Entre el día del padre y el día de la madre me surge siempre una duda… ¿Qué pasaría si el Corte Inglés decide lanzar el día de la suegra? Digo el Corte inglés por decir algo, pues bien podría tratarse de un movimiento social en redes… El día de la Suegra. ¿Os lo podéis imaginar?

Hace unos días hemos lanzado desde turismodevino.com un concurso que se titula “Mensaje en una botella para mi suegra”.

Tenemos mucha curiosidad por ver los relatos que participen a concurso. Imaginamos que nos llegará todo tipo de historias, y la mayor duda es si los relatos pondrán el peso en el lado más peyorativo de la suegra o si, por el contrario, veremos historias que nos descubren lados menos frecuentados del personaje de la suegra.
En esta docena me gustaría poner una contribución al personaje, pensando no sólo en mi caso particular, sino en comentarios y charlas con amigos. En ocasiones hay que rascar por debajo del comentario gracioso para sacar la esencia… Voy a hacer un repaso de cosas que o me han pasado o me han contado y que, en todos los casos, conforman una buena docena de razones para pensar en tu suegra.

1. Pensamiento por un regalo

Es sábado y te “toca” ponerte ese “trapito” de “exquisito” gusto que tuvo a bien regalarte tu suegra. A tu pareja también le gusta porque te la regaló su madre. Pero a tu madre no le gusta demasiado, o nada por ser más honestos. ¿Y ahora qué hago? Vais a comer y vienen los padres de ambos. ¿La llevo colgada al hombro y todos tan contentos? Lo malo es que si hace frío igual la tenemos…

2. Al acercarse las vacaciones

La madre de tu pareja, tu suegra, está separada y este año no tiene plan. El año pasado fuiste a la playa con tus padres los cuales con “sumo gusto” te hacían la cobertura con los niños para que pudierais salir a cenar con tu pareja. No fue del todo mal, aunque hubo sus cosas. Ahora, cuando tu suegra habla del verano parece decir sin decirlo: “Me toca.

3. Al soplar un matasuegras

¿De verdad alguien pensó en matar a su suegra con esto? Imagino que alguien ideó algún tipo de instrumento para darle un susto de muerte, la cosa no debió de salir bien y el saber popular ha sabido plasmar el ridículo con semejante chorrada… ¡Qué malo es el desconocimiento! Todo el mundo sabe que las suegras se ponen malas constantemente pero que yo ha tenido conocimiento, de susto no se ha muerto ninguna…

4. El día de su cumpleaños

Ese momento mágico en el que mi pareja me pasa el teléfono para que la felicite a la vez que yo lo tomo para decirle algunos piropos sobre lo bien que pasan los años por ella…. ¡No sé si siempre me los creo!

5. Al comer una pésima tortilla de patatas

Esto te recuerda que tu madre hace la mejor tortilla de patatas del mundo. Esto es incontestable. Tu suegra en cambio no da con la clave: la mujer sonríe al servirla pero siempre le sale salada, quemada o aceitosa, el huevo no está en su punto y la patata revenida. La comes, y dices que está buena, pero no es lo mismo…

6. Siguiendo con el tema de la cocina

Al decir “no gracias, es suficiente” sabiendo que tu plato no está lleno ni en una tercera parte… Sabes que da igual lo que digas, no hay mucho que hacer. Lo va a llenar. Y no está bueno, y soy generoso al decirlo así.

7. Al oír a tu pareja quejarse de algo que hizo tu madre, o sea, su suegra

Vaya, lo que te dice te suena, pero desde el otro lado de la cama. Prefieres guardar silencio. ¿Y si tiene razón? Seguramente la tenga.

8. Tu hijo…

…pequeño ha vomitado. Es domingo por la noche, mañana tienes un día de locos, tu pareja se va de viaje. ¿A quién llamamos para que lo cuide? “¿Llamamos a tu madre? Decís los dos a la vez.

9. Otra de hijos

Pero en el momento del nacimiento y posteriores semanas. Las dos suegras se baten por la guerra de los parecidos. Tu madre te dice “¡Puede decir lo que quiera, pero esa nariz… y esa boca!

10. Entre las mejores amigas de tu suegra está una vecina que trabaja en una empresa que organiza eventos. Te comenta que están trabajando en la fiesta que dará tu cantante favorito en la ciudad. “Vaya, una pena que en el chino no vendan rosas de verdad para regalo”

11. Unas semanas antes del día de la Madre o de Navidad o de Año Nuevo…

¿Suena el teléfono? Y escuchas “Que no Mamá, recuerda que el año pasado estuvimos en tu casa… Pero no te preocupes, nos pasaremos por tu casa”. Sabes que la próxima vez que la veas el encuentro no será del todo agradable.

12. Poniéndonos ahora más sensibles

(ahora que llegamos al final es aceptable. Si miras a tu pareja, o a tus hijos… Nada sería posible sin tu suegra.
A buen seguro que todos hemos vivido situaciones que pueden dar forma a una parodia. Un gesto, una media sonrisa, unas palabras sacadas de contexto. Son muchas las opciones para parodiar a las suegras. Y sin embargo, lo que es más claro es lo dicho en el último párrafo de esta docena. ¡Así que gracias por todo!

Foto vía Shutterstock.



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Sobre Luis Lechuga


Luis Lechuga es Socio en www.turismodevino.com y asesor del OEMV .