Hay pocas cosas que nos saquen más de quicio en el día a día de los padres que tener hijos malos comedores.
Un hijo que que se niega a comer, que intenta hacernos comulgar con sus ruedas de molino, que no quiere estar sentado en la mesa, que brinca, salta, abre la boca cuando mastica y no se comporta como debería es, como digo, como mínimo, desesperante (y lo digo con conocimiento de causa).
No hace falta, sin embargo, ser Super Nanny para introducir un par de cambios en nuestra conducta ante la mesa que puedan inducir a los pequeñuelos a aprender a disfrutar de ciertos momentos como son las comidas, acontecimientos que seguramente serán clave en su vida futura (alrededor de la mesa se dan muchas situaciones importantes en la vida adulta).
Aquí van una serie de pautas que a nosotros nos funcionaron:

1. Rutinas

No sólo son básicas a la hora de la alimentación. ¡Lo son para casi todo! Un horario más o menos fijo, un lugar más o menos fijo, etc servirán para que tu retoño se acostumbre a qué es lo que toca.
Con esto no quiero decir que no se pueda comer nunca fuera de casa o comer más tarde los fines de semana. Puede haber una rutina para cada cosa.

2. Establecer normas

Las que sean. Y respetarlas.
Hay que sentarse a la mesa y quedarse sentado, hay que cerrar la boca al masticar, no se habla con la boca llena, etc.

3. Ayuda

Está bien que el niño o niña nos ayude a poner o quitar la mesa. Son tareas sencillas que hacen que se involucren en las “responsabilidades” de mayor y facilitan su inclusión en los hábitos de “los mayores”.

4. Alaba el comportamiento adecuado

Reforzar comportamientos positivos para que su deseo sea llamar nuestra atención por lo bueno.
En vez de reñirles cuando hacen algo mal, hay que destacarles lo bueno. Es un esfuerzo ímprobo, lo sé, pero funciona.

5. Incluye a tu hijo en la conversación de mesa

Debemos evitar caer en la tentación de ponernos a hablar entre los mayores de cosas de mayores y tratar de incluir a los niños en las conversaciones de mesa. Preguntarles por el cole, por los amiguitos o, incluso, por los menús para la semana…

6. Platos de postre y pequeñas cantidades

Ojo con las cantidades. Si tenemos problemas para que coman, conviene que lo que sea les entre por los ojos. Si queremos que coman brécol y el brécol no es su plato favorito, un plato pequeño en el que el brécol sean dos ramitas “colará” mejor que si les damos un platado de color verde. Una vez que hayan comido varias veces, se acostumbrarán y ya podremos pasar a cantidades más normales.

7. Fuera de la mesa si hay mal comportamiento

Si hacen lo que no deben, sin enfadarnos, debemos retirarles de la mesa al “rincón de pensar” o similar y que piensen un par de minutos sobre su comportamiento. Tras este tiempo, se les trae de nuevo a la mesa y, como si nada hubiera pasado, se prosigue con la comida.

8. No consentir juegos

El sacarles de la mesa no debe convertirse en un juego para ellos. A la mínima que veamos que lo que están es jugando con nosotros, se les retirará la comida (incluyendo lo rico, que suele ser el postre).

9. Tiempo limitado para comer

Enlaza con el punto anterior.
No pasa nada porque se queden sin comer, ya merendarán.
También debemos fijar un tiempo límite entre que empiezan a comer y terminan. Media hora podría ser un tiempo adecuado para una comida de tres platos (primero, segundo y postre).

10. No comer entre horas

Evidentemente sí podrán beber agua. Este punto incluye alimentos apetecibles, chuches, fruta, galletas y demás que podrían estar a su alcance.
Como es natural, sí podemos darles un tentempié a media mañana, entre el desayuno y la comida.

11. Comida variada

Hay que acostumbrarles a comer de todo. De todo es de todo: desde cosas ricas para ellos (arroces, pastas, etc) hasta cosas menos ricas: verduras, pescado, etc.
Y esto también incluye los formatos en que cocinamos la comida. Los purés de verduras suelen ser aceptables para la mayoría de los niños. Sin embargo, las verduras hervidas no tanto. Para introducir nuevos alimentos, ver el punto 6.

12. Recordar las normas

De vez en cuando, puede ser que necesitemos repasar alguna de las normas que habíamos establecido, que ya sabéis que la tendencia siempre es a la relajación. No tengáis miedo de repetiros. No pasa nada. Se empieza de cero y ya está.

¿Cuáles son vuestros trucos infalibles? ¿Cómo conseguísteis vosotros que vuestros hijos comieran correctamente?

Fotografía de Office, con licencia Creative Commons.


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Sobre Cristina Juesas


Cristina Juesas, también conocida como Maripuchi, trabaja como consultora de comunicación. Organizadora y fundadora del TEDxVitoriaGasteiz. Ha sido presidenta del Toastmasters Club Vitoria-Gasteiz, asociación para mejorar las habilidades comunicativas y de liderazgo y ha sido elegida Directora de División para el curso 2017-2018. Autora de la Guía de usos y estilo en las redes sociales del Gobierno Vasco y coautora de Comunicación de Crisis Online. Organiza e-Innobar, un evento socio-tecnológico mensual en Vitoria-Gasteiz. Colabora con la Cadena SER en el programa Hoy por Hoy Vitoria en una sección sobre nuevas tecnologías.