¿Es una cosa mía o le pasa a más mujeres?
Llegas a casa después de pasar todo el día intentando hacerlo todo bien, ir monisima, llegar puntual, hacer mi trabajo y el de mi compañera, ayudar a cruzar la calle a una viejecita. La compra, la cena me siento, por decir algo porque lo que hago es derrumbarme en el sofá, pongo lo primero que pillo en la tele que normalmente son anuncios…
Y aquí llega el drama “tía, estás MAL hecha” ya no son cosas que pueda comprar y me vayan a proporcionar una felicidad inmediata. NO. La tragedia es que, como he nacido mujer, hay cosas en mi cuerpo que simplemente no funcionan o funcionan mal.

1. Huelo mal

Las campañas de compresas se centran en “eliminar mi mal olor” y lo gritan a los cuatro vientos: ¡Nena, hueles mal! pero no te preocupes que nosotros te vamos a ayudar. ¿Te acuerdas de las plantillas devorolor? pues eso…

2. Soy estreñida

Todos los día me tengo que tomar un yogurcito para… tú sabes. Y si no tengo problemas para ir al baño pues es que muy normal no soy, así que a tomármelo de todas formas porque claramente llegará el día en que aparezca el problema.

3. Estoy reseca

No importa la edad que tenga, porque el problema pasa de madres a hijas y lo más normal del mundo es que tenga picores y no tenga la capacidad de crear moco cervical, aunque mi cuello uterino y mi ciclo menstrual esten diseñados para ello.

4. Soy gorda

No importa mi talla real, ni mi constitución, ni cómo me alimente. ESTOY GORDA, ¡que no me entero! así que ya estoy comprando estos cereales que harán que adelgace solo con mirar la caja.

5. NO bebo bastante agua

Me voy a quedar seca como no me lleve la botella conmigo a todos los lados. Estoy completamente loca si salgo de casa sin mi garrafa y bebo hasta en los semáforos.

6. Estoy vieja

No importa la edad que tenga, tengo arrugas, estoy flácida, ¿no querré ver como pasa el tiempo por mi cuerpo verdad? No pasa nada me compro esta maravilla (parece que te vendan un túnel del tiempo en vez de una crema): Máxima eficacia antiedad. Ahí lo dejo.

7. Tengo pérdidas

Osea, que me lo hago encima. Resulta que “cuando llego a una edad” lo más normal del mundo es mearse encima. No pasa nada porque me puedo poner estas maravillosas compresas para esas pequeñas pérdidas. ¡Ay, que no han pensado en nada cuando diseñaban el cuerpo de la mujer!!

8. Tengo gases

Claro, como soy una princesita y no me tiro pedos pues… tengo gases y me duele la tripita, pero no pasa nada. Como no tengo la función de eliminar gases programada me tomo una de estas pastillitas y… ¡se esfuma!

9. Estoy en peligro

Menos mal que si me pongo este desodorante que me ofrece PROTECCIÓN constante nada me pasará… eso sí tengo que estar en movimiento para que se active la tecnología. Por lo que se ve esta tecnología es mil veces más lista que yo.

10. Tengo varices

Tengo las piernas llenas de varices, cansadas de estar todo el día de pie… en vez de sentarme y descansar y dejar que mi cuerpo se recupere que podría hacer si no fuera una mujer tan mal hecha, me pongo esta cremita y a seguir produciendo…

11. Soy fea

Ea! ya te lo he dicho. Da igual si soy blanca o negra, rubia o morena, delgada o flaca, alta o baja. Soy F E A. “Pero tranquila, que te podemos ayudar con tu caso” como diría Alicia Senovilla en el Diario de Patricia. Un corta y pega y te convertimos en una belleza…

12. Y además de todos estos defectos soy un rollo

Aquí los colegas de Fanta que ponen a las mujeres en el papel de malas, pero me entendereis que con este cuerpo tan atrofiado que no sé ni ir al baño por las mañanas no esté para tontadas…

Pues señores, tienen razón NO SOY PERFECTA. Cuando me levanto por la mañana no me parezco en nada a cualquiera de las portadas de las revistas, a veces paso un par de días sin ir al baño. Después de vacaciones siempre he conseguido acumular unos kilos de más y hay días en los que me duelen las piernas…

Pero mi cuerpo funciona perfectamente, lo escucho y me doy el tiempo que necesito para descansar, para comer bien, para respirar y soltar. Mi cuerpo de mujer NO tiene deficiencias de diseño, tiene algunas averías por uso y me encanta que el tiempo deje huella por él.
Cuando sea mayor quiero sentarme con mis nietos y poder contarles lo que me ha costado conseguir cada una de mis arrugas.

Fotografía destacada de Mujeres Imperfectas, cedida para este post.


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May Serrano

Sobre May Serrano


Actriz, escritora, coach para hablar en público y reLOVEcionaria. Disfruta trabajando y trabaja en lo que le hace disfrutar.Tiene su primer libro en galeras. En la actualidad organiza Encuentros Imperfectos y Gamberradas Ilustradas del colectivo Mujeres Imperfectas.