Al precio que está el metro cuadrado de piso parece una obviedad decir que el espacio es un bien más que preciado. A lo largo de la vida (y no digo ya si recibimos una herencia o similar) vamos acumulando libros que, en su momento, quizá nos decían algo o quizá no… pero que pasado el tiempo no hacen otra cosa que ocupar un sitio y coger polvo.
Aunque la canción diga que se empeñan en el monte de piedad, puede ser que en tiempos funcionara con ciertos volúmenes universitarios. Hoy la cosa no funciona de este modo. Ni de coña.
Un libro usado hoy tiene bastante poco valor, así, en general.
Salvo ediciones puntuales de algunos libros, ejemplares verdaderamente antiguos o curiosos o facsímiles, un libro usado tiene valor “al peso”. En algunos sitios, casi casi ni eso.
No pienses que te vas a forrar, pues, vendiendo esos metros cúbicos de pasta de celulosa que te van sobrando en casa; pero si necesitas deshacerte de algún libro, aquí encontrarás alguna manera efectiva de hacerlo:

1. Librería Libros Libres

La Librería Libros Libres es una librería gratuita. Sí. Como lo oyes. Tú vas, echas un ojo por los estantes y te llevas los libros que quieras…
Esto tiene truco, claro… Para que funcione tiene que haber libros en sus estantes… que salen, fundamentalmente, de donaciones privadas. Tú vas, les llevas una caja o dos de libros, a ellos les viene de perlas y tú te deshaces de libros que ya has leído y no te interesa conservar.
La iniciativa completa es una maravilla. Puedes echar un ojo a su web o también a la Asociación de Maestros y Alumnos Solidarios, mamá del proyecto.
Puedes seguirles en Facebook, Twitter, Pinterest y otras redes.

2. La Cuesta de Moyano

Muy conocida para los madrileños, la Cuesta de Moyano es el nombre artístico de la Calle de Claudio Moyano. Es una calle peatonal (en cuesta, obvio) que está cerca de Atocha, entre el Paseo del Prado y la calle Alfonso XII. A lo largo de toda la calle hay casetas de libreros. Algunos de ellos compran libros, aunque no esperes forrarte, ni con los que tú consideres que puedan tener valor…
Para vender hay que entrar con el coche desde Alfonso XII (la parte superior de la calle) e ir puesto por puesto ofreciendo. Algunos libreros mirarán lo que tienes. Otros ni eso. Son malos tiempos para la lírica… espera entre 0,10 y 0,20 euros por libro… siempre que sea novela y más bien actual.

3. Libros de viejo

Para los que no tengáis Madrid tan a mano, también hay librerías de viejo en todas las ciudades.
Se conoce como librerías de viejo a aquellas que venden libros de segunda mano, libros antiguos y usados. Lógicamente estas librerías compran volúmenes, pero, al igual que pasa con la Cuesta de Moyano, no todo les interesa, porque no todos los libros usados tienen buena salida en el mercado actual.
Tendrás que patear mucho y hacer muchas llamadas antes de embalar (por aquello de clasificar previamente los libros) para ahorrarte algún disgustillo.

4. Bookcrossing

Otra iniciativa maravillosa relacionada con los libros. El bookcrossing es un fenómeno relativamente novedoso que consiste en liberar libros y dejarlos en sitios públicos para que otras personas que los encuentren los lean y vuelvan a liberarlos… Todo este proceso se registra, de modo que le puedes seguir la pista a tu libro, puedes incluso jugar a gymkanas para que otros lo encuentren…
Siguiendo la regla de las tres R: Read, Register, Release (Lee, regístralo y libéralo) puedes entrar en una fantástica rueda de conocimiento compartido. Como parece evidente, no obstante, este método no sirve para todos los libros ni si tienes un gran número del que deshacerte.

5. Un mercadillo

Un rastro, un mercadillo de segunda mano… Aquí tendrás que informarte de si puedes poner un puesto por tu cuenta sin más o si el ayuntamiento solicita algún tipo de licencia… Cada vez hay más mercadillos y los libros son una mercancía bastante solicitada. Pon precios atractivos, ofertas de 3×1 y similar… Tienes que tener en mente que tu objetivo es librarte de libros que ya no quieres, no forrarte con ello.

6. Internet: eBay, Amazon, Casa del Libro, etc

Cada vez más páginas de internet se dedican a facilitar las ventas de segunda mano. Ten en cuenta que te cobrarán una comisión (no baja, precisamente) por cada venta que hagas o, en algunos casos, hasta se quedarán con el importe de tu venta y te lo cambiarán por cupones para artículos nuevos o similar. Pero, desde luego, es una opción a tener en cuenta si tu visita a las tiendas de libros de viejo no te ha satisfecho. Siempre podrás sacar más margen al vender tú directamente.

7. Intercámbialos por otros libros online

Del mismo modo que hay páginas en las que puedes vender, hay otras en las que puedes intercambiar tus libros viejos por otros.
Bookmooch, por ejemplo, es una web de una comunidad a tal efecto. Creas tu usuario, “subes” 10 libros que quieras dar y otros usuarios que los quieran podrán solicitártelos. A cambio, tú puedes pedir el libro que desees dentro de la red.
Tendrás el pequeño gasto del envío de un libro cada cierto tiempo, pero también recibirás libros en tu casa de forma gratuita. Es un quid pro quo.

8. Intercambio de libros con tus amigos

Esta opción, además, es lúdico-festiva. Puedes organizar una fiesta de intercambio de libros con tus amigos. Claro. Esto sólo aplica si tienes pocos libros de los que deshacerte… Pero con la excusa, te puede salir un sarao guapo.
Ya sea en casa o en algún local, hacer algo tipo “amigo invisible” o simplemente apilar los libros que se vayan trayendo y que cada cual elija el que más le guste… y vuelta a empezar.

9. ONGs

No todas las ONG aceptan donaciones de libros, pero desde luego, las hay que sí. Tampoco quieren todo tipo de libros así que, como ya hemos comentado, es importante que hagas un par de llamadas para asegurarte de qué libros les pueden interesar y que los embales adecuadamente: novelas, poesía, ensayos, libros de texto, diccionarios…
Puedes mirar en un buscador antes de ponerte a llamar. Una criba previa no viene mal.

10. Colegios o instituciones

Sobre todo en el caso de libros de texto, diccionarios, materiales formativos y demás. Pero ojo, que no todos los colegios están interesados en ello o disponen de una biblioteca. Tendrás que contactar con unos cuantos, eso sí, es un gusto saber que otros alumnos sin recursos o con menos recursos podrán formarse adecuadamente gracias a tu generosidad.

11. El contenedor azul

Llegados a este punto, sigues teniendo algún libro que está tan deteriorado que nadie lo querría… pues el contenedor azul de papel y cartón siempre está cerca de tu casa. El papel es fácil de reciclar y el medioambiente te lo agradecerá.
Ahora bien… ¿me quieres explicar qué haces conservando aún estos libros en tu estantería?

12. La hoguera

Ah, claro… y para terminar, el método tradicional… y el que nos aporta calorcito en invierno o buenas comilonas a la brasa con el buen tiempo… Aunque, claro, es una pena.



¿Os ha tocado deshaceros de libros? ¿Habéis utilizado alguno de los métodos anteriores? Contad… contad…

Fotografía destacada cortesía de vmabney via photopin cc.


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Sobre Cristina Juesas


Cristina Juesas, también conocida como Maripuchi, trabaja como consultora de comunicación. Organizadora y fundadora del TEDxVitoriaGasteiz. Ha sido presidenta del Toastmasters Club Vitoria-Gasteiz, asociación para mejorar las habilidades comunicativas y de liderazgo y ha sido elegida Directora de División para el curso 2017-2018. Autora de la Guía de usos y estilo en las redes sociales del Gobierno Vasco y coautora de Comunicación de Crisis Online. Organiza e-Innobar, un evento socio-tecnológico mensual en Vitoria-Gasteiz. Colabora con la Cadena SER en el programa Hoy por Hoy Vitoria en una sección sobre nuevas tecnologías.