El 21 de noviembre de 1963, el Presidente de los EEUU John Fitzgerald Kennedy, comenzaban una gira por Texas de cara a la carrera electoral del año 1964. Tras una cálida bienvenida en San Antonio, el Presidente y la Primera Dama se dirigieron al día siguiente a su próxima parada, Dallas, lugar donde se le había recomendado que no acudiese dado el clima de crispación que habían generado sus decisiones desde la Casa Blanca. Su último discurso, dado desde la Cámara de Comercio de Fort Worth, convenció a no pocos votantes dudosos de que aquel hombre que bromeaba sobre su papel en la vida de Jackie Kennedy, debía ser elegido de nuevo Presidente.

El resto es historia.

1. 7:21

Lee Harvey Oswald sale de la casa de Marina en Irving, Texas, en dirección a su trabajo en el Depósito de Libros Escolares de Texas. Como es habitual cuando se aloja en casa de su mujer, comparte el trayecto con Buell Wesley Frazier. Frazier, un joven de 19 años que sería detenido horas después también como sospechoso del magnicido no le da mayor importancia al paquete que Oswald mete en el maletero y que le dice no ser más que unas barras para colocar unas cortinas. En sus declaraciones ante la Comisión Warren, Frazier afirmaría que el paquete no era lo suficientemente largo para ser el rifle que decían que transportaba Oswald aquella mañana y morirá sin creerse la versión oficial del crimen.

Lee Harvey Oswald

2. 11:38 – 11:52

El Air Force One aterriza en el aerouperto Love Field de la ciudad de Dallas. De el baja la habitual comitiva y el Presidente junto a la Primera Dama. Son recibidos por el Gobernador de Texas John Connally y su mujer Nellie. Es en el momento en que Kennedy y Jackie bajan por la escalerilla del avión en el que cuenta la leyenda que el Presidente le dijo a su mujer: “Hoy vamos a visitar una tierra de chiflados pero Jackie, si alguien quiere pegarme un tiro con un rifle desde una ventana, nadie podrá evitarlo, así que, ¿por qué preocuparse?”

JFK y Jackie bajan del AF1

Como viene siendo habitual, JFK y Jackie rompen el protocolo y se convierten en el quebradero de cabeza que siempre fueron para el servicio secreto acercandose a las vallas a saludar a los curiosos que allí se han apostado. Este hecho, repetido a lo largo de la presidencia, se reviste de mayor peligro en Dallas, ciudad que la mañana del 22 de noviembre se ha levantado cubierta de unos pasquines que, a modo de cartel del viejo y lejano oeste, anuncian la busqueda del Presidente por el delito de traición.

JFK y Jackie en Dallas

3. 11:52 – 12:27

La caravana presidencial con John Connally y su esposa Nellie sale del aeropuerto de Love Field. Se dirigen al Dallas Trade Mart donde tiene lugar un breve almuerzo tras el cual retoman el trayecto hasta Main Street, la calle principal de Dallas. A lo largo de estos 50 años se ha afirmado que la ruta presidencial cambió de trayectoria la noche del 22 sin saberse quién fue la persona que dió esa orden y alternándose las teorías sobre la autoría del cambio entre el propio Servicio Secreto o el Alcalde de Dallas Earle Cabell que además era hermano James Cabell, exdirector de la CIA cesado del cargo por Kennedy por el desastre que supuso Bahía de Cochinos. Esta afirmación creció más todavía a raiz de que la película de Oliver Stone JFK Caso abierto la diese como absolutamente cierta poniendola en boca de un alto cargo del ejercito. Al igual que otras afirmaciones del largometraje el que se cambiase la trayectoria de la comitiva presidencial se ha demostrado como una falsedad que, como muchas otras, enturbiaron la investigación de la muerte de Kennedy más si cabe que las propias comisiones oficiales.

JFK y Jackie con Connally

4. 12:19

Cerca del Depósito de Libros Escolares donde trabaja Lee Harvey Oswald, un hombre con aspecto latino sufre una crisis epiléptica. Es recogido por una ambulancia y llevado al cercano Hospital de Parkland en el que todo el personal está de guardia ante la visita presidencial. Antes de meterle en la sala de urgencias, el paciente se levanta de la camilla y se va andando por su propio pie, alimentando de esta forma las teorías que nacieron aquel día que, en este caso concreto, otorgan a este personaje el papel de elemento de distracción que dejase expedito el campo para que los tiradores tomaran sus posiciones. “El Hombre epiléptico” se sumaria en la mitología del magnicidio a “El hombre del paraguas” otro secundario presente en la Plaza Dealy que, en un día soleado como fue aquel 22 de noviembre de 1963, abriría un paraguas cerca del paso de la caravana presidencial. Investigadores independientes y teóricos de la conspiración le han señalado a lo largo de los años o bien como el perpetrador del crimen gracias a un mecanismo de disparo camuflado en el paraguas o bien como señal de que los disparos mortales debían efectuarse. En el año 1978 y ante el Comité Selecto se desentrañó el misterio de “El Hombre del Paraguas”. Su nombre era Louie Steven Witt y abrir el paraguas en presencia del Presidente no era sino una forma de protesta contra el padre de Kennedy que en su época como embajador de EEUU en Londres se posicionó al lado de la política de apaciguamiento frente a los nazis de la que Neville Chamberlain sería el máximo representante y quién siempre iba acompañado de un paraguas.

Hombre del paraguas

5. 12:27 – 12:30

La comitiva presidencial deja Main Street y entra en Houston Street. La capota del Lincoln Continental en el que va el Presidente esta levantada. Quizá sea un fallo de seguridad dado el territorio hostil que es Dallas, pero Kennedy ha ido al sur a ganar votos y no quiere esconderse de sus posibles votantes. “Señor presidente, ciertamente no puede decir que Dallas no le quiere”, le dice Connally segundos antes del primer disparo y ante la aglomeración de gente que se ve. Frente al trayecto del coche está el Depósito de Libros Escolares donde trabaja Lee Harvey Oswald. A la luz de los acontecimientos posteriores lo lógico hubiera sido disparar en ese momento. El blanco se acercaba de frente a una velocidad de unos 15 km/h. ¿Otro fallo de seguridad consentido y tal vez propiciado o solo el deseo de Kennedy de dejarse ver ante aquellos que debían asegurarle la reelección? Nunca se sabrá. Momentos antes de las 12:30 el Lincon Continental donde viaja el Presidente abandona Houston Street girando a la izquierda por Elm Street y haciendo perder a Oswald la posición dominante. Merced al giro de 120 grados la comitiva debe reducir la velocidad a unos 12 km/h. Como todo lo relacionado con la trayectoria del coche muchos han querido ver en esta reducción de velocidad la oscura mano de alguien tan poderoso como para involucrar al servicio secreto en general y al conductor de la limusina William Greer en particular. A las 12:30 la comitiva presidencial deja atrás el Depósito de Libros Escolares, el follaje de un árbol impide que desde las ventanas de la sexta planta del edificio donde Oswald trabaja se vea de forma correcta a los ocupantes del Lincoln Continental.

comitiva

Suena el primer disparo.
La bala es desvíada por el árbol y, rebotando en el suelo, hiere en la cara a James Tangue quien aquel 22 de noviembre había quedado con un amigo para almorzar pero que ante los cortes de trafico se había visto obligado a bajarse del vehículo convirtiéndose en testigo a la vez que en víctima accidental del magnicidio.
Los motoristas y algunos miembros del servicio secreto escuchan el disparo y miran hacia atrás, al igual que muchos de los presentes en la Plaza Dealy piensan que se trata de un petardo.

comitiva presidencial

6. 12:30:03

Segundo disparo.

JFK. First Shot

Kennedy se lleva las manos a la garganta y levanta los codos de una forma algo antinatural. Jackie le mirá sin entender absolutamente nada. John Connally es herido en el pecho, la muñeca derecha y el muslo izquierdo y grita: “Dios mio, nos van a matar a todos” mientras Nellie le recuesta sobre sus rodillas, lo que con posterioridad se dirá que fue lo que salvó la vida del Gobernador. El Presidente no tiene la misma suerte, lleva un corsé ortopedico debido a sus problemas de espalda que le impiden tumbarse sobre Jackie convirtiendose de esa forma en un blanco perfecto. El agente del Servicio Secreto Roy Kellerman que es el copiloto del coche presidencial mirá al Presidente y reacciona: “Salgamos de aquí, nos han dado” le dice a William Greer, pero en lugar de hacerle caso el conductor se girá para mirar a Kennedy ralentizando la marcha del vehículo con consecuencias fatales. Otro de los miembros del Servicio Secreto, Clint Hill que sigue al coche del Presidente en otro vehículo salta de este y avanza corriendo hacia Kennedy. Cerca de la caravana presidencial, una joven de 31 años Mary Moorman, aprieta el disparador de su Polaroid capturando para la historia una imagen que con el paso de los años no quedaría exenta de polémicas, conjeturas y teorías. En la instantánea se puede ver parte del coche así como dos de los motoristas que aquel día acompañaban a la comitiva, pero posteriores análisis sirvieron para que, pasado el tiempo, se afirmase que Moorman había fotografiado al verdadero asesino parapetado tras la valla de madera del montículo de hierba, una sombra que tras el pertinente tratado fotográfico desvela a un Oficial de Policía al que se le terminará conociendo como “Badgeman”.

Moorman

7. 12:30:08

Tercer disparo.
El lado derecho de la cabeza del Presidente revienta y su cuerpo se ve impulsado hacia atrás y a la izquierda por el impacto. Jackie Kennedy intenta huir del coche por la parte trasera pero se lo impide Clint Hill, que ha alcanzado el coche presidencial subiendose a un estribo.

LFE-281_JFK-shot

Cuenta la leyenda que Jackie fue a recoger un trozo de cerebro que había salido despedido fruto del disparo. William Grer acierta a pisar el acelerador en dirección al paso elevado y el Hospital de Parkland. Jackie, de nuevo dentro del vehículo grita: “¡Han matado a mi marido. Tengo sus sesos en mi mano!”
El público empieza a correr en todas direcciones y algunos de ellos, junto a un par de policías, pistola en mano, se dirigen al montículo de hierba fotografiado por Moorman y de donde 52 testigos afirman que salieron los disparos. Según cuentan algunos de los que llegan al supuesto pozo del tirador, unos agentes del servicio secreto les impiden el acceso. Lee Bowers, empleado de una empresa que cuenta con un edificio dos plantas desde donde se puede observar claramente tanto la Plaza Dealey como el montículo de hierba, afirmará ante la Comisión Warren que vió claramente a dos personas apostadas tras la valla de madera y que estas permanecieron allí ante la llegada de la policía. La secuencia de los hechos desde el momento en que la comitiva presidencial toma la calle Elm hasta que desaparece en dirección al Hospital de Parkland, ha sido tomada por la cámara de Abraham Zapruder convirtiéndose en uno de los testimonios más fiables y a la vez polémicos del magnicidio. En la filmación, además de los impactos, pueden verse a toda una serie de secundarios. Entre ellos y además de “El hombre del paraguas” se puede ver a “Babuska Lady”, llamada así por el pañuelo con el que cubre su cabeza y que impide la identificación posterior. El papel de Babuska Lady se tornará con el paso del tiempo y las investigaciones como la llave del asesinato. En sus manos lleva una cámara. Según se puede observar y dada su situación en la escena de los hecho, la película que rueda ha de ser la evidencia más esclarecedora sobre la procedencia de los disparos. Pero nunca se sabrá quién es realmente esta mujer. En el año 1970 una bailarina de striptease de nombre Beverly Oliver dice ser ella, pero afirma que la película que rodó fue requisada por agentes del FBI. El libro que escribe sobre el tema está lleno de inconsistencias, la principal de las cuales es afirmar que grabo la película con una cámara que no existía en 1963. Nadie, excepto Oliver Stone, la tomará muy en serio.

babushka lady

Sobre la cantidad de disparos se hablará durante los siguientes 50 años. De los 178 testimonios que recogió la Comisión Warren, 132 afirmaron haber escuchado tres disparos mientras que el testimonio del resto variaba de un único disparo a 9. Entre los que testificaron haber escuchado más de tres se encuentra el propio John Connally, que nunca estuvo de acuerdo con las conclusiones de la Comisión y el agente del Servicio Secreto Roy Kellerman que ante la Comisión Warren afirmó que esucho una lluvia de proyectiles sobre el vehículo.

Roy Kellerman

8. 12:32 – 12:36

Convencido de que los disparos provienen del Depósito de Libros, el policía Marrion Baker entra en el edificio dentro del cual se encuentra con el conserje con quien comienza a subir hacía las plantas superiores. En la segunda se encuentran con un empleado que está tomando un refresco. Baker le pregunta a Truly si conoce al individuo a lo que el conserje le responde que sí, se llama Lee Harvey Oswald y trabaja allí. Con posterioridad ambos testigos afirmarán que vieron a Oswald muy relajado. Baker y Truly siguen su camino y Oswald sale del edificio tomando un autobús a unas manzanas de su lugar de trabajo en dirección a su casa.
A las 12:36 la limusina presidencial llega al Hospital de Parkland.

depósito de libros

9. 12:38 – 12:41

La Policía de Dallas, convencida de que los disparos que han alcanzado al presidente, han partido del Edificio del Depósito de Libros, acordonan el edificio. Allí se encontrará el arma del crimen, un rifle italiano Mannlicher Carcano de baja calidad que el ejército de su país de origen llama “El arma humanitaria” por fallar el 70% de los blancos. Las pruebas forenses a las que se someterá desvelarán que la mira está mal ajustada a pesar de lo cual Oswald habrá acertado dos disparos de los tres efectuados en un tiempo récord de poco más de 8 segundos habida cuenta de que el Carcano es un arma de cerrojo que ha de recargarse tras cada disparo. En contra de toda lógica, Oswald ha fallado el primer tiro, cuando se supone que cualquier tirador está más relajado y el blanco está en la mira de forma más precisa y ha acertado de pleno con el tercero, que por la sucesión de acontecimientos y tras las recargas que necesita un rifle de cerrojo como el Carcano debería ser el menos preciso.

Policeman Holding Rifle Used in Kennedy Assassination

A las 12:41 se emite la primera descripción del tirador. Obedece a la del único empleado que falta en el Depósito de Libros. Más tarde se dirá que faltaba la mitad de la plantilla. El sospechoso es un hombre blanco de unos 30 años, complexión delgada, más o menos un metro ochenta de estatura. Aunque sólo se refiere a Lee Harvey Oswald, más o menos el 60% de la población de varones de la ciudad de Dallas responde a esa descripción.

10. 12:46

Plaza Dealy. Los testigos que han llegado al montículo de hierba dicen haber visto a un par de tipos corriendo hacia los trenes que están detrás. La policía revisa los vagones y encuentra a tres vagabundos que son dirigidos hacia comisaría. Son liberados poco después y de su estancia allí no se guarda reporte alguno. Una fotografía tomada de forma casual por un periodista de Dallas da testimonio de la detención y ante la falta de confirmación oficial de las identidades de estos tres vagabundos su presencia pasará a formar parte de la lista de misterios de lo ocurrido en Dallas aquel día. De los tres vagabundos solo uno tiene aspecto de serlo realmente por lo que a los otros dos la mitologia del crimen les dará el papel de elementos operativos en el asesinato. Los nombres que se barajan para ellos son multiples pero los que más hondo calan en el deseo de atar todos los cabos de lo que pasó son el de Howard Hunt y Frank Sturgis, ambos miembros de la CIA, ambos relacionados con los intentos por parde de EEUU de liberar Cuba de las manos del comunismo y ambos oficialmente implicados en el caso Watergate que hará caer el gobierno de Nixon. En 1991 un tal Chauncey Marvin Holt dirá que era el tercero de los vagabundos, el que tiene aspecto de serlo. Confesará haber sido enviado a Dallas por la CIA y portar en la bolsa de papel que se le aprecia en la fotografía un revólver y una pistola. Como a la bailarina que dice ser “Babuska lady” nadie le hará mucho caso. Otros nombres con los que se bautizarán a estos misteriosos personajes serán Charles Rogers, amigo de David Ferrie, socio del mafioso Carlos Marcello, asesino de sus propios padres y doble de Lee Harvey Oswald en su viaje a México y Charles Harrison padre del actor Woody Harrelson que confesará haber sido el asesino de Kennedy durante el enfrentamiento con la policía que acabaría con sus huesos en la cárcel y en el que, según dijo, estaba bajo los efectos de grandes cantidades de cocaína. Finalmente en el año 1992 y como versión oficial, se descubrirá que los tres vagabundos respondían a los nombres de Gus Abrahams, Harold Doyle y John Gedney y que no tenían nada que ver ni que decir sobre el asesinato del Presidente.

tramps

11. 12:47 – 13:15

Debido a los cortes de tráfico que sufre la ciudad, Oswald se baja del autobús y se acerca a una parada de taxis. Le cede el primero de la fila a una anciana y toma el siguiente que le lleva hasta su casa. Allí se cambia de camisa y coge una pistola, arma de mayor calidad que el Carcano que se encuentra en el Depósito de Libros y con la que supuestamente, acaba con la vida de Kennedy. La dueña del apartamento donde se aloja Oswald, Aerlene Roberts testificará haber visto un coche patrulla tocando el claxon frente a su casa, tras lo cual Oswald salió de la vivienda y dirigiendose a pie hacia un parada de autobús. Por la misma zona se encuentra el oficial de policia J. D. Tippit. Acaba de escuchar la descripción del presunto magnicida y ve a Oswald andando por la calle. Le da el alto y le pide que se acerque hasta el coche patrulla. Intercambian unas palabras tras las que Tippit sale del coche y se dirige a la parte posterior del vehículo. Oswald saca su pistola, le dispara tres veces en el pecho y una en la sien derecha cuando el agente de policía ya está en el suelo. Como todo lo relacionado con aquel día, la muerte de Tippit también será fruto de análisis e investigaciones. Se dirá que Tippit no se encontraba aquel día en su zona habitual de patrulla. O que mientras todo el Departamente de Policía se dirigía a Dealy Plaza a el se le dio orden de patrullar por la zona de Oak Hill. Se teorizará sobre si formaba parte de la trama del asesinato y recibió el encargo de sacar a Oswald de la ciudad de Dallas a lo cual se negaría provocando que le asesinasen para cerrarle la boca. Se dirá que si Jack Ruby acabó entrando en escena fue porque Oswald se adelantó a la misión de Tippit de acabar con su vida desenfundando antes. Se llegará a afirmar que Tippit no es otro que el “Badgeman” en el montículo de hierba y que Oswald era quien tenía que acabar con el para evitar cabos sueltos, invirtiendo muchos de los papeles de esta controversia. Como todo lo ocurrido el 23 de noviembre la verdad quedará oculta por los intereses de aquellos que quisieron tanto tapar lo ocurrido como sacarlo a la luz.

dallas police

12. 13:38

Fotografía destacada vía Shutterstock.


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