Viajar a Copenhague es hacerlo a una ciudad de ensueño donde las bicicletas le han ganado la partida a los vehículos a motor (existen verdaderas autopistas para los velocípedos en medio de la ciudad) y a uno de los lugares donde mejor han sabido aprovechar el frío que hace para crear una intensa vida social en bares, restaurantes, clubs, museos y salas de exposiciones. Una ciudad encantada que bien podría vivir al ritmo marcado por Kierkegaard y por Hans Christian Andersen, pero que ha preferido hacerlo al suyo propio.

En esta miniguía alternativa de la ciudad os dejo algunas propuestas para que la disfrutéis como si fuerais locales, para que casi no se den cuenta que sois morenos.

1. Bartof Café (Ndr. Fasanvej 46)

En el barrio de Frederiksberg existe la oportunidad de disfrutar de una espléndida cafetería, sin ser cafetería, donde podrás beber cervezas artesanales mientras un DJ pincha música en directo. El Bartof Café está decorado en un estilo que recuerda a los años 50 y tiene un ambiente muy acogedor, muy hogareño. No notarás el frío exterior. Si eres un talentoso de la música, o eso crees, puedes sentarte y tocar el viejo piano que ponen a disposición de los clientes. No te cortes y tócalo. Si te gustan los dardos y el backgammon, suelen organizar competiciones entre los clientes habituales. El de backgammon, por ejemplo, comienza los domingos a las 19.00. Nunca gané una partida allí. Es una de las penas que me acompañarán hasta que lo haga. El premio siempre es el mismo, a elegir, o una Mikkeller o una Norrebro Bryghus.

Ya sabéis, de todo menos café.

2. Harbo Bar (Blågårdsgade 2D)

Harbo Bar se encuentra en una zona que se ha puesto muy de moda últimamente entre los habitantes de Copenhague para salir: Norrebro.
La sala es bastante pequeña pero su decoración, con muebles rústicos hechos a mano, hacen de este bar un sitio, también, muy acogedor. Si tienes problema en encontrar dónde sentarte en el interior, siempre puedes pedirte una cerveza y sentarte en los bancos comunes que hay fuera. Harbo es el lugar perfecto para tomar un café, para hablar y para conocer a personas locales a media tarde; perfecto, también, para tomar unas cervezas y encontrarte con amigos por la noche.

Casi todas las bebidas y comidas que sirven en el Harbo son orgánicas: desde el café hasta los refrescos de cola. Ideal para modernitos.

3. Café 22 (Sortedam Dossering 21)

Es cierto que los días soleados en Copenhague brillan por su ausencia (no me golpeéis en la cabeza por esta expresión, que soy estudiante). Pero también es verdad que cuando un día se levanta soleado, hace que la ciudad brille de una forma especial.

Es en estos días, en los soleados, cuando más se disfruta de los bancos exteriores, cerca del lago, del Café 22.

Para días menos soleados siempre puedes optar por tomarte algo en el interior, decorado de una forma minimalista.

Los días entresemana ofrecen desayunos hasta las cuatro de la tarde (ríete tú de los andaluces), mientras que los fines de semana puedes tomar un energético brunch con el que aguantar todo el día sin comer.

Los jueves, los viernes y los sábados abre hasta la madrugada y es el lugar donde más barato (89 coronas) puedes encontrar los cóckteles, tan de moda en Copenhague.

4. Mercado Torvehallerne (Rømersgade 18)

Ahora que parece que tenemos algo de confianza quiero contaros un secreto: soy un fetichista de los mercados. Una de las primeras cosas que hago cuando llego nuevo a una ciudad, ya sea por trabajo o por ocio, es buscar dónde está el mayor mercado de la ciudad y plantarme allí bien temprano, cuando los transportistas empiezan a descargar los productos y los tenderos a preparar sus puestos.

En este sentido, el mercado de Torvehallerne no es un supermercado, sino un súper mercado. Os encantará verlo lleno de vida, lleno de daneses que acuden a comprar productos frescos en sus más de 60 puestos. Frutas, verduras, pescado, carne… un espectáculo para la vista y para el olfato.

Si vais a la hora de comer, ni se os ocurra ir al Tapa de Toro (comida española de guerrilla). Si os gusta la cocina japonesa, aprovechad el SushiLovers que tenéis dentro del mercado. No os arrepentiréis.

5. KAFFE (Istedgade 90)

En el Kaffe, aquí sí, puedes deleitarte bebiendo café y comiendo cruasán en una atmósfera muy especial. La última vez que fui tenían 60 tipos de café. Seguro que encuentras alguno que te guste.
Por las mañanas puedes pedir un desayuno danés (café, cruasán y pan con mantequilla) por unas 50 coronas. Un precio más que aceptable.
Como nota curiosa, espero que notéis que toda la cafetería, paredes incluidas, están hechas con maderas recicladas, lo que hace que el estilo sea muy personal. Es este aspecto, el del reciclaje, otro en el que los daneses sacan ventaja al resto de europeos.

6. Humleby (Vesterfælledvej)

Humleby, en el barrio de Vesterbro, es una pequeña ciudad dentro de la propia ciudad. Un barrio creado originariamente para albergar a los obreros de la empresa B&W. Todos los edificios en Humleby fueron levantados a finales del siglo XIX siguiendo los diseños del arquitecto Frederick Bøttger.
Descubrí esa zona siguiendo los pasos de los protagonistas de la teleserie danesa The Killer. Una serie de tres temporadas, por otro lado, muy recomendable.

7. Søren K (Søren Kierkegaards Plads 1)

Søren K es el restaurante de la Biblioteca Real. Llamado así por Søren Kierkegaard, claro, es el sitio ideal para probar la gastronomía escandinava. No obstante, en una de las últimas ediciones de la guía Michelin lo citaban como uno de los restaurantes a seguir de cerca.
Como corresponde a un restaurante de su categoría, ofrece productos frescos de temporada. Ni se te ocurra pedir aquí smørrebrød ni pølse, ¡cateto!
Su localización, en el corazón de Copenhague, habla por sí mismo. El edificio en el que se encuentra, ” El Diamante Negro” merece ser visitado también.

8. The Log Lady Café (Studiestræde 27)

Formalmente, este local era, hasta hace bien poco, un estudio de tatuajes hasta que se transformó en una cafetería inspirada en Twin Peaks. No es que suene a combinación ganadora, es que lo es, de hecho.

Lleno de macarras y de hipster juntos y revueltos, el ambiente es insuperable. Su sofá rojo de piel imitada y sus viejas fotos familiares te harán sentir en casa, así como las referencias siniestras a David Lynch.

Disfruta del buen trabajo que realizó el taxidermista con los animales expuestos mientras bebes un café y disfrutas con un trozo de tarta de cereza – meritoriamente reputadísima en todo Copenhague – en la boca.

9. Café Centralhjørnet (Kattesundet 18)

Este café abrió sus puertas hace 80 años y tiene el orgullo de ser el primer bar gay que se abrió en Dinamarca. Todo ese tiempo nos sacan de ventaja. También en esto.

Decorado como las típicas tabernas antiguas, con una jukebox que aun emite un sonido espectacular, a veces puedes disfrutar de espectáculos drag.

Rompiendo con todos los estereotipos existentes alrededor de la homosexualidad, posiblemente por esa ventaja que nos sacan, dedica los fines de semana a programar retransmisiones deportivas en sus pantallas. También ofrece, y este es un dato muy importante, wifi gratis.

En las calles que rodean al Centralhjornet puedes encontrar una docena de bares, restaurantes y cafeterías gays.

10. CasaShop (Store Regnegade 2)

El diseño escandinavo, popularizado por esa empresa de muebles casi baratos en los que lo mejor son las albóndigas y los perritos calientes, su diseño, digo, es conocido mundialmente.

CasaShop es una de esas tiendas en las que no encuentras extranjeros curiosos, sino daneses deseosos de llevarse a casa muebles y complementos de genuino diseño. Una tienda en la que, si te gusta el interiorismo y la decoración, disfrutarás.

11. Purebaby (Willemosegade 4)

Si tienes un churumbel cerca de casa, seguro que te va a gustar visitar esta tienda. Caerás en la tentación de comprarle algo de ropa. También ecológica.

Diseños frescos para bebés y niños, además de ropa podrás encontrar juguetes muy especiales para la estimulación temprana de los niños.

Todos los productos que venden están hechos con materiales naturales como lana, algodón, madera, etc…

Si no tienes hijos, te apetecerá tenerlos solo por comprarles algo allí. ¡Cuidado!

12. Tienda LEGO (Vimmelskaftet 37)

Se dice, se cuenta por los mentideros de Copenhague, que si vas a la ciudad y no pasas por la tienda estandarte de LEGO en el centro, no te dejan montarte en el avión de vuelta.

Allí podrás encontrar exclusivos sets de Lego, que solo podrás comprar en esa tienda.

La tienda está dividida en tres grandes partes: una en la que podrás jugar con los ladrillos de colores, otra en la que podrás comprar y una tercera en la que los habitantes de Copenhague, pieza a pieza, han recreado su ciudad en miniatura. Merece la pena darse un paseo por allí y gastarse un puñado de coronas en piezas de colorines.



La selección de esta lista de lugares ha sido harto complicado porque, a pesar de la visión fría y seria que tenemos de los países escandinavos desde el sur de Europa, la realidad es bien distinta. Al menos será así si sales de lo marcado en guías de vieja y si interaccionas con personas locales de una forma continuada.

Espero que, si alguna vez viajas a Copenhague, te atrevas a visitar alguno de estos locales y comentes qué tal fue la experiencia la sentirte local en una ciudad encantada.



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Sobre Fco. Javier Muñoz


Psicólogo de formación y especializado en procesos formativos en la empresa, centra su vida profesional en la gestión de recursos humanos en una multinacional francesa. Tanto el trabajo como varios asuntos personales le obligan a tener en casa una maleta preparada de forma permanente. Dedica sus ratos libres a escribir en su blog Sálvate si puedes y en colaborar publicando algún artículo en El Diario Fénix, así como a hacer fotos que luego falsea con los filtros de Instagram.