Parece que quien tiene un trabajo tiene un tesoro, pero vaya, que a veces el tesorito de marras se convierte en una pesadilla de tres pares, bien porque tus compañeros de curro sean unos impresentables, bien porque tus jefes no sirvan ni para hacer jabón.
Lo cierto es que el acoso existe (mucho más de lo que le gente cree), que no es culpa del acosado, que no se lo va buscando, que no responde a un perfil determinado y demás chorradas que se oyen por ahí. Lo que sí es verdad es que hay mucha gente que lleva sus taras a la oficina y es el compañero o empleado el que tiene que aguantarlas.

1. Mañana queremos hablar contigo

Ay, esta es la frase que hace que TeCaguesPorLosPantalonesIpsoFacto. Te la suele decir uno de tus superiores, pero casi nunca tu jefe directo.
El objetivo de esta frasezaca es tenerte todo el resto del día dándole vueltas a la pelota y pensando qué habrás hecho mal; por lo tanto tus posibilidades de cagarla ese día se multiplican por mil.
En la mayor parte de los casos ese mañana no llega nunca y acaban pasando de ti y no diciéndote nada.

2. Darte más trabajo del que puedes hacer

Esto lo pueden hacer de muchas maneras, desde darte más carga física de trabajo hasta ponerte más horas de trabajo sin avisarte con antelación, por ejemplo, ibas a dar tres horas de clase y sin comerlo ni beberlo acabas dando seis.

3. Darte poco o ningún trabajo

Justo lo contrario que lo anterior, de alguna manera te relevan de tus obligaciones y pasas a ser un sobrante que tiene que estar en su centro de trabajo, pero no tiene nada que hacer.

4.Darte trabajo muy por debajo de tu cualificación

Es una manera fantástica de minar tu autoestima. En vez de estar diseñando una página web te ponen a rellenar papeles, archivar facturas y otras tareas para las que ni has sido contratado ni estás capacitado.

5. No dejarte hacer cosas que a otros sí les permiten

¿Sabes cuando tus compis llegan tarde por sistema, faltan porque el niño tiene esguince de pestaña, o se cogen todos los días del universo para asuntos propios? Pues eso, que a ti ni se te ocurra pedirlo, porque con que pidas uno ya te dicen que ni pisas la oficina.

6. Compararte con otros compañeros haciéndote de menos

Esto es lo mismo que hacía tu madre al compararte con cualquiera de tus hermanos que siempre era más listo, más majo, más simpatico o le ayudaba más en casa que tú. Pero esta vez lo hace tu jefe, lo malo es que siempre te compara con el más merluzo de tus compis. ¿Sabes ese que es más simple que el mecanismo de un chupete, pero que al jefe le chifla porque no le hace sombra? Pos con ese mismo te van a comparar.

7. Alabando al de al lado después de haberte abroncado

Esto crea un mal rollo que te cagas, porque a veces alaban a uno que es tu coleguita y no solo te sientes mal tú, sino que ese pobre al que le están haciendo la rosca solo por darte por saco, también lo pasa fatal.

8. Humillarte o ridiculizarte públicamente

Yo soy muy fan de esto. Nunca os olvidéis de que quien hace esto no es un mierda, es lo siguiente. No importa que lo que hayas hecho sea una chorrada, te van a dejar en evidencia delante de todo el mundo… lo malo es cuando a ti esto no te da vergüenza o no consiguen su objetivo pues la venganza es terrible.

9. Mandarte hacer algo y luego decirte que te habían pedido justo lo contrario

Esto no os habrá pasado pocas veces. Te dicen que hagas esto o aquello o lo de más allá y te dejan clarísimo cómo quieren que lo hagas y claro, vas tú y lo haces; antes de acabar ya se te han echado encima cual hienas porque tú no has entendido nada y lo que te habían pedido, hija mujer, era justito lo contrario… qué casualidad hoyga.

10. Cambiarte el horario sin previo aviso

Esto no me digáis que no mola mazo. Asín de un día pa’ otro llegas a tu trabajo y esta vez no era de 8 a 12, sino de 3 a 6 y nadie ha tenido la amabilidad de comunicártelo, como si no tuvieses nada mejor que hacer en la vida que complacer a tus superiores.

11. Aislarte de tus compañeros

A veces la puñeta te la hacen bien, muy bien incluso, pero no consiguen aislarte de tus compis, que ven que te están acosando y no colaboran con la causa. Cuando esto es así, comienzan con el viejo truco de divide y vencerás y van haciendo corrillos y malmetiendo hasta que te quedas más solo que la una.

12. Rehacer lo que tú has hecho

No me digáis que no jode mucho cuando haces una tarea, sea la que sea, y no bien has acabado viene alguien y la vuelve a hacer enterita porque tú no vales pa’ na’ ni sabes hacer na’ y hay que andar detrás de ti como de los niños chicos.



Pues esto es todo niños y niñas. Desgraciadamente muchas de ellas están basadas en hechos reales como en las pelis 🙂 y le suceden a muchas personas.
Si alguno de mis lectores es del bando acosador que sepa que la vida da muchas vueltas y que un día esto le puede pasar, que no es plato de gusto para nadie y que la justicia poética existe 🙂



Imagen destacada vía Shutterstock.


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Paula Beiro

Sobre Paula Beiro


Soy profesora de Español como Lengua Extranjera, lo que no es decir gran cosa, pero vaya, ese es mi trabajo. Dirijo Recursos ELE, un sitio para defender la lengua y la cultura española, y donde informamos sobre noticias relacionadas con el español e intentamos divulgar las TIC entre los docentes. Lo que más me gusta en el mundo mundial es el jamón y el lomo de bellota; bueno, además de la playa y algunas otras cosas que no os voy a contar 😀 Podéis encontrarme en mi canal de Twitter: @Paula_Beiro y en los de Recursos ELE: http://recursosele.com/ https://www.facebook.com/RecursosEle @recursosele.