Puedes pasarte horas leyendo su blog, Mira a cámara, por el que van desfilando los rostros de la actualidad en el mundo de la interpretación en España. Escribe y conversa sobre el oficio de actuar y de lo que eso inspira en los protagonistas de sus retratos. Eso dice mucho de un actor que a pesar de su juventud acumula una experiencia en la que destacan sus trabajos en televisión (Estados alterados, MaitenaArrayán) y teatro (el innovador Microteatro Por Dinero, en La vida que se merecen).

Muy pronto le veremos encarnando a Paquirri en la teleserie Carmina, de Miguel Albaladejo, que próximamente emitirá Telecinco, sobre la vida de “la divina“, hija, esposa y madre de toreros de raza (según los entendidos).

Ángel forma parte de la nueva generación de actores españoles que están empezando a dar qué hablar.

(Ahora que no nos oye, un secreto sólo para fans: se pirra por la tarta de queso.. ¡shhh!).

 

1. ¿Qué canción y qué película no reconocerías que te gusta en público?

Te confieso que mis gustos musicales abarcan desde Maria Callas a Las Keptchup, pasando por los Beatles, Camarón, James Horner o Mecano. Como ves, en ese sentido soy de lo más variado, pero la verdad es que no hay ninguna de la que me avergüence o que no cantaría con mis amigos en un Karaoke. En el caso del cine también ocurre algo muy parecido, pero lo tengo más claro a la hora de darte un título: “No es otra estúpida película americana”. Me encanta… A veces me reúno con los amigos para disfrutar de “la noche de películas maravillosamente malas”. Tenemos auténticas joyas…

2. ¿El estilo nace o se hace? ¿Qué personas te parecen el colmo del estilo y del antiestilo?

Creo que es algo con lo que hay que nacer, pero al igual que ocurre con el talento, hay que trabajarlo. Todo aquel que conoce a mi madre y que lea esta entrevista no pensará que estoy loco si digo que es ella la persona con más estilo que he conocido. Pienso que cada persona tiene su gusto, pero si tengo que decir un nombre de alguien que sea el colmo del antiestilo, esa sería Helena Bonhan-Carter, una actriz a la que admiro mucho, pero con unos gustos un tanto peculiares.

3. ¿Cuál ha sido el libro que más te ha marcado? ¿Qué sensaciones te ha sugerido?

”Las canciones que mi madre me enseñó”, de Marlon Brando. Creo que fue la primera autobiografía de un actor que leí, cuando era adolescente, y, en cierto modo, me hizo descubrir muchas cosas de mi profesión.

4. ¿Sueles consumir prensa escrita, blogs o libros y revistas en formato digital? ¿De qué tipo? ¿Cuáles nos recomendarías?

Suelo leer la prensa online y estoy al día de lo que se cuenta en los blogs y páginas de cine y televisión. Si tuviera que recomendar un blog sería el mío (risas), “Mira a cámara”. Le he dedicado mucho tiempo en estos últimos cinco años y me ha traído grandes alegrías, como el poder compartir opiniones con compañeros, y amigos, de la profesión a los que admiro profundamente.

5. ¿Cuál es el aparato tecnológico más raro/friki que tienes? ¿Por qué lo compraste?

Mi Ipod. El modelo con más capacidad de almacenamiento que encontré para llevar toda mi música conmigo en todo momento. La música siempre ha formado parte de mi vida y, por eso, no me despego de él ni para ir al baño. (Risas)

6. ¿Qué solución propondrías para el tema de las descargas de contenido de la red y la gestión de la propiedad intelectual?

Lo único que se me ocurre es eliminar las páginas de descarga ilegal y abaratar (sí, un poco más) las páginas legales para que más gente pudiera descargar música y ver cine de un modo legal. De todos modos, es un tema muy delicado, y con demasiados intereses implicados, por lo que no sé si esto, a corto plazo, sería factible.

7. ¿Te ha marcado alguien en tu carrera profesional? ¿Quién y por qué?

Para empezar, mis padres, que siempre me apoyaron en mi decisión de querer ser actor. Y todos los que confiaron en mí y me fueron dando oportunidades, en cortometrajes y en teatro. Y todas las personas de “Carmina” que apostaron por mí, pese a no ser aún una cara o un nombre conocido: el director, Miguel Albaladejo; Carlos Lázaro, el director de cásting. Los responsables de la cadena, que decidieron que querían verme como Paquirri (primero opté al papel de Cayetano Rivera)… y en especial, quizá, Ismael Morillo, productor ejecutivo de Carmina, que me había visto en una pieza breve en Microteatro por dinero y confió en mi desde el primer momento. Nunca olvidaré el día que, tras un calvario de cástings, me dio el guión de la tv movie y me dijo: “Que sí, que el papel es tuyo”…

8. ¿Estudiaste, trabajaste o ambas cosas a la vez?

Bueno, he tenido todo tipo de etapas, pero la mayor parte del tiempo compaginaba mis estudios de interpretación con trabajos que me iban saliendo en periódicos, radio o blogs, donde hablaba de cine.

9. ¿Hay algún anuncio que te haya motivado comprar o no comprar? ¿Por qué?

Sí, todos esos que saltan en las páginas de Internet antes de ver un video o en ventanas emergentes, hacen que deteste el producto que anuncian.

10. ¿A qué país te irías a vivir? ¿A qué país no te irías a vivir? ¿Por qué?

Sueño con poder comprarme, algún día, una casa en Londres. Es una de mis ciudades favoritas y en la que me encanta perderme. A diferencia de otros que sueñan con desaparecer en, qué se yo, el desierto australiano o algún bucólico y diminuto paraíso perdido… Me encanta el campo y los sitios con mucho encanto (y poca tecnología) para ir de vacaciones, pero para vivir, no hay nada como las grandes ciudades.

11. ¿Cuál era tu asignatura favorita cuando estudiabas? ¿Cuál era la que odiabas? ¿Por qué?

Disfrutaba mucho con Historia, Literatura o Cultura clásica, todo de letras (Risas). Las matemáticas y todo lo relacionado con la ciencia nunca fueron lo mío. No quiero recordar cuántos quebraderos de cabeza le di a mi profesora de matemáticas, Eloisa. A esa mujer habría que ponerle un altar por lo que sufrió conmigo…

12. ¿Qué opinión te merecen los premios: Nobel, Príncipe de Asturias, Planeta, Óscar, Grammys, etc? ¿Por qué?

Pues, como casi todo el mundo, yo quiero uno, aunque sea un Razzie. (Risas) No, en serio… En los días malos, con un café y unos cuantos buenos amigos en plena tertulia para arreglar el mundo, todos despotricamos contra la manipulación que suponen los premios, los intereses que los compran y venden, su odioso papel que reduce el arte a lo competitivo y comercial como maniobra de marketing, para vender más… Como cuando en los setenta se puso de moda entre las estrellas americanas renegar de los Oscar, con Dustin Hoffman a la cabeza… hasta que se convirtió en el favorito para ganarlo por “Kramer contra Kramer” y fue de cabeza a recogerlo. El Oscar, de pronto, era el mejor invento desde la rueda… La verdad es que los premios me parecen un reconocimiento muy bonito a un trabajo, sobre todo cuando los dan los compañeros o los espectadores. Y, si algún día tengo la suerte de que lleguen… pues estará muy bien, pero si no… tampoco ocurre nada. Lo más importante es disfrutar con el trabajo y ser feliz con lo que estás haciendo. Si hay alguien que considera que ese esfuerzo hay que premiarlo, pues… bienvenido sea.

Fotografía de Manuel P. Pavón, cedida por Ángel Caballero. Todos los derechos reservados.

Gracias a Idoia por su colaboración en la introducción.


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Sobre Cristina Juesas


Cristina Juesas, también conocida como Maripuchi, trabaja como consultora de comunicación. Organizadora y fundadora del TEDxVitoriaGasteiz. Ha sido presidenta del Toastmasters Club Vitoria-Gasteiz, asociación para mejorar las habilidades comunicativas y de liderazgo y ha sido elegida Directora de División para el curso 2017-2018. Autora de la Guía de usos y estilo en las redes sociales del Gobierno Vasco y coautora de Comunicación de Crisis Online. Organiza e-Innobar, un evento socio-tecnológico mensual en Vitoria-Gasteiz. Colabora con la Cadena SER en el programa Hoy por Hoy Vitoria en una sección sobre nuevas tecnologías.