Dentro de pocas horas, el seleccionador nacional español Vicente del Bosque, optará por hacer entrar al campo de juego con la elástica roja de la selección española a Diego Costa. Al parecer, cree que con Negredo, Villa, Torres, Soldado, Michu, Llorente y compañía no le alcanza para afrontar la cita mundialista del año que viene en Brasil.

Vamos a ver, más allá de presiones mediáticas, a nosotros, dos argentinos enamorados del fútbol (Emiliano Pérez Ansaldi y Diego Varela), nacionalizar a alguien para jugar en la selección de fútbol (o de cualquier cosa); es sinónimo de decir: “con lo que nace aquí no llegamos ni a cuartos, más vale que tiremos de talonario y nacionalicemos a alguien pronto”. Ahora, fuera de broma. Nos parece que España no necesita a Diego Costa. Es más, es Diego Costa quien necesita de España para poder tener chances de jugar en un mundial. La roja ya ha comprobado que tiene jugadores nacidos entre los Pirineos y el Mediterráneo con suficiente calidad como para ganar (si es que no se enfrenta a Argentina), el Mundial en tierras cariocas.

Aún así, hemos hecho una lista de jugadores que no han tenido la oportunidad de pasar por la Liga española y que España, sin duda hubiese tentado de jugar con su selección.

1. Alberto “Beto” Marcico

Qué jugador el Beto. Podríamos arrancar todos los puntos diciendo lo mismo, pero vamos de a poco.
El Beto Márcico surge de Ferrocarril Oeste. Club de barrio, muy tradicionalista, y con una etapa de gloria en donde el Beto fue protagonista. Ferro ganó sólo 2 títulos profesionales, en el 82 y en 84.

Márcico jugaba de enganche, o de 10 como se decía en ese entonces. Quizás el problema que tuvo para ser más popular, es haber sido contemporáneo de Maradona y cualquier jugador sin lugar a dudas era sombra del Diego.

Era de físico grandote, pero a pesar de todo tenía muy buen manejo de la pelota, jugada exquisita y tenía visión de lo que pasaba en el campo de juego. Eran otros tiempos, pero la posición es la misma en la que jugó Zidane.

Les dejo un gol que le hace al Barça.

2. Claudio Marangoni

Si la gente del Real Madrid sigue aun enamorada de Redondo, es fácil imaginar por qué Marangoni fue el ídolo de juventud del ex jugador merengue. Aún cuando Redondo, a nuestro modesto entender, no le llegara ni a los talones al que muchos consideran, el mejor número 5 de la historia del fútbol argentino. Dueño de una clase magistral y una presencia y visión de juego, pocas veces vista, no se entiende como este jugador sólo estuvo un solo año en Europa vistiendo la camiseta del Sunderlan inglés y no en uno de los grandes equipos continentales.

Para poner un símil actual, Sergio Busquets tiene un parecido técnico con esta figura de Independiente, Boca Juniors, Huracán y San Lorenzo.

3. Ricardo Bochini

Si algo ha distinguido al fútbol argentino durante décadas, es su capacidad para “fabricar” números 10 excelentes.
Cerebro del Independiente “Rey de Copas” multicampeón de la década del 70, este jugador de carácter extra tímido e introvertido, se convirtió en referencia de clase y estilo con sus goles de caño o vaselina.

Fue nada más ni nada menos que el referente de la infancia de Maradona, y es bien conocida la leyenda que tuvo lugar en el Mundial de México 86, cuando Bochini tuvo la oportunidad de jugar unos pocos minutos de la semifinal contra Bélgica con la selección. Maradona se acercó a él apenas ingresado al campo y le dijo “Pase, maestro. Lo estábamos esperando”.

4. René “el loco” Houseman

Extraordinario futbolista con tanta calidad como problemas fuera de la cancha. Fue un extremo derecho de una habilidad y velocidad asombrosas. Tal vez, su meteórica fama en el Huracán campeón de 1973 y su participación estelar en el Mundial de Alemania de 1974, fue demasiada exposición para “el loco”, que inclusive confesó haber jugado en muchas oportunidades completamente borracho.

5. Norberto “Beto” Alonso

Dueño de una zurda magistral, era como jugador, lo más parecido a Cristiano Ronaldo. No tanto por su potencia física, sino porque era un personaje polémico dentro y fuera de la cancha. Aún así, fue un verdadero especialista en tiros de falta y penales que marcó una etapa gloriosa del River Plate de los años 70.

Fue parte del equipo campeón del mundo del 78 aunque la figura del matador Kempes, lo relegó al banquillo en casi todos los partidos.

Antes de la explosión de Maradona, el debate por el podio del mejor número 10 de Argentina incluía al Beto Alonso y a Ricardo Bochini.

6. Claudio “Bichi” Borghi

Heredero de la camiseta número 10 de Maradona en Argentinos Juniors, fue otro ejemplo de la “fábrica de calidad” del club de la Paternal. Recordemos que Juan Román Riquelme también ha surgido del mismo club.
Fue su indisciplina y su rebeldía lo que le impidió destacar en la justa medida de su calidad. En la final de la Copa Intercontinental de 1985 contra la Juventus de Italia, le robó el trofeo de mejor jugador nada más ni nada menos que a Michel Platiní.

Está teniendo una actividad destacada como Director Técnico, principalmente en Chile; que le ha valido ser considerado el mejor DT de Sudamérica del año 2006.

Fue casi el “inventor” de la rabona. De hecho, en aquella época, esa jugada, independientemente de quien la realizara, llevaba su apellido pegado. (la rabona de Borghi)

7. Hugo Orlando “Loco” Gatti

A pesar de haber hecho su carrera en varios equipos, Atlanta, River, Gimnasia y Esgrima de la Plata, Union y Boca, siempre se lo va a recordar de la época de Boca. Quizás tendrá que ver porque en ese momento había más partidos en televisión o porque simplemente fue su mejor momento.

No atajó en ningún mundial (formó parte del plantel del 66), también estuvo en la sombra del Pato Fillol – que era también un crack – y aparte, no estaba tan Loco.

Gatti era como tener lo que se llama – arquero volante -. Salía jugando, tenía gran dominio de la pelota con los pies, lo cual era una rareza para los arqueros y lo que generaba era como que él podía salir jugando y el equipo se adelantaba. Aparte de eso, abajo de los tres palos era increíble.

Una de las cosas mejores del Loco eran los mano a mano, era muy difícil que los pierda, intimidaba de tal forma al rival que mayoritariamente se quedaba con la pelota. También hacía locuras a la hora de atajar, por ejemplo, utilizaba una sola mano para descolgar un centro en vez de asegurarla.

Gatti agregaba riesgo donde era innecesario, pero lo hacía de una forma que enloquecía a la hinchada.

8. Sergio “Checho” Batista

Del Checho no van a encontrar mil videos en Youtube con sus goles. Jugaba de 5 y lo que lograba era que jueguen los demás. Su época de gloria fue la primera en Argentinos Juniors, en donde ganó la única copa libertadores que tienen en el 1985. Su aliado en ese equipo fue Claudio Borghi – quien ya mencionamos en este post –

El Checho tenía gran movilidad y un físico imponente, pero también ponía la pelota al pie. Contrariamente con otros números 5 que siempre ponen los pases al pecho.

El Checho fue clave en el Mundial del 86 sosteniendo el equilibrio que propuso Bilardo jugando con líbero. Para poder jugar con líbero necesitás tipos veloces que puedan volver y aparte defender. El Checho podía sostener esa estructura.
Les dejo sus jugadas en la Intercontinental contra la Juve. A pesar del partidazo, se la quedó la Juve.

9. Guillermo Barros Schelloto

El Mellizo Guillermo Barros Schelloto, debe ser por escándalo uno de los jugadores más insultados del fútbol mundial.
Jugaba de delantero, bien tirado a la derecha o a la izquierda, haciendo unas diagonales endemoniadas y poniendo coraje como pocos tipos. Jugó sólo en 3 clubes, Gimnasia, Boca y Columbus Crew (USA).

Lo que tenía el mellizo que lo hacía único es que enloquecía a los rivales, les hablaba todo el partido y le terminaban pegando y siempre los demás quedaban en desventaja, ya sea por amonestaciones o directamente expulsiones.
Guillermo en Gimnasia y en Boca, fue lo que Denis Rodman fue en Chicago Bulls. Tipo con técnica, pero enloquecedor del rival.

Un tipo de mucha técnica cuando quería, aunque a veces se empacaba y las cosas no salían como querían. Se fastidiaba mucho consigo mismo.

Jugando en Boca se aburrió de ganar torneos. Jugó en la selección, pero donde realmente triunfó fue en Boca. Cuando las papas quemaban, se ponía el equipo al hombro y con alguna “guapeada” lograba sacar adelante el equipo. Desde el 98 hasta el 04 fue absolutamente decisivo en todos los torneos que ganó Boca.

10. Antonio “Turco” Mohamed

Para muchos seguramente este es un jugador desconocido. Surgió de Huracán, en Buenos Aires en donde jugó una gran cantidad de partidos. No ganó títulos con Huracán pero le sirvió de vidriera para luego jugar en Boca, Independiente y también en varios clubes mexicanos, donde es ídolo absoluto.

Con Huracán logra el ascenso a primera división en el 90 con lo que se convierte inexorablemente en ídolo.
Uno lo veía en la cancha y era un gordito petiso habilidoso que iba para el frente como loco. Era difícil frenarlo y tenía buena potencia.

Les dejo un anécdota del Turco jugando en Boca (al club siguiente que jugó luego de Huracán, club del cual es hincha)

11. Juan Gilberto “Búfalo” Funes

El Búfalo era un delantero con una potencia infernal. Caniggia jugó de manera similar, pero era más técnico y menos físico que el Búfalo. El Búfalo también tenía una mezcla de Batistuta, pura potencia.

También su velocidad era característica de él, sus diagonales y llegadas en velocidad. Cuando te chocaba el Búfalo en velocidad era como que te arrolle un tren.

Logró ganar la única Copa Intercontinental que tiene River Plate en 1986, con un equipazo a cuestas. Él fue el autor del gol del triunfo contra Steaua Bucarest

Desafortunadamente, nos despedimos del Búfalo en 1992, por un problema cardíaco. Murió muy jóven, a los 28 años y todo por dar.

12. Jorge Burruchaga

Para empezar por el final debemos decir que este jugador casi desconocido para el resto del mundo es el que le dió con su gol, la segunda Copa del Mundo a Argentina en México 86, metiendo el tercer gol para la albiceleste cuando, luego del 2 a 0 inicial, Alemania había logrado empatar el partido.

Jugador elegante y sobrio. Era de esos jugadores que sabías que nunca iban a hacer un partido 10 puntos. Pero tampoco un 4.

En esta anécdota, Jorge Valdano define muy bien el carácter de Jorge Burruchaga.

Al que sea argentino y vea este vídeo sin que se le ericen todos los pelos del cuerpo, debería hacerse un análisis de ADN para ver si no es alemán de origen.




Para completar el artículo siendo justos, debemos decir que la Copa del Mundo ganada por Italia en el año 1934, contaba con 4 jugadores argentinos nacionalizados por el régimen de Mussolini. Y más recientemente, podemos ver a la potente selección alemana integrada por Klose, Podolski, Khedira, Özil, (estos últimos nacidos en Alemania pero de ascendencia tunecina y turca respectivamente) Boateng y compañía. Por lo que podemos ver, desde siempre las selecciones se han valido del recurso de la nacionalización para fortalecer sus plantillas.

Si está bien o está mal, como es lógico, no nos toca decidirlo a nosotros. La FIFA permite este tipo de incorporaciones mientras el jugador no haya participado con su país de origen en ningún campeonato oficial con la selección mayor, por lo que si España opta por nacionalizar a Diego Costa estará respetando la legalidad.

Ahora, eso si. Las selecciones en serio, jamás nacionalizan 🙂

Este post ha sido escrito conjuntamente por Emiliano Pérez Ansaldi y Diego Varela



Imagen destacada cortesía de ShutterStock.


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Sobre Diego Varela


IT Program Manager hace algunos años y trabaja en operaciones hace tantos otros. Hice cualquier cosa en el mundo IT, desde programar, testear, administrar bases de datos, administrar servidores y analizar requerimientos por más de 18+ años. Argentino en muy buena ley, aunque he vivido por acá y allá. Los recepcionistas de los hoteles ya me reconocen de la frecuencias que tienen mis viajes.