vida planetaria pues transforman la materia mineral en orgánica. Se los denomina fitoplancton, que en griego significa plantas errantes.

3. Sentir la ingravidez

Todos aquellos que han probado el buceo salen del agua tras su primera inmersión asombrados por esa extraña, fabulosa y en muchas ocasiones indescriptible sensación de ingravidez.

Especialmente si eres una persona con problemas de discapacidad durante ese tiempo que estás buceando podrás sentir como tu cuerpo vuelve a ser ligero y recibirás una inyección de adrenalina que te durará unos días.

4. Escuchar sólo tu respiración

Bajo el agua metido en tu traje de neopreno el único sonido que oirás es el de tu respiración y podrás pensar en absoluto silencio algo que en nuestra vida habitual es prácticamente imposible.

Oír el sonido de tu respiración te ayudará a conocerte y conocer mejor tu cuerpo.

A veces necesitamos ese silencio para encontrarnos un poquito.

5. Ver animales increíbles

Ya hemos hablado de la fauna marina pero es que además los animales del mar tienen una característica que los hace diferentes con respecto a los terrestres, su abundancia de colores y formas y el hecho de que es poco habitual su vista en libertad hace que el ver animales y fotografiarlos bajo el mar sea una actividad apasionante y que a todo el que prueba le encanta repetir

6. Visitar los barcos hundidos, auténticos museos

Los pecios son parte de nuestra historia y debido a su ubicación bajo el mar solo unos pocos tenemos acceso a ellos. Bucear te permite trasladarte en el tiempo e imaginar como seria la vida surcando el mar en un galeón del siglo XVII.

En muchos de estos barcos se han formado colonias de plantas y animales increíbles que han convertido este resto humano en su casa

7. Hacer amigos

Bucear es una actividad de grupo que favorece el antiguo valor de la camaradería. Buceando haces amigos y sobretodo compartes con ellos momentos tremendamente emotivos cargados de sensaciones muy placenteras.

Los centros de buceo organizan salidas grupales donde conocerás a gente de todos los niveles de buceo que estará encantados de ayudarte y enseñarte esos pequeños trucos que solo conocen los buceadores más experimentados.

8. Dormir mejor por las noches

Después de una jornada de buceo tu cuerpo está cansado al ser un ejercicio físico suficientemente intenso y cargado de emociones. Dormirás mejor y soñaras con bucear más eso te lo aseguro

9. Comer mejor al salir del agua

No hay una razón científica pero después de bucear a los buceadores y buceadoras nos encanta sentarnos juntos a comer y comentar como ha sido la jornada de buceo y todo lo que hemos visto.

Lógicamente el buceo no te permite comentar la jugada como el fútbol durante así que los grandes debates surgen después durante la comida post-buceo.

10. Comprender para preservar los recursos marinos

El mar y sus fondos hay que cuidarlos y los buzos realizamos una importante labor de limpieza de fondos en muchos casos y en otros de denuncia de delitos medioambientales que pasan desapercibidos para la mayoría de la población al encontrarse bajo el agua.

Además la mayoría de las escuelas de buceo fomentan el cuidado del mar y de las especies que viven en él.

11. El buceo nos hace a todos iguales

Bajo el mar somos todos iguales no solo los propios buceadores además nos igualamos a los animales que viven bajo al agua al desplazarnos como ellos y sentir que ellos sienten que somos parte del entorno. Bajo el mar experimentarás la posibilidad de acercarte a animales “salvajes” como nunca podrías hacerlo en tierra firme. Los buceadores nos integramos en el paisaje y los animales no sienten que interfiramos en su vida habitual.

12. El océano sin más

Si quieres tener plena conciencia de lo pequeña que es la especie humana debes bucear. La grandiosidad que se siente dentro del océano y lo pequeños que somos en comparación te hará darte cuenta del lugar real que ocupamos en el universo y en este planeta y como es de importante que todos trabajemos en cuidarlo más y mejor para que futuras generaciones disfruten de esas vistas tanto como lo estás haciendo tú.

Imagen destacada de SteelCityHobbies con licencia Creative Commons.


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Loco Por La Aventura

Sobre Loco Por La Aventura


Me gustan los deportes de aventura y los practico todos. O casi todos. Dame un punto de apoyo y escalaré el mundo. Dame un ancla y bajaré al fondo del mar. Dame un globo y surcaré los cielos. Dame ropa, y me vestiré. O no.