Sí, sé que España es un país avanzado, que somos del Primer Mundo porque no salen niños muertos de hambre y rodeados de moscas como en países del Tercer Mundo en los que una oligarquía controla el 95% de la riqueza alimentándose además del odio. Uy, igual eso acaba pasando en España en breve… Bueno, prometo no desviarme.

Para multitud de cosas, España vive aún en el siglo XIX. Podríamos debatir si en la época de antes de la ocupación napoleónica o después, pero bueno, las cadenas las tenemos ahí y vivimos superfelices con ellas. Total, cuando te ponen cadenas lo más cómodo es no pensar en ellas y seguir con tu vida, aunque no puedas moverte mucho. Pero realmente lo que nos hace falta es avanzar en muchas cosas para empezar a vivir el tiempo en el que estamos, para ponernos en el lugar en el que deberíamos estar (dentro de Europa) y dejarnos del puñetero Espein is diferén que llevamos a gala y que día sí día también nos demuestra que somos una mierda de país en el que el talento ha de irse al extranjero, donde todo funciona al ralentí y para hacer cualquier cosa tienes que tropezar con lo que sea, sea una Administración Pública poniendo palos en las ruedas por tocar los cojones (es decir, por falta de integridad, que hay que pillar cacho) o con algún mando intermedio dentro de tu empresa que vive instalado cómodamente en su zona de confort y a quien no le vas a enseñar cómo tiene que hacer su trabajo.

Pero fuera aparte de eso, hay una serie de reformas legislativas que son más que necesarias y que antes o después hay que hacer. Sí o sí. Y hay que abrir el melón antes de que sea demasiado tarde. Por la ciudadanía, por las empresas y para que este país se arregle de una puñetera vez.

1. Constitución

Total, el melón ya se ha abierto tras reformar la Constitución para incluir un principio económico y de una trascendencia política más que acusada hace un par de años en una de las mayores bajadas de pantalones de la historia a la vez que se daba la puntilla a un sistema que nunca llegó a funcionar. Así que igual deberíamos plantearnos si de verdad merece la pena mantener un sistema que no es federal ni centralista, si debemos abolir la ley sálica o directamente la monarquía, cuál es el papel de las corporaciones locales o el Senado… Vamos, que hay debate que hacer. Y todo ello sin perder el carácter general de la Constitución. Y empezando con ella la labor que es tan necesaria en este país: simplificar.

2. Ley de huelga

Una de las Leyes Orgánicas que nunca se ha promulgado y que es necesario que haga pero ya. Ojo, no para limitar el derecho de huelga, sino precisamente para que quienes consideran que la huelga en general no vale para nada y que sólo se aplica a las relaciones laborales vean que no tienen razón. Y también para que de una vez dejemos de tener la típica cantinela cada vez que se produce una huelga en un servicio básico sobre los servicios mínimos y mierdas de éstas. Y porque es de los pocos derechos fundamentales que está sin regular. De hecho, sólo hay dos. Y éste, junto con el siguiente, debería regularse. Sí o sí.

3. Ley del derecho de petición

Os transcribo el artículo 29 de la Constitución porque como es el último de los Derechos Fundamentales (a pesar de ser uno de los primeros) no parece que quede claro su contenido:

Artículo 29

1. Todos los españoles tendrán el derecho de petición individual y colectiva, por escrito, en la forma y con los efectos que determine la ley.

2. Los miembros de las Fuerzas o Institutos armados o de los Cuerpos sometidos a disciplina militar podrán ejercer este derecho sólo individualmente y con arreglo a lo dispuesto en su legislación específica.

Vale, ahora que lo habéis leído, ¿me podéis decir de qué manera podéis ejercerlo? No, no me vale un Change o un escrito. ¿Dónde están regulados la forma de ejercerlo, sus efectos, la rendición de cuentas? Pues eso. Que podéis seguir recogiendo firmas en papel, a través de plataformas tipo Change que al final con ello se va a limpiar el culo a quien corresponda que le hagáis esa petición, especialmente si es alguien que se dedica a la política.

4. Legislación hipotecaria

No tenéis ni idea de la cantidad de trámites que lleva el comprar cualquier inmueble. Ni hipotecar el derecho que tengamos sobre cualquier bien, mueble o inmueble (¿sabéis que se pueden aportar como garantías naves, aeronaves o derechos como una patente, verdad?). Y la legislación o ayuda para nada. No seré yo el que defienda el sistema anglosajón en el que sólo hay una figura: el notario, que a su vez es depositario de los contratos, con lo que los registradores desaparecen. Uy, Mariano es registrador, ¿no? Pero realmente si una de las mayores perversiones españolas es la burocracia sin fin, tener un notario que controla la legalidad (es un decir) de los contratos, ¿para qué hace falta un registrador? ¿Para mirar si tiene faltas de ortografía? Eso unido al hecho de que gran parte de los preceptos de nuestra legislación hipotecaria vienen del siglo XIX y primeros del XX, por muchas modificaciones que haya habido, igual va siendo hora de hacer una nueva ley más simple, sencilla y con un modelo más lógico, normal y sin que tengas que gritar en un Registro de la Propiedad porque, según ellos, no les funciona el sistema de recepción electrónica de documentos y hay que llevar las puñeteras escrituras en papel. Igual algunos han ganado dinero por encima de sus posibilidades.

5. Legislación financiera

Aquí el tema también tiene que ver con Europa, pero igual va siendo hora que se establezcan de manera clara y precisa todas las limitaciones a la actividad bancaria, incluidas las fórmulas en las que ofrecen sus servicios. Es decir, que si haces un depósito a un tipo de interés, que te den pasta, no una vajilla que les ha costado un 10% de lo que deberían darte en intereses contantes y sonantes. O para evitar toda la mierda que hemos tenido en los últimos años.

6. Procedimientos Administrativos

Al Espein is diferén deberíamos sumar el Spain is bureaucracy. No, no me refiero a que haya que eliminar las limitaciones de la Ley de Costas o que debamos explotar la pecina de Tortosa, que eso no es petróleo, Cañete. No, me refiero a que hemos de simplificar multitud de procesos declarativos en los que simplemente la presentación de una documentación y el cumplimiento de unos requisitos objetivos muy claros es motivo de concesión de lo que se está solicitando. Desde crear una empresa (a lo que me referiré al final) hasta relaciones con la Administración. Y es que la capa burocrática en este país es un límite muy importante para cualquier actividad económica e incluso supone un gran coste para la propia Administración en papeles.

Ojo, hay parte de la burocracia que tiene sentido y mucho: la protección de la ciudadanía, es decir, garantizar la igualdad de oportunidades para que el sistema no se rompa por la parte más débil. Pero no todos los procedimientos requieren de 6 meses para su resolución. Eso además teniendo en cuenta que en gran parte de las ocasiones el silencio administrativo tiene carácter negativo, es decir, denegatorio de la solicitud, lo que hace que el sistema realmente se acabe rompiendo por la parte más débil: la ciudadanía.

7. Régimen Local

¿Cuántas instituciones cercanas al ciudadano nos hacen falta para que luego no nos hagan ni puto caso? ¿Provincias, Comarcas, Mancomunidades, Ayuntamientos de 10 habitantes? Realmente nos hace falta pensar qué modelo queremos tener. Y, por favor, pensadlo bien, que no se basa todo en cargarse las diputaciones, sino que habría que mirar de qué manera se ha organizado la vida en los últimos siglos en cada zona de este cacho de tierra para saber que se pueden establecer diferentes modelos. O incluso llegar a un modelo federal y que cada Comunidad-Estado-Whatever elija si se organiza a través de parroquias, comarcas, agrupaciones de municipios o sin una sola división territorial

8. Ley de traspaso de poderes

Aquí voy a enlazar esta noticia cuyo título lo dice todo: Cambio de gobierno = borrado masivo de ordenadores. Y para que no me acuséis de tendencioso, no he cogido los enlaces ni de El País ni de la Cadena SER.

Y es que sí, en España como muestra de la puñetera falta de cultura democrática que tenemos nos encargamos de conseguir que nada se sepa. Tabla rasa. Uy, como con la dictadura. Risas.

9. Ley de Partidos

¿Qué más hay que decir? Un sistema de financiación coherente y definitivamente útil. Derechos y deberes de quien se afilie a cualquier partido. Y cerrar de una puñetera vez las ventas de datos del Censo, que ha pasado y muchas veces. Ah, y garantizar que cualquiera pueda participar en el proceso político. Que va siendo hora.

10. Procedimientos judiciales

Ojo, aquí pasa lo mismo que en el 6º punto: mola simplificar, pero hay que proteger también a las partes, tanto al acusado como a la acusación. Pero hay muchos, muchos procedimientos en los se podría simplificar lo que se hace. Y mucho. Y no se perdería garantía alguna. Porque los jueces no sólo juzgan, sino que también sirven para declarar derechos o suplir carencias del sistema. Y estas situaciones se deberían poder resolver fácilmente.

11. Recursos Humanos de las Administraciones Públicas

Ya sabéis. Una oposición y toda la vida currando. No, eso no es a lo que me refiero, que os ponen una zanahoria con un palo y allá que vais como los burros. No, se trata de dotar correctamente los servicios, es decir, que si en un sitio faltan veinte manos (10 personas) para sacar adelante trabajo y en otro sitio sobran esas veinte manos, que se trasladen. Que las Administraciones sepan perfectamente cuántas personas trabajan para ellas de manera directa o temporal. Y dejarnos de una vez de la distinción entre funcionario y personal laboral, que al final se hace el mismo trabajo. Y si a ese personal laboral hay que llamarlo funcionario temporal o por proyecto se hace, cojona.

Y ya no hablo siquiera de la posibilidad de aplicar un régimen disciplinario con despidos y esas cosas a quien se lo merezca, no. Simplemente bastaría con que se pusieran las bases para conseguir ciertas cosas como movilidad y demás.

12. Derecho de empresas

Ojo, no me refiero a autoempleo, que el proceso es sencillo: firmas papel, pagas autónomos y ya eres empresa. No, me refiero a sociedades, pero también a otras cosas como régimen fiscal para pequeñas empresas, mejoras en la capacidad de financiación poniendo fácil acceder a dinero fuera de los canales de la banca (y todo legal, claro), facilitar los trámites para ciertas cuestiones que son una mierda, dejarnos de una vez del rollo Notario + Registro Mercantil (o uno u otro), tasas por doquier, las dificultades para acceder a contratos públicos… No sigo que me enveneno mucho.

¿Que estos cambios son complejos y requieren tiempo? Claro. ¿Que no nos sobra el tiempo? Pues claro. En menos de lo que nos queramos dar cuenta llegará la mitad del siglo XXI y cuando queramos entrar en el siglo XXI ya será el siglo XXII. Sí, soy negativo. Pero es lo que hay. O empezamos a cambiar de mentalidad o dejaréis de ser Primer Mundo. O dejaremos. Depende de cuando reviente esto y si me pilla criando malvas o con otra nacionalidad. O ninguna. Porque a veces dan ganas de hacerse apátrida.

Imagen destacada de Gotardo González con licencia Creative Commons.


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J. Esteban Mucientes

Sobre J. Esteban Mucientes


Conocido como @mediotic, es consultor freelance, enfocándose en los medios sociales, especialmente mostrar a través de la formación la utilidad de las redes sociales para cualquier tipo de negocio o colectivo colaborando de manera estable con Vital Innova. Escribe en su blog mediotic.info, en el que da salida a temas relacionados con el Social Media y temas de primera ayuda para gestionar redes sociales (aparte de denunciar el humo). Según parece, pertenece a la Junta Directiva de AERCO-PSM. Vamos, que lo mismo te descose un roto que te rompe algo ya cosido. O algo así