En Unadocenade tratamos de acercar la ciencia a todos los públicos. Pensamos que la Ciencia forma parte de la Cultura y, como bien dice Pedro Miguel Etxenike, pensamos que la Ciencia es la obra cultural más grande de la humanidad.

La noticia científica del año que acabamos de dejar atras, 2014, ha sido, sin duda, la misión Rosetta. No lo digo yo, lo dice la revista Science, que para estas cosas es de fiar.

¿En qué consiste esta misión? Pues hace 10 años, la Agencia Espacial Europea envió una sonda a explorar los confines del Sistema Solar y los cometas y este verano, tras un laaaargo viaje, la sonda se aproximó al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko y en noviembre, finalmente, el módulo Philae se posó sobre el, transmitiendo todo tipo de datos científicos sobre temperatura, composición…

Detrás de un proyecto como este hay cientos de personas trabajando de forma sincronizada para que todo fluya. Y una de estas personas es Pablo Gutiérrez Marqués, ingeniero aeronáutico e informático asturiano afincado en Alemania desde hace una década. Pablo ha sido el encargado de diseñar y hacer funcionar las cámaras Osiris que han fotografiado otros mundos en las misiones Dawn de la NASA o Rosetta de la Agencia Espacial Europea. Hoy Pablo se sienta a tomar un café con nosotros para contarnos algunos pormenores de su vida como científico en Alemania..

1. La primera, a bocajarro: ¿por qué es tan importante conocer mundos que están a miles de millones de kilómetros de nosotros?

El interés fundamental es estudiar los cometas en su conjunto. Estos cuerpos celestes pasan la mayor parte del tiempo a una enorme distancia, pero probablemente han chocado con la Tierra en el pasado y es posible que trajeran el agua y otros compuestos químicos esenciales para el desarrollo de la vida. El principal motivo por el que estudiamos 67P y no cualquier otro es porque es un objetivo accesible técnicamente.

2. ¿Crees que es importante que este tipo de misiones aparezcan en los medios de comunicación generalistas?

Hay tres razones fundamentales para que la exploración espacial tenga una presencia mediática adecuada. Por un lado, son una fuente de inspiración insustituible; los niños que oyen hablar estos días de la misión Rosetta y Philae pueden ser los ingenieros o los astronautas de mañana. En segundo lugar, estas misiones están financiadas con nuestros impuestos, así que es de justicia que los ciudadanos sepan qué hacemos con su dinero. Y finalmente, si queremos seguir trabajando en esto es necesario mostrar a la gente que lo que hacemos es interesante y útil para todos, y que merece la pena seguir apoyando este tipo de misiones en el futuro

3. ¿Sigues algún blog de divulgación científica? ¿O algún blog en general? ¿Cuál nos recomendarías y por qué?

En el campo científico sigo La Pizarra de Yuri, que tiene artículos de mucho calado aunque no son frecuentes. En un tono más ligero está el Teleobjetivo, que últimamente tampoco publica demasiado.
Para los que se atrevan con el inglés, me gusta mucho IFLScience, que tiene un nivel muy accesible y publica incluso varias veces por semana.
Finalmente recomendaría, por mi implicación personal, los blogs de las misiones Rosetta y Dawn. La primera ha estado recientemente en el candelero, y la segunda está a punto de iniciar su aproximación al protoplaneta Ceres.

4. ¿Nos podrías recomendar un libro, una canción (o disco) y una película?

Hay dos escritores que me han influido mucho. El primero es Julio Verne, cuyos libros de aventuras leía a escondidas bajo la manta, y que han sido una enorme fuente de inspiración para mí. El segundo es el físico Richard Feynman, cuyos libros de anécdotas me inculcaron la idea del pensamiento original y alternativo.
Como película, yo recomendaría “Elegidos para la gloria“, pero esa hay que buscarla en las profundidades del videoclub.

5. ¿Qué opinión te merecen los premios: Nobel, Princesa de Asturias, Planeta, Óscar, Grammys, etc? ¿Por qué?

Tengo sentimientos encontrados respecto a este tipo de premios. Por un lado es necesario reconocer los méritos de los científicos y artistas, pero también es cierto que al final son los jerifaltes del status quo los que conceden estos premios, de modo que si no te amoldas al cánon muchas veces estás fuera de las listas.

6. ¿Qué papel piensas que desempeña la mujer en la Ciencia? ¿Tienes muchas compañeras mujeres en tu trabajo? (Si no las hay, ¿por qué crees que es?)

Creo que la mujer está injustificadamente infrarrepresentada en muchos ámbitos de la vida laboral. Las mujeres están tan dotadas como los hombres para la ciencia, y de hecho ya hay en España más universitarias que universitarios. Este es un dato esperanzador, pero tardaremos por lo menos otra generación hasta alcanzar algo parecido a la paridad en las cátedras.
En mi trabajo hay una clara distinción entre los departamentos científicos, donde hay esencialmente paridad, y los técnicos, donde los hombres se concentran en la mecánica y la informática, mientras que las mujeres se aglutinan en las labores de secretariado. Desde mi punto de vista la diferencia es debida únicamente a aspectos culturales; aún hoy se educa a las niñas para que sean complacientes y a los niños para que sean ambiciosos.

7. ¿Cuál es el mejor recuerdo que tienes de niño?

Uno de mis recuerdos favoritos es el de las noches de verano que pasaba en la playa con mi abuelo mirando la luna a través de unos binoculares.

8. ¿Cuál era tu asignatura favorita cuando estudiabas? ¿Cuál era la que odiabas? ¿Por qué?

Mis asignaturas favoritas eran dibujo técnico, matemáticas y física, tanto en el bachillerato como luego en la universidad. Se me atragantaba un poco historia y geografía, porque no sabía apreciarlas, y la química que, aunque me interesaba mucho, nunca conseguí aprenderla bien, y al final llegaba al examen con un montón de temas aprendidos de memoria que se me olvidaban al día siguiente.

9. Muchos científicos senior apuntan a la figura del mentor como parte fundamental en su carrera ¿Te ha marcado alguien en tu carrera profesional? ¿Quién y por qué?

Hay dos personas que han marcado mucho mi carrera profesional. El primero era vecino mío cuando yo tenía como 8 años de edad y el 10. En su ZX Spectrum empecé a programar y desde entonces llevo ya 30 años sin parar. El segundo es Holger Sierks, investigador principal de Osiris y mi jefe actual. Lo conocí en 1997 durante mi primera estancia de verano en el Max Planck, mi trabajo le convenció lo suficiente como para invitarme a una segunda estancia y finalmente se acordó de mí en 2003 cuando estaban buscando alguien para Dawn. Sin su apoyo no llevaría 10 años viviendo en Alemania.

10. ¿Qué le dirías a un joven que acaba de terminar su carrera?

Desde mi punto de vista, lo fundamental es que aprecie el valor de su trabajo y que haga que los demás lo aprecien. Sé que en una coyuntura económica como la actual es difícil sostener una posición así, pero si uno acepta trabajar sin cobrar, ¿qué dice eso de su calidad como trabajador? ¿Queremos ser el reloj que sale de regalo en una caja de cereales o el que está en el escaparate de una joyería?

11. En el Instituto Max Planck sois varios españoles, tú mismo, Juan Ignacio Cirac, que está trabajando en computación cuántica… ¿Por qué crees que en Alemania se dan las condiciones para realizar investigación de este tipo? ¿Crees que España tiene remedio?

La fundación Max Planck es una institución muy similar al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, tanto en número de trabajadores (17.000 en Alemania, 14.000 en España) como en número de instituciones (83 frente a 120). La diferencia está en la voluntad política: cuando los institutos de investigación se construyen para salir en la inauguración y no para financiar y promover su actividad, los resultados son pobres y los investigadores se acaban marchando, hartos de no saber si les van a pagar a fin de mes o si van a prorrogar su contrato.
En Alemania la ciencia de ve como una inversión estratégica; en España como un gasto a recortar

12. ¿Crees que la necesidad de encontrar una aplicación práctica a todo está haciendo que haya menos vocaciones hacia las carreras científicas?

En absoluto. Cualquiera con un mínimo interés en la ciencia sabe que sin investigación primaria no se pueden encontrar aplicaciones. Hertz descubrió el efecto fotoeléctrico en 1887, pero los tubos de vídeo no se inventaron hasta 1931, los sensores CCD que usan las cámaras de OSIRIS en 1969, y los sensores CMOS que llevamos en nuestros teléfonos móviles en 1993. Durante más de cuarenta años no se supo para qué servía aquello, pero ahora nos permite tomar fotos en segundos.
Desde mi punto de vista, la caída de vocaciones científicas está íntimamente ligada a la incertidumbre laboral que viven los científicos en España. En un país donde no abundan las fundaciones de investigación privadas, la principal salida de un científico es trabajar para el gobierno, y en los últimos años el gobierno ha demostrado que la ciencia no le interesa, así que los jóvenes eligen justificadamente otras carreras.

La foto es de la European Space Agency.


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Sobre Cristina Juesas


Cristina Juesas, también conocida como Maripuchi, trabaja como consultora de comunicación. Organizadora y fundadora del TEDxVitoriaGasteiz. Ha sido presidenta del Toastmasters Club Vitoria-Gasteiz, asociación para mejorar las habilidades comunicativas y de liderazgo y ha sido elegida Directora de División para el curso 2017-2018. Autora de la Guía de usos y estilo en las redes sociales del Gobierno Vasco y coautora de Comunicación de Crisis Online. Organiza e-Innobar, un evento socio-tecnológico mensual en Vitoria-Gasteiz. Colabora con la Cadena SER en el programa Hoy por Hoy Vitoria en una sección sobre nuevas tecnologías.