Ahora que se han puesto de moda (de manera forzada, en bastantes ocasiones) conceptos como “liderazgo”, “emprendedores”, “iniciativas” o “determinación” resulta relativamente fácil encontrar en las librerías ensayos donde se nos pretende indicar cómo convertirnos en verdaderos empresarios o en mejores personas.
Coaching, lo llaman algunos, en mi opinión para mal. Primero, porque puestos a importar términos del inglés prefiero el couching -vamos, vegetar en el sofá- y segundo, porque como decía mi abuelo (y más gente, pero yo me fijo en mi abuelo, faltaría más), “ca uno es ca uno y tiene sus caunás”.
Pero qué narices, soy historiador y, si aún queréis mi opinión, he aquí mi docena de líderes cuyas virtudes les hicieron pasar a la Historia, para bien o para mal.

1. Alejandro Magno

Pues sí, un rey macedonio del siglo IV a.C. (356-323, más concretamente) puede entrar en esta lista por motivos sobrados: es uno de los grandes estrategas de todos los tiempos, capaz de maximizar los efectivos militares de los que disponía para conquistar medio mundo conocido en poco más de diez años. Su ambición, su valentía y su arrojo fueron incuestionables y durante siglos numerosos monarcas lo tomaron como ejemplo.

2. Aníbal Barca

El general cartaginés (247-183 a.C.) se erigió en un quebradero de cabeza para Roma. Sí, todos hemos oído hablar de cómo inició la Segunda Guerra Púnica en el 218 a.C. llevando su ejército, elefantes incluidos, por Pirineos y Alpes hacia Italia, pero no todos saben que allí derrotó varias veces a los romanos y permaneció una década en su territorio. Su tenacidad, disciplina y brillantez táctica pocas veces fueron superados… aunque perdió dicha guerra.

3. Julio César

Pontífice, cuestor, edil, pretor, consul, procónsul, tirano… Julio César (100-44 a.C.), a quien hoy definiríamos como un auténtico animal político, fue casi todo lo que se podía y quería ser en la República de Roma. Sus crónicas De bello Gallico y De bello civili, asimismo, nos muestran a un militar avezado y despiadado, pero también a un hombre con una gran preparación intelectual e interesado en las ciencias, la antropología y la geografía.

4. Gengis Kan

Nacido Temuyín en 1162, adoptó el nombre de Gengis Kan cuando fue coronado emperador de los mongoles (1206-1227). Logró sobrevivir de niño al ser desterrado de su clan para regresar años después y proclamarse líder de uno de los mayores imperios de la Historia: a su afán de superación y su habilidad para unir a su alrededor las tribus nómadas sumó su preocupación por mejorar las comunicaciones y el comercio internacionales.

5. Napoleón Bonaparte

Es imposible concebir el siglo XIX sin este peculiar corso (1769-1821). Tras domar la convulsa Francia post-revolución, sometió media Europa aunando dos elementos clave: unos ejércitos que, aun desmesurados, se movilizaban fácilmente y, sobre todo, un prodigioso genio militar que pocos han podido igualar. Aún así, dicho genio no le previno de cometer tres grandes errores: España, Inglaterra y Rusia. Y así acabó de mal este megalómano.

6. Giuseppe Garibaldi

Si en cada ciudad de Italia hay una calle dedicada a Garibaldi (1807-1882) es que algo haría por ese país: reunificarlo… aun naciendo en Niza, por entonces en el Piamonte. Representa como pocos el ideal decimonónico de la lucha por la libertad y la independencia, fuese ésta de su amada Italia como de Brasil o Uruguay. Allá donde fuere era recibido como un verdadero héroe, un símbolo de una época. Una estrella del rock, casi.

7. Abraham Lincoln

En el imaginario estadounidense apenas hay personajes equiparables en devoción popular y reconocimiento a Lincoln (1809-1865). Primer presidente del Partido Republicano, hubo de afrontar la Guerra de Secesión (1861-1865), tomar decisiones polémicas -fin de la esclavitud incluido- y recuperar la unión nacional invocando los valores de igualdad y libertad del pueblo. Su asesinato le proporcionó el rango de mártir de la democracia.

8. Mohandas Gandhi

Siendo los humanos tan cafres como somos, la figura del Mahatma (1869-1948) es un oasis histórico de razón y paz. Basándose en el concepto sánscrito del Ahiṃsā promulgó la no violencia, la resistencia pacífica, la desobediencia civil y, sobre todo, el respeto a la vida e ideas del prójimo. Héroe de la independencia de la India, defendió la integración social de las castas más bajas y los musulmanes, por lo que fue asesinado.

9. Winston Churchill

Noble, político, militar, escritor, pensador… la controversia rodeó a Churchill (1874-1965), si bien él siempre supo enfrentarse a la adversidad y salir victorioso. Sus emotivos discursos como Primer Ministro británico durante la II Guerra Mundial son el mejor ejemplo de cómo motivar a la población, no importa cuán terrible fuese el enemigo o difícil el reto a superar. Normal que muchos políticos aún lo consideren una fuente de inspiración.

10. Adolf Hitler

Un auténtico cabronazo -siendo suave- puede ser también un líder de masas si sabe jugar sus cartas aprovechando el momento. Las armas de persuasión, el dominio de los medios, la oratoria y el carisma de Adolf Hitler (1889-1945) son incuestionables: se valió de una Alemania herida para construir un Estado poderoso que girara en torno al culto a su persona y su abyecta ideología… y que introdujera a Europa y al mundo en la mayor de las pesadillas.

11. Mao Zedong

La China actual y el resto del planeta no serían lo mismo sin el Gran Timonel (1893-1976). El presidente del Partido Comunista Chino y de su república hizo de su país una superpotencia tras vencer una guerra civil o combatir una invasión japonesa -no obstante, era un genial estratega- y, sobre todo, sabiendo evolucionar y reinventarse a sí mismo capitaneando el Gran Salto Adelante y la Revolución Cultural… con millones de muertos a sus espaldas.

12. Martin Luther King

Hace cincuenta años la segregación racial era un hecho en los Estados Unidos. El reverendo Martin Luther King (1929-1968) encabezó el movimiento por los derechos civiles de la minoría negra, la pobreza y el antibelicismo. Pese a su humilde procedencia, jamás dudó en perseguir sus ideales únicamente con medios pacíficos: su multitudinaria marcha sobre Washington y su famoso “I have a dream” mostraron al mundo su elocuencia y poder de convocatoria.

Estrategia, oratoria, carisma, ambición, valentía… sí, de eso siempre ha habido. Lo que no hubo fueron libros como los que cito al principio. Pero si estos doce personajes no necesitaron tales libros para destacar, ¿qué nos hace pensar que vayamos a necesitarlos nosotros?

La fotografía pertenece al Deutsches Bundesarchiv y cuenta con licencia Creative Commons.


Unadocenade también está en Google Currents. Suscríbete.
Los post de Unadocenade se pueden republicar siempre que respetes nuestras condiciones de republicación.

Fer Díaz

Sobre Fer Díaz


Persona humana, dentro de lo que cabe. Historiador. Medievalista. Viajero devoto y fotógrafo aficionado. Hablo de todo en ferdiazgil.tk, hablo de Historia en aquifuetroya.com, hablo de Twitter en otroblogsobretwitter.wordpress.com y hablo de lo que sea en @ferdiazgil