Hay ciudades que atraen hordas de turistas por su supuesto poder romántico, otras por el peso de la historia y las hay que son famosas por su belleza. En Berlín, todo es más sencillo: no es una ciudad hermosa, pero la vida sale despedida a borbotones a cada momento. Es una ciudad joven, activa y alternativa que te acaba cautivando con el paso de los días. La ciudad a la que irías a vivir si tuvieras una segunda juventud y quisieras pasar una temporada fuera de casa.

Este pasado verano pasé allí una semana y aquí os dejo unas recomendaciones para que disfrutéis de la ciudad.

1. Puerta de Brandenburgo

La historia reciente de Berlín resumida en una puerta, uno de los iconos de la ciudad y sede de toda celebración que se precie pero especialmente la imagen de la noche que cayó el Muro el 9 de noviembre de 1989. La Puerta de Brandenburgo es todo eso y más. Cuando la cruces, pasa entre las columnas centrales como hacían los reyes.

2. Karl Marx Alle

No demasiados turistas giran al este en Alexanderplatz. Allí está el antiguo Berlín Oriental y especialmente Karl Max Alle con su arquitectura típica de los países del Este. Una avenida de edificios gigantescos y fríos que está viviendo una segunda oportunidad. Algunos negocios y locales han reabierto manteniendo la estética del Telón de Acero. Toda una experiencia.

3. Alquila una bicicleta

Berlín es una ciudad que se mueve en bicicleta. Miles de berlineses van de un lado a otro a pedales y es una gran idea que puede adoptar el visitante para intentar abarcar una ciudad tan extensa. Hay numerosos puntos de alquiler. El precio sale a unos 10 euros al día.

4. Tiergarten

El oasis en una ciudad con tráfico por todas partes. Es el mayor parque del centro de Berlín. Donde antes cazaba la élite germana, ahora pasean los berlineses. Los fines de semana se montan picnics y barbacoas. Para los que viajan con niños, en uno de los extremos del parque quedan el zoo y el aquarium de la ciudad.

5. Sony Center

Tras la caída del Muro, la ciudad abrió sus puertas a la arquitectura internacional. De hecho, Berlín es un gran museo de arte contemporáneo al aire libre. Uno de los lugares más llamativos es el Sony Center en Postdamer Platz. Un escenario de ciencia-ficción, acristalado y con un techo en forma de hélice. Y además, uno de los pocos puntos en la ciudad con wi-fi gratis en la calle.

6. Mauerpark

Dicen que en este parque tiene lugar el mejor mercadillo de Berlín. No los visité todos, pero el ambiente los domingos en Mauerpark es insuperable. En el rastro tienes de todo y centenares de jóvenes acuden a pasar el día con una cerveza fría en la mano. Es muy conocido por su karaoke callejero. Muy divertido.

7. East Side Gallery

A la orilla del río Spree, este pedazo del antiguo Muro de Berlín se ha convertido en la mayor galería de arte al aire libre. Un centenar de murales en poco más de un kilómetro. Su obra más conocida, “El Beso Mortal” entre Erich Honecker y Leonid Brezhnev que pintó Dimitri Vrubel.

8. Prueba la Currywurst

Como en toda gran capital, la oferta gastronómica se adapta a todos los gustos y bolsillos, pero no puedes dejar pasar tu visita a Berlín sin probar las salchichas. Y en especial, la currywurst, el típico tentempié berlinés. Se trata de una salchicha frita y troceada en rodajas que se sirve con salsa de tomate algo picante y curry. Que aproveche.

9. Las casas okupas de Friedrichshain

Todas las guías hacen referencia al centro okupa de Tacheles en Mitte que todavía resiste a los embates de la especulación en el centro de Berlín, pero la movida alternativa está en otra parte. Por ejemplo, en Friedrichshain y sus casas okupas de la calle Revaler. Es un barrio de gente joven, punkis, estudiantes y fiestas rave en edificios abandonados. Échale un vistazo.

10. Monumento al Holocausto

Fue polémico porque se tiraron casi veinte años en decidir el diseño del monumento que recuerda a las víctimas judías del genocidio nazi. Son más de 2.700 columnas, sobrias, sin ornamentos, algunas con apariencia de tumbas y están instaladas sobre un suelo curvado. Cerca de la Puerta de Brandenburgo.

11. Una excursión a Postdam

A media hora en tren del centro del Berlín, Postdam se convierte en el descanso del viajero que quiere alejarse por un rato de la trepidante Berlín. Fue residencia veraniega de reyes y centro de la industria cinematográfica con los famosos estudios UFA. El plan consiste en pasear por el imperial parque de Sanssouci y echar un vistazo a las tiendas del barrio holandés.

12. A la playa

Sí, en Berlín hay playa. Artificial, claro. La orilla del río Spree está repleta de bares con un tramo de arena donde puedes tomarte una cerveza mientras te tiendes al sol. Incluso puedes bañarte en la barcaza convertida en piscina de Badeschiff.

Estas son algunas indicaciones, pero Berlín es también una ciudad para dejarte llevar. Camina sin rumbo fijo y seguro que encuentras alguna sorpresa.

La foto es de Iker Armentia y está cedida expresamente para este post.



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Iker Armentia

Sobre Iker Armentia


es periodista en la Cadena Ser y ha colaborado con medios como El País y fronteraD. En la actualidad dirige el programa Hoy por Hoy Vitoria. En nosinmimochila.com, su blog personal, escribe sobre actualidad, periodismo y viajes. Si le das a elegir, prefiere la mochila a la maleta.