Después de mucho intentarlo consigues una entrevista para un trabajo que te gusta. Y resulta que los nervios te están matando al entrar y te encuentras con una serie de preguntas que te dejan fuera de juego. ¿Por qué? Por incómodas o inapropiadas muchas de ellas o porque no tienen nada que ver con el puesto de trabajo en cuestión. O quizá porque no te la has preparado. A ver cómo salimos del paso en el pulso que nos echan en ese momento.

1. ¿Conoces nuestra empresa?

Normalmente quien te entreviste te contará un poco qué hacen. Pero en bastantes ocasiones te preguntan si les conoces. Si no les conoces y ni siquiera has encontrado nada de ellos (bueno o malo) online, no mientas. La sinceridad siempre es un valor y más si San Google no te ha dado ningún resultado.

2. ¿No preferirías trabajar en una empresa más grande?

Es la típica pregunta para detectar tus motivaciones. Hay empresas que buscan la estabilidad de sus empleados por diferentes razones, con lo que si vas a una consultora pequeña y dices que quieres trabajar en una de las Big 4, pues igual es que no te cogen porque a la que puedas te vas a ir.

3. ¿Qué has hecho durante el período que no trabajaste?

Quienes tienen la suerte de tomarse una temporada sabática, puede que el entrevistador lo vea difícil de justificar o no lo entienda, pero si es lo que hay, es lo que hay. Y si fue que te echaron, di que te echaron.

4.¿Por qué quieres cambiar de empleo?

La búsqueda de empleo no sólo se hace cuando no se tiene trabajo, sino que teniéndolo se puede buscar, algo que es lícito y normal. Por eso el que te pregunten las razones por las que quieres cambiar de empleo las tienes que tener preparadas. Y ser coherentes.

5. ¿Por qué tardaste más tiempo en acabar los estudios?

¿Realmente es eso tan importante? Teniendo en cuenta cómo están configurados los estudios (tanto los secundarios como superiores) en nuestro país, en la mayor parte de los casos tus estudios valdrán para tener una base teórica pero escasa, si no nula, práctica. Si es tu primer empleo, seguramente tengas problemas. Pero si ya has tenido algún empleo anterior en el que has acumulado una notable experiencia, el que te la hagan estará fuera de lugar.

6. ¿Estás casado/a? ¿Tienes pareja?

En mi humilde opinión esta es una de las preguntas más fuera de lugar que se puede hacer en una entrevista. Aunque con la inflexibilidad geográfica que caracteriza nuestra sociedad (no sólo en lo laboral, sólo hay que ver la cantidad de gente que cursa estudios fuera de donde vive si tiene una Universidad) también es comprensible, puesto que si la empresa tiene varios centros de trabajo, es más que probable que en un ascenso te manden a otro lugar a trabajar.

7. ¿Has recibido formación últimamente?

Si no tienes un master (que por cierto es una maestría y un aprendiz se convertía en maestro de un oficio trabajando), el hecho de que no hagas cursos en algunos sectores puede ser considerado como una falta de reciclaje. Si no los has puesto en tu CV, mal, porque te va a tocar explicarlos.

8. ¿Has tenido personal a tu cargo?

Si no lo has tenido, no te des más importancia de la que tienes. Alguien puede descubrir que eres un mal jefe en una entrevista.

9. ¿Eres una persona dinámica?

Si el trabajo para el que vas a hacer la entrevista es monótono y no te va la monotonía, vas a durar menos que un caramelo a la puerta de un colegio. O puede que optes por la opción cómoda y no des ni chapa. Vamos, que no estás hecho para el puesto.

10. ¿Te cuesta tomar decisiones?

Otra pregunta incómoda planteada de manera general. ¿Qué tipo de decisiones? ¿Las del día a día? ¿Las que afecten a otros compañeros de trabajo? ¿A personas que tienes a tu cargo? Una de esas preguntas en las que, además, salir por la tangente no vale. Lo mejor es llevarla preparada y ver que, efectivamente, no dudamos a la hora de tomar decisiones.

11. ¿Cuál es tu ritmo de trabajo?

Lamentablemente, en algunos trabajos se valora más la rapidez que la eficacia o la eficiencia. Pero, ojo, se puede ser rápido y eficaz trabajando. Y además eficiente. Si lo eres, enhorabuena. Pero en ese momento quien te haga la entrevista estará desconfiando.

12. ¿Cuánto quieres ganar?

La pregunta del millón (literal). En algunos puestos ganarás más que el trabajo que dejas o en el paro, pero puede que tus motivaciones sean diferentes. Y digas la cifra que digas nunca será la que te ofrezcan, sino que en la mayor parte de los casos la empresa intentará negociar a la baja.

Éstas son sólo doce preguntas. Y seguramente haya muchas más, incluso más incómodas o difíciles de contestar. ¿Cuáles os han hecho a vosotros?

Imagen obtenida del Flickr de Imagen en Acción bajo licencia Creative Commons.


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J. Esteban Mucientes

Sobre J. Esteban Mucientes


Conocido como @mediotic, es consultor freelance, enfocándose en los medios sociales, especialmente mostrar a través de la formación la utilidad de las redes sociales para cualquier tipo de negocio o colectivo colaborando de manera estable con Vital Innova. Escribe en su blog mediotic.info, en el que da salida a temas relacionados con el Social Media y temas de primera ayuda para gestionar redes sociales (aparte de denunciar el humo). Según parece, pertenece a la Junta Directiva de AERCO-PSM. Vamos, que lo mismo te descose un roto que te rompe algo ya cosido. O algo así