Los juegos de azar son casi tan viejos como el ser humano. Apostar a que algo vaya a suceder, esperando que la suerte nos acompañe y podamos ganar un dinero que nos venga bien para llegar a final de mes o darnos un caprichito. Claro que también podemos perder y quedarnos con cara de bobos. Es lo que tiene la vida.

Ya los sumerios y los asirios jugaban con el astrágalo de los animales, al que daban una forma parecida a un dado. Y desde entonces todo lo que ha llegado es historia. Sin embargo hay que tener en cuenta que jugar en exceso no sólo es una pérdida de tiempo y dinero (lo que nos debería también sonar a los que estamos en redes sociales todo el día) sino que puede dar lugar a patologías médicas, concretamente a la ludopatía. No es nuestra intención que os hagáis ludópatas, por supuesto, pero no es mala idea tampoco preparar una entrada con doce juegos de azar. Además, se puede jugar sin apostar dinero. Vamos al turrón 😉

1. La lotería

El juego de azar por excelencia en España y en muchos países. Habiendo surgido allá por el siglo XV como método para estimular el comercio sorteando mercancías, hoy día es uno de los juegos que más variantes presenta. Su historia se remonta a la época de los romanos y ha sido uno de los instrumentos de recaudación de los estados para obtener financiación en determinados aspectos. Si no habéis jugado al menos una vez (especialmente en España en Navidad), que sepáis que sois unos inadaptados sociales. Interesante leer la (breve) historia que tiene el organismo de Loterías y Apuestas del Estado en su web.

2. El bingo

Aunque ahora esté de capa caída, ha sido y es uno de los grandes culpables de la socialización del juego. Aunque ahora lo imaginemos como un lugar lleno de viejecitas al acecho del número que iba a salir cual galgo señalando dónde está la perdiz, prácticamente todos los estratos sociales han participado del bingo, aunque ha habido de todo, como en botica, y había bingos de alta alcurnia. Ahora se han modernizado y se han hecho electrónicos, aunque el proceso ha sido sinuoso, sobre todo en Castilla y León, donde mientras los impuestos suben en algunas cosas, sí se pueden bajar para salvar el sector del bingo

3. Las chapas

Uno de los juegos más clásicos de la historia y que por la zona donde vivo se ha jugado mucho, llegando a apostarse las tierras, la casa o incluso hasta la mujer. Un corro de personas se junta para lanzar dos monedas al aire y apostar a lises y culos. Ahora sólo se puede jugar en recintos con licencia en Semana Santa y determinadas fiestas locales. A mí las únicas chapas que me han gustado han sido las clásicas que jugaba cuando era pequeño, con Lejarreta, Perico, Hinault o un Indurain que aún no había despuntado 😉

4. Apuestas

Las hay de todo tipo. Deportivas, de sucesos, acontecimientos… Básicamente es poner pasta para que algo suceda. Un clásico de una tradición muy arraigada en tierras anglosajonas y que de la mano de las apuestas deportivas (con portales como BWin) permiten que nos juguemos nuestro dinero de una manera rápida y complicarlo de la forma que queramos. Que tu equipo va a meter un gol de penalty en el tiempo añadido, puedes apostar.

5. Quiniela

La apuesta deportiva por excelencia se merece un apartado propio, puesto que es uno de los juegos más populares de la historia reciente de España. Muchos millones en juego cada jornada (cada vez menos, por cierto), pero que ha hecho muchos millonarios gracias a las dotes adivinatorias y el seguimiento exhaustivo de la actualidad del fútbol.

6. Póker

Los juegos de cartas se merecen también un espacio aparte. Y el rey de todos es el póker, en todas sus variantes. El Texas Hold’em es el más extendido, aunque hay más variantes como el Omaha Hold’em o el 7 Card Stud. Con la aparición de casinos online o portales específicos dedicados al póker, incluso tienen campeonatos mundiales que se siguen por la tele y todo, ofreciendo bonos de bienvenida para que podamos ganar incluso con dinero que nos preste la banca. Y, cómo no, es un clásico del cine.

7. La ruleta

Los casinos no sólo viven de las cartas, sino que otro de sus juegos populares es la ruleta en la que una pelotilla da vueltas y vueltas hasta caer en un número de un determinado color. Otro clásico que el cine ha retratado hasta la saciedad.

8. Los dados

Aunque también se puede jugar al póker con dados, lo normal es hacer apuestas a un número que se obtendrá lanzando dos dados y obteniendo un número. El azar aquí es (o debería ser) la norma clave, ya que los dados pueden trucarse. Otro clásico del cine y que tiene variantes para aburrir 😉

9. Carreras de caballos

Aunque entraría dentro de las apuestas sin más, la tradición de apostar en las carreras de caballos está muy extendida en otros países, en el que la afición es mayor que en España, dado que aquí siempre se han visto los hipódromos como algo elitista a los que únicamente acudía la alta sociedad. Alta sociedad que se dejaba un dineral no sólo en los caballos, sino también en apuestas. Claro que el Hipódromo de la Zarzuela no es precisamente Ascot

10. Carreras de galgos

Otro clásico con una afición marginal en muchos países, pero que en otros casi tiene la misma popularidad que las carreras de caballos. Y se mueve mucha mucha pasta. Aún me acuerdo yo de Corrupción en Miami con Sonny Crocket yendo a ver carreras de galgos a encontrar al malo malote…

11. Tragaperras

Hay países en los que no se entiende un bar sin una máquina tragaperras. No hablamos del pinball o de los marcianitos, sino las típicas máquinas que hacen un ruido infernal y que por una moneda le pueden hacer el día al del bar si sacas el especial y le dejas un taco de monedas. Aunque las probabilidades de ganar el especial son escasas, los chinos parecen haber descubierto su secreto y las vaciaban constantemente. Una de las formas más estúpidas de tirar el dinero de la historia.

12. Blackjack

Otro de los juegos de cartas famosos. El objetivo es hacer 21 puntos utilizando un mazo de cartas francés y en el que se puede apostar mucho dinero. Como todos los juegos de cartas, el azar no es el único factor que puede hacer que ganemos o perdamos, puesto que hacer el seguimiento de las cartas que van saliendo puede hacernos ganar mucho dinero. O perderlo 😉

Si hay que jugar a alguno de estos juegos se juega, pero hacerlo pa’ná es tontería como decía el otro. Y os habla alguien que se ha sacado la carrera de derecho junto a la de mus, jejejejeje. Eso sí, jugar está bien, pero con un poco de cabeza, que luego vienen las ludopatías, aunque con el asunto de EuroVegas parece que los ludópatas son nuestros políticos…

Imagen destacada de Stephen Depolo con licencia Creative Commons.


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J. Esteban Mucientes

Sobre J. Esteban Mucientes


Conocido como @mediotic, es consultor freelance, enfocándose en los medios sociales, especialmente mostrar a través de la formación la utilidad de las redes sociales para cualquier tipo de negocio o colectivo colaborando de manera estable con Vital Innova. Escribe en su blog mediotic.info, en el que da salida a temas relacionados con el Social Media y temas de primera ayuda para gestionar redes sociales (aparte de denunciar el humo). Según parece, pertenece a la Junta Directiva de AERCO-PSM. Vamos, que lo mismo te descose un roto que te rompe algo ya cosido. O algo así