A estas horas, unos cuantos miembros de Unadocenade estamos viajando a Gijón para ver por enésima vez a Bruce Springsteen en concierto. En mi caso por tercera vez… en algunos por muchas más…

¿Qué es lo que hace que alguien “gaste” dos días de sus vacaciones, pague 80 pavos más un viaje más hotel para tres horas y media de concierto? … una y otra vez…

Esta pregunta y sus posibles respuestas nos tienen que dar la clave para el éxito de Bruce Springsteen, pero no para el éxito actual, sino para llevar más de 30 años en lo más alto y seguir llenando estadios como cuando era un chaval. Si nos paramos a pensar, podremos extraer algunas conclusiones que nos pueden guiar en nuestro proceso de mejora contínua dentro de la empresa:

1. Una marca potente

Está claro que Bruce es un líder. Es ponerse las entradas a la venta y vez tras vez agotarse en apenas unas horas. ¿Por qué agota las entradas? Está claro que el tío tiene gancho. No es escasez: viene por aquí cada vez que hace una gira y hace una gira cada vez que saca un disco, que es cada par o tres de años. Pero, con 18 LPs, 6 discos en vivo y otros tantos recopilatorios y 40 años de carrera uno ya ha llegado donde tenía que llegar. No se esperan sorpresas: es fiable y su marca funciona.

2. Su producto funciona en todas partes

He visto muchos conciertos de Bruce en la tele y por internet y no observo cambios de uno a otro. Da igual si el concierto lo da en Asbury Park o en Nueva York o en Barcelona o en Atenas. Siempre personaliza algún detalle para adecuarlo a su público, que es lo primero: un saludo en el idioma que sea, un inicio de actuación emulando a la Creedence con el Who’ll Stop the Rain mientras diluviaba en Donosti…

3. Tiene en cuenta a su equipo

Lleva 40 años tocando con la misma banda. Se conocen tanto que ya se saben de memoria sus gestos y empastan increíblemente. No cambia de equipo. El suyo de toda la vida es fiable y fiel. En su banda está su chica…
Cuando renueva un miembro del grupo, renueva a uno y lo integra, como hizo con el sobrino de Clacence Clemmons, Jake…
Eso dice mucho de una persona y, lógicamente, se transmite al público.
No hay “precarios”. Y no digo más.

4. Vende merchandising

El negocio de Bruce no está en los discos, que también. El negocio está en los conciertos. El negocio está en las camisetas, bandas, bolsos… en lo periférico.
Tus fans lo son de tu marca y de lo que la rodea. Crea una buena marca y deja que sean ellos los que la muevan.
¿Qué sería de las grandes marcas sin el merchandising asociado? ¿Sería Star Wars lo que hoy es sin la imaginería que la rodea?

5. Renueva lo antiguo

Muchas veces no se tarda de pasarse la vida inventando cosas. Pero sí hay que desempolvar lo clásico. A estas alturas de la película no hay ni un sólo artista que vaya a inventar el rock and roll, pero sí puedes hacerlo tuyo y darle tu toque personal. En la empresa para igual, hay pocos conceptos de management que no estén ya inventados, sólo tienes que hacerlos tuyos e incorporarlos a tus rutinas laborales.

6. Sabe lo que le tiene que dar a cada uno

Y lo hace.
A unos les hace bailar, a otros les trae recuerdos de su juventud, a otros les descubre lugares que nunca habían conocido…
Es el mismo producto, pero este producto tiene aristas y cada una de ellas explora lugares diferentes, para satisfacer a una audiencia global.

7. Se deja la piel en cada actuación

Sus conciertos no defraudan a nadie. Son más de tres horas de puro espectáculo. Llueva, truene o haga 40º. Tanto él como su banda son profesionales y lo dan todo en cada actuación. Actuación tras actuación. A pesar de la edad (que ya va teniendo unos añitos), el tío salta, brinca, baila, salta a la grada y su público se lo agradece.
El esfuerzo continuo es uno de esos puntos que siempre tienen recompensa en cualquier organización.
¿A que tú no vas a trabajar cada día con la misma motivación y entusiasmo? ¿Has pensado alguna vez qué pasaría si lo hicieras?

8. Utiliza la sonrisa

¿Alguna vez has probado a coger el teléfono sonriendo adrede y sin hacerlo? Haz la prueba. La sonrisa es algo mágico. Transporta a quien la recibe (y a quien la emite) automáticamente, o casi, al buen rollo.
Algo así le pasa a Bruce. Él sale al escenario y ya sale sonriendo. Llueva o truene o esté hecho mixto. Eso no lo sabremos jamás. El tío sonríe y te teletransporta al buen rollo.
Si trabajas con clientes (externos o internos) pruébala.

9. Cada día es un nuevo día

Bruce no defrauda jamás. ¿Y, por qué? Pues muy fácil, porque cada día actúa como si fuera el último día (o como si fuera el primero). Da igual que el tío lleve 3 meses de gira a tres conciertos por semana, cada vez es la primera y cada actúa como si tuviera que ganarse al público… al que, claro, se gana.
Si todos nos tomáramos los éxitos así, serían eternos. Con sencillez, con naturalidad, sin creerlo mucho, esforzándonos en cada momento como si este fuera, eso, el primero de nuestra carrera.

10. Con responsabilidad social

A estas alturas de su carrera, Bruce ha amasado ya más pasta de la que se va a poder fundir a lo largo de su vida. Y sin embargo no es un tío avaricioso. Es una persona preocupada por su entorno, por el mundo en el que vive, por los desfavorecidos, de los que no se olvida y en cada concierto tiene palabras para ellos (más que para tirarse el pisto de lo guay que es… para concienciar al personal) y lo que es más importante… se rasca el bolsillo cuando toca.
¿Qué pasaría si todos hiciéramos cosas así a nuestra medida? Sin duda viviríamos en un mundo mucho mejor.

11. Los niños…

Los niños no fallan… Sacar a un niño a escena es mágico. Bruce suele hacerlo. En el concierto de Donosti del año pasado sacó a un chavalín a cantar con él. El niño tendría unos 4 o 5 años y se sabía de memoria el tema “Waitin’ on a sunny day”, al menos el estribillo… Lo que provocó la ternura de las 40.000 personas que abarrotábamos Anoeta de forma instantánea. Éxito.
Con esto no me refiero a que tengamos que poner a los niños a trabajar en nuestras empresas, claro que no… Pero seamos creativos al respecto 😉

12. Haz que la experiencia global sea memorable

Y para terminar, una mención a la experiencia de usuario. Salvo porque conseguir una entrada es una locura y te tienes que buscar la vida para ser uno de los afortunados que, en las tres horas que están a la venta antes de agotarse, compran su billete… Pero la espera, la puntualidad, el espectáculo impecable y profesional al máximo, los detalles que tiene con su banda, los guiños que tiene con sus fans… Todo es memorable. Lo es tanto que cada vez conozco más personas que repiten experiencia. Y no hablo de personas que van a verle cada vez que va a su ciudad, que eso es relativamente fácil. Hablo de personas que viajan, se cogen vacaciones… y esto es por algo, claro.

Mirad cómo vibra el público en este tema… y pensad en qué os inspira para vuestra vida…



¿Qué otras experiencias podríamos sacara de Springsteen que podrían servirnos para aplicar en nuestros trabajos?

Foto destacada de melodramababs, con licencia Creative Commons.


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Sobre Cristina Juesas


Cristina Juesas, también conocida como Maripuchi, trabaja como consultora de comunicación. Organizadora y fundadora del TEDxVitoriaGasteiz. Ha sido presidenta del Toastmasters Club Vitoria-Gasteiz, asociación para mejorar las habilidades comunicativas y de liderazgo y ha sido elegida Directora de División para el curso 2017-2018. Autora de la Guía de usos y estilo en las redes sociales del Gobierno Vasco y coautora de Comunicación de Crisis Online. Organiza e-Innobar, un evento socio-tecnológico mensual en Vitoria-Gasteiz. Colabora con la Cadena SER en el programa Hoy por Hoy Vitoria en una sección sobre nuevas tecnologías.