Ni los hombres son de Marte ni las mujeres de Venus, más bien cada un@ de nosotr@s es de Plutón y todos esos manuales de género suelen dar menos pistas que las instrucciones de montaje de los muebles de IKEA. Pero aunque cada persona sea un mundo, o un planeta, hete aquí que me veo muchas veces en la obligación de aclarar falsos mitos sobre las mujeres, o al menos sobre el tipo de mujeres entre las que nos encontramos, a mucha honra, mis 200 mejores amigas y yo. Ahí van los 12 mitos que pienso cargarme tipo la estatua de Sadam Hussein, no digáis que no os lo avisé.

1. No a los dibujos animados


No a todas nos gusta llevar ropa interior de Mickey Mouse. Desde aquí os lo digo: grandes cadenas comerciales, dejad de bombardearnos con movidas de Tarta de Fresa, Snoopy, Mafalda, Piolín, por el amor de dios, os falta diseñarnos tangas de los Fruittis. Puede que haya un porcentaje de mujeres a las que les encante vivir permanentemente en un mundo animado, pero muchas pensamos que para animarnos a nosotras mismas y/o a nuestro querido público no es necesario fingir que tenemos 7 años. Además es ilegal. Y hortera. Y ya de los estampados de Hello Kitty ni hablamos, que me sale espuma por la boca.

2. Sí al encaje, pero a veces


Queridos mitómanos, pues claro que a las mujeres nos encantan las ligas, los corsés, los sujetadores de copa, los saltos de cama, el tigre, el leopardo, el encaje, etc. porque nos encanta jugar. Aunque no siempre, claro, porque nos apasionan también esas prendas Bridget Jones que tanto os horrorizan, con el elástico flojo, o ese sujetador que se cae a pedazos y que no nos quitamos ni muertas. PERO antes de criticarnos, recordad vuestra camiseta favorita llena de lamparones que se cae a pedazos y que no dejais que nadie os tire por nada del mundo. Estamos empatados.

3. Si decimos “no me toques” es que “no me toques”


Alguna vez he leído que las mujeres dicen no cuando quieren decir sí y me he indignado tipo el superhéroe ese que se inflama, Antorcha Humana. A ver, corderos, que si os decimos en mitad de una bronca que no nos toquéis es que sentimos la imperiosa necesidad de alejarnos a millas corporales de vosotros, sabemos que no siempre es racional, y que lo que tenéis es ganas de pellizcarnos ante nuestra tozudez, pero se siente. Nada de acercarse con la manito para ponerla en la espalda, nada nos descontrola más que nos digáis “tranquilas”. Tranquila tus muertos.

4. No somos malas entre nosotras

Se extiende el rumor de que las mujeres somos las peores enemigas de las mujeres, de que podemos diseccionar o más bien viviseccionar a nuestras colegas, a vuestra madre o a vuestra ex, (bueno, es que eso es fácil). No todas nos ponemos la zancadilla, no todas nos matamos con la mirada. A veces el hombre es un lobo para el hombre, y nosotras no íbamos a ser menos lobeznas, pero queremos que sepáis que el afán de criticar no es cuestión de género, los seres humanos somos muy envidiosos todos. A las tías nos gusta reconocer la belleza de otras tías, es más, entendemos vuestros fanatismos. Yo también procrearía con Angelina, adoptaría a Natalie Portman y tendría una aventura con Scarlett. Ah, y mis compañeras de curro monísimas y muy competentes, oyes.

5. No nos gusta hacerlo en esos días

Perdón, disculpad. A nadie le amarga un dulce, así que antes de inventaros que no podéis tocarnos porque estamos en esos días probad a preguntarnos si tenemos el cuerpo para jotas, porque puede que sí, puede que no, puede que caiga un chaparrón.

6. Si no tenemos hijos no somos felices


Muchos de vosotros, y yo aún diría más, muchas de vosotras, creéis que la vida de una mujer no está completa sin procrear. Me harto de ver reportajes en la televisión que promueven la idea de que la felicidad sólo se completa cuando un pequeño cabezón llega para aportar a la madre el equilibrio que le faltaba, a pesar de haber ganado antes el Nobel, ser millonaria o pilotar Boeings 747. A ver. No, hombre no. Es una opción preciosa, pero no todas las féminas tienen subidón de leche cuando ven un bebé. Dejad de darnos la matraca con ese tópico, que es que a veces sois como críos.

7. Vivimos en el drama

¿¿Pero qué nos estáis contando??¿¿Cómo os atrevéis a decirnos eso?? Es lo más terrible que podéis afirmar de nosotras, se acabó, nos vamos. Esto es el fin de lo nuestro. Bueno, está bien, a veces vivimos un poco en una trama digna del guionista de Cristal, y el aleteo de una mosca atrapada en una bombilla da pie a una catarata de lágrimas y reflexiones sobre la opresión, la libertad y el amor, el nuestro, que se mueve torpe entre lo cotidiano como el vuelo de ese pobre insecto. En fin. Que vale. Que a veces somos un poco drama queens, pero no siempre. A veces también es que tiene importancia de verdad lo que está pasando, y no vale tampoco “desdramatizar” tipo:“mujer, cómo te pones por unos cuernos de nada, si nos estábamos tomando un tiempo desde ayer…”.

8. Somos unas románticas


Sinceramente he tenido algún novio que se sabía nuestro aniversario mejor que yo, y es más, me encanta, porque eso demuestra que el romanticismo, como casi todo, no es cuestión de género. Es decir, que noches de series ñoñas devorando boles de helados y escribiendo diarios en los que hablamos de vosotros con corazones dibujados en los márgenes no son tan comunes, ya fueron a los 15. Y una cosita: a mí la frase culmen de la supuesta película más romántica de todos los tiempos, “Love Story” “amor es no decir nunca lo siento” me parece una de las cosas más dañinas y erróneas desde las lentillas de colores. Cuando hay que decir “lo siento” se dice y punto. ¿Estamos tontos o qué?

9. Sabemos cocinar

Todo el rollo ese de que sois vosotros los que vais a cazar y nosotras lo guisamos luego es un falso mito. A mí no me miréis, y a alguna de mis 200 mejores amigas ni mentarlas. Que las he visto preparar platos que no son ni medio humanos, y qué decir de las cenas improvisadas que hago en mis mejores momentos, pasta con condimentos asombrosos, eso sí, servida con la mejor de mis sonrisas. Si pretendéis que os ganemos por el estómago yo tengo en mi baño una caja de Almax. Hasta aquí puedo leer, no digáis que os engañé.

10. Tardamos la vida en arreglarnos

Bueno, el tema de la alfombra roja se las trae. Grandes mitos como que pasamos horas alisándonos el flequillo y que preferís la muerte a esperarnos en el salón sentadicos caen por su propio peso en muchos casos. Hay mujeres que tardan medio minuto en pintarse el ojo y calzarse una gorra, y hombres a los que les falta aplicarse el rizador de pestañas después de pasarse horas delante del espejo. A mí la coquetería me parece lo más, pero no me gusta hacer esperar, ni esperar, y eso bien lo sabe quien me conoce, y como yo millones de féminas. Así que aceptamos la producción unisex pero on time.

11. Nos van los tíos que nos meten caña

Esto lo oigo yo mucho. Que si no nos hacéis caso nos ponéis como motos. Que nos van los chulazos, los que no llaman, los que nunca nos dicen que nos quieren. Particularmente un consejito: eso no es verdad. A nosotras nos gusta que nos cuiden, que nos digan que somos lo más la mayoría de las veces, nos gustan los hombres con mayúsculas, no los niñatos con complejos de Peter Pan. Wendy al final se piró con otro, ya lo sentimos, adolescente de las calzas verdes.

12. Todas las tías están locas


“Está cencerring” decía un tío que conocí sobre su novia, mientras él tenía unos cambios de humor que me hacían pensar que en realidad sí que debía estar un poco tocadita para aguantarle esas neuras. No estamos locas, ¿vale?. O mira sí. Pero no menos que vosotros. Perdonad, las voces me dicen que tengo que dejaros, que es la hora de la meditación tántrica en el piso 2 del H&M, ando reencontrándome conmigo misma, ya sigo otro día contandoos nuestros secretillos, que me llaman, oommm…

Para Lili, que me ha ayudado mucho a definir esos 12 tópicos locos.

Imagen destacada de la película Gilda. Licencia desconocida.


Unadocenade también está en Google Currents. Suscríbete.
Los post de Unadocenade se pueden republicar siempre que respetes nuestras condiciones de republicación.

Laura Corpa

Sobre Laura Corpa


Periodista, social media manager, fotógrafa, reportera, funambulista e insomne. Si quieres ver mi Currículum puedes hacerlo en mi web. Y también visitar mi blog