Donde no hay vino, no hay amor – Eurípides, año 408 A.C.

No son sus 9.000 metros cuadrados. Ni su incomparable paisaje de viñedos. Ni tan siquiera su magnífica bodega o su impresionante museo. Lo que de verdad impresiona cuando te acercas a Briones en la Rioja Alta para visitar las instalaciones de Vivanco Cultura del Vino, es la experiencia de usuario. Y no estoy hablando de una oferta de experiencias sin ningún tipo de relación entre ellas, sino de un ‘todo’ que te transporta a un nuevo universo de sensaciones donde el vino es protagonista absoluto. Y es que el mundo del vino engloba gastronomía, cultura, arte y diversión. Toda una experiencia y para todos los públicos!

Con motivo de su X aniversario, un grupo de bloggers y periodistas fuimos invitados a disfrutar de la ‘Cultura del Vino‘ de la mano de Vivanco. Después de una fantástica jornada, queremos despertar vuestra curiosidad con nuestras razones para que vosotros mismos os decidáis a disfrutar en persona de esta grata experiencia.

1. El empeño de una familia

Una familia como motor de un proyecto cultural. Porque si algo es Vivanco, es un proyecto familiar. El patriarca y ‘alma mater’ de la familia Vivanco, Pedro Vivanco, ha sabido transmitir su espíritu y lema de vida a sus dos hijos. Santiago, encargado de la administración, Fundación, Museo y de la nueva marca enoturística Experiencias Vivanco, y su hermano Rafael, responsable de la comercialización y dirección técnica de la Bodega y viñedos.
Santi, impulsor de la Fundación Vivanco, siempre se sintió fascinado por la inspiración que el vino ha ejercido sobre distintas civilizaciones. En 1998 comenzó a trabajar en el sueño familiar: el Museo Vivanco de la Cultura del Vino. Un sueño de cuatro generaciones que comenzó hace 100 años y que vio la luz en el año 2004. La Pasión y el empeño de una familia por el vino y su sentimiento de crear un lugar dónde el vino y su cultura estuvieran al servicio de todo.
En tiempos donde las ‘inversiones públicas’ se hacen casi imprescindibles para crear un proyecto tan ambicioso, la iniciativa totalmente privada de la familia Vivanco es un claro ejemplo de que se puede ‘hacer cultura’ sin depender de la subvenciones.

2. La pasión por el vino como herramienta de trabajo

Vivanco es mucho más que simples experiencias alrededor del vino sin conexión alguna. Aquí todo tiene un por qué y un motor: ‘La pasión por el Vino’. Sí, la pasión que se transmite en el trabajo y la mirada de personas y nombres como Rafael, Santiago, Nuria, Javier, Borja y otros muchos que colaboran para conseguir un mismo objetivo, compartir su pasión por la cultura del vino. Personas y nombres que hacen que en tu visita, te sientas como en casa.

3. Todo alrededor de la ‘Cultura del Vino’ pero sin caer en el concepto de ‘parque temático’

El concepto de compartir ‘Cultura de Vino’ que se intenta transmitir desde Vivanco se basa en tres ejes principales:

Todo con un único objetivo: educar, enseñar, divulgar e interactuar con el vino como elemento civilizador. Y siempre desde la experiencia, sensibilidad, respeto e innovación.
Un proyecto complejo cuyo eje principal puede que sea el museo, gracias al cual Vivanco ha adquirido prestigio internacional, pero cuya visita va mucho más allá y ofrece una gran variedad de experiencias, pero sin caer en el concepto de ‘parque temático’ (contra el que no tengo nada en contra). Pero esto es otra cosa…

4. Más que una atracción turística: Un polo cultural en La Rioja

La atracción turística más visitada de La Rioja. ¿Será por algo, no? Cuando alguien te visita y las opiniones tanto en el ‘boca a boca’ como a través de internet son mayoritariamente positivas, quiere decir que lo que estás mostrando tiene interés y que las cosas se están haciendo bien.
Pero más que una mera atracción turística, que lo es y de primer orden, el proyecto de la familia Vivanco ejerce como ‘Polo Cultural‘ de la zona, recibiendo incluso premios internacionales por dicho trabajo.
Además de Museo, Centro de Documentación y Editorial, desde la Fundación Vivanco se realizan diferentes actividades con las que contribuyen a cumplir su principal objetivo: investigar, difundir y compartir la Cultura del Vino. Desde exposiciones fotográficas, a su reconocida Jornada Nacional de Poesía y Vino.

5. El mejor Museo del Vino del Mundo

Y no lo digo yo ni lo dicen ellos. El Museo Vivanco de la Cultura del Vino es considerado el mejor museo de vino del mundo según la Organización Mundial del Turismo (OMT-ONU).
Alrededor de 4.000 metros cuadrados y seis salas repletas de Pintura (con obras que van desde Picasso a Sorolla, por poner sólo un ejemplo) o Escultura, dedicadas a poner el valor la relación que ha tenido el hombre y el vino durante 8.000 años de historia. La distribución de espacios, conexión entre salas, iluminación y uso de tecnología multimedia son simplemente sobresalientes y hacen que la visita al museo sea una auténtica delicia. Además, claro está, de cientos de objetos relacionados con la elaboración del vino.
Sorolla_Museo_Cultura_Vino_Vivanco
Fruto de la afición coleccionista de la familia Vivanco, el museo también posee una colección de sacacorchos que se encuentra dentro de las más importantes del mundo tanto por la cantidad (con 3.000 ejemplares expuestos), como por el valor histórico de algunos de sus ejemplares.
En este museo tampoco echaremos en falta un espacio exterior dedicado al fruto que da origen al vino. Como homenaje al viñedo y la uva, en el Jardín de Baco puedes encontrar más de 220 variedades de uva, desde su origen botánico hasta las más actuales variedades de mesa y de vinificación mundiales.

6. Centro de Documentación del Vino: El gran desconocido

Simplemente impresionante! Así calificaría el Centro de documentación del vino de Vivanco.
A lo largo de los siglos, siempre se ha hecho referencia a la viña y su cultivo. A la alimentación y a la forma en la que el vino se incorporó a nuestra vida cotidiana. El vino ha viajado en forma de película, de tebeo, de postal, de moneda, de recetario. De revista, de enciclopedia, de entrevistas y tratados de doctorados. Por esa razón, se decidió crear un Centro de Documentación para aglutinarlas. Para catalogarlas. Para que todas tuvieran un sentido y estuvieran a disposición del que las necesite. Bien, de manera presencial, o a través de internet y de su web.
El trabajo que se ha hecho desde este centro es digno de reseñar. Han publicado un buen número de diferentes volúmenes desde su editorial. Su trabajo de gestión documental para catalogar y digitalizar la práctica totalidad de sus ejemplares, ha sido una apuesta que merece la pena destacar. Para que todos podamos tener a nuestro alcance joyas, como por ejemplo “Naturalis Historia” de Plinio (ejemplares de 1629).
Plinio_Historia_Natural_Centro_Documentacion_Vivanco
Es una pena que no se conozca y valore por el público de igual manera que el museo. Hay que esforzarse entre todos por darlo a conocer y posicionarlo como se merece.

7. Una bodega joven pero con ‘detalles diferentes’

La verdad es que Vivanco es una bodega joven con ese nombre (se fundó como tal en 2004), aunque en realidad es la tercera generación de una familia que siempre ha tenido relación con el vino la que está ahora al frente de la misma. Y como es su décimo aniversario, están poniendo toda la carne en el asador, realizando cosas que otros ni se habrían planteado.
Por ejemplo, sus vinos más representativos van etiquetados con obras de su propio museo o las catas que ofrecen en sus visitas sirven más para profundizar en el conocimiento del vino en lugar de dejarse llevar por el snobismo que tanto se da últimamente.
Y todo ello lo completan con el cuidado que ponen a la hora de dar crianza al vino, utilizando para ello barricas con un 35% de roble americano por 65% de roble francés.

8. Una gran experiencia gastronómica

Ya sea comiendo a la carta o un menú en el extraordinario comedor de su restaurante con vistas a los viñedos de la propiedad o tomando un aperitivo en su Gastrobar. La oferta gastronómica en Vivanco está a la altura del resto de experiencias y se mantiene a la altura del listón marcado por la afamada cocina riojana.
Tradición, producto de la tierra y creatividad. Una gastronomía que entiende el vino no sólo como acompañamiento o maridaje, sino también como materia prima con la que elaborar los platos. Una apuesta clara por el Winecooking donde el vino es más que un acompañante y se investiga las potencialidades del vino para proporcionar nuevos sabores, aromas, texturas…. siendo el ingrediente fundamental en salsas, reducciones o sales. En tapas o ensaladas, carnes o pescados, incluso postres.
Además se ofrecen cursos y catas para que podamos ir mejorando poco a poco nuestra experiencia enológica.

9. Uso Impecable de Nuevas Tecnologías e Interactividad

Y cuando me refiero a interactividad no me refiero solo entre humano y humano (que también la hay) sino entre humano y máquina. Tanto las filmaciones que se ofrecen en el museo como el uso de material multimedia e interactivo están muy bien trabajados y conseguidos. Esa calidad transmite el mimo con que se ha trabajado en este aspecto desde la Fundación Vivanco.
Además, todo este buen hacer presencial lo han trasladado a su web donde es posible hacerse una idea de todo lo que encontraremos en nuestra visita. La estructura semántica de dicha web permite consultar de una manera óptima los catálogos del museo y del centro de documentación.

10. Los niños son bienvenidos (y no es postureo)

Quitaros de la cabeza eso de que los niños molestan en la visita a un museo. ES MENTIRA!
Los niños también pueden acercarse a la cultura del vino. Conocer sus tradiciones, utilizar sus elementos como materia creativa e interactuar entre ellos para descubrir la tierra, la historia y el por qué de las cosas.
Todos los sábados se organizan talleres específicos para que los niños experimenten y se acerquen a este maravilloso mundo del vino en familia de manera lúdica y creativa.
Las actividades enfocadas a niños y familias incluyen un completo y original programa anual de talleres creativos donde por ejemplo, se incluyen actividades tan originales como aprender recetas para hacer gominolas con uvas.

11. Un ejemplo en facilidades para visitantes discapacitados e invidentes

Si hay algo que impresiona especialmente para quienes nos obsesiona un mundo más amigable y accesible para cualquier persona, es que todas las instalaciones están preparadas para cualquier visitante, tanto personas con problemas de movilidad como para personas invidentes o con problemas de visión, gracias a la colaboración de la Fundación ONCE.
Y no estamos hablando sólo de los accesos y la movilidad por el complejo, que aunque es un tema que ya debería estar superado, aún parece que molesta, como le pasaba a Peter Griffin cuando abrió su restaurante. No, hablamos de caminos que permiten a cualquier persona seguir el itinerario de la exposición, información en Braille para poder conocer qué tienen enfrente o reproducciones de vasijas, copas y otros elementos para poder tocarlos y conocer cuál es la realidad alrededor del vino.
Vamos, que cuando os estamos diciendo que cualquier persona puede visitarlo es porque cualquier persona puede visitarlo.

12. Merece la pena una escapada si estás cerca o un poco más lejos

Esto sí es Enoturismo con mayúsculas. Además, no sólo se trata de visitar este complejo, sino que además apetece disfrutar de la zona. Pueblos, hoteles, restaurantes, etc… todo ello en un espacio privilegiado entre montañas (la sierra de Cantabria por el norte y el Sistema Ibérico por el sur) y que hacen de este lugar un espacio más que especial.
Y, ojo, no sólo os animamos si estáis cerca de La Rioja, como Euskadi. Madrid o Barcelona están muy bien comunicadas por tren y carretera, aunque os animamos a visitarlo estéis donde estéis, ya seáis de Vigo, Sevilla, Melilla, Valencia o incluso de Valladolid.
Y, por supuesto, no dejéis de visitar Briones, el pueblo en el que se enmarca el Museo de la Cultura del Vino, porque es digno de ver.
Vistas_Bodega_Dinastia_Vivanco

Seguro que en más de una ocasión os ha pasado que todo el mundo os habla bien de un determinado sitio que tenéis pendiente de visitar. Y leéis en casi todos lados comentarios muy positivos. Este ha sido mi caso con Vivanco. Estar a poco más de 50 kilómetros y no haber podido disfrutar de esta experiencia hasta ahora, no tiene perdón. Animaros, porque existen multitud de combinaciones en forma de paquetes para poder acercarse a disfrutar de la cultura del vino. Y Para sorprenderse…

Sorprender: Conmover o maravillar con algo imprevisto.

Este post ha sido escrito ‘a medias’ con el compadre mediotic, que me acompañó en esta agradable cita 🙂



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Sobre Óscar Ray


Óscar Ray es consultor tecnológico especializado en integración de sistemas de información y desarrollo de software. Ha formado parte de equipos internacionales en proyectos para Deutsche Bank en Frankfurt, EADS en Madrid, BBVA en Bilbao, el Departamento de Tecnologías de la Información del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, EJIE (Sociedad Informática del Gobierno Vasco) u Osakidetza. Organizador y fundador de TEDx AlmendraMedieval, el primer evento con licencia oficial TEDx que se celebra en Vitoria-Gasteiz. Organiza e-Innobar, un evento socio-tecnológico mensual sobre innovación, TICs, redes sociales e internet. Colabora con Cadena SER en el programa 'Hoy por Hoy' en una sección sobre nuevas tecnologías. Apasionado por la I+D+i y su aplicación a las Tecnologías de la Información, aplica su formación científica y experiencia en el sector tecnológico en su faceta dedicada a la divulgación y comunicación en materia de innovación.