Logroño, capital de La Rioja, es una de esas ciudades que tiene su identidad un poco dividida. Esto es habitual en todas las ciudades que son cabeza de una zona vinícola. El vino es producto del viñedo y en la ciudad no lo hay. Tal vez no sea Logroño el mejor destino para disfrutar del enoturismo riojano, pues a fin de cuentas es ciudad, pero esta afirmación un tanto arriesgada no debe restar un ápice el interés por visitar esta ciudad situada en la margen derecha del río Ebro. Van aquí doce razones por las que el viaje vale la pena.

1. Cruzar por encima del rio Ebro

Son cuatro los puentes que unen las dos riveras del Ebro a su paso por Logroño. Los dos puentes más célebres son el de Piedra o de San Juan de Ortega y el de Hierro o de Sagasta. El Ebro como facilitador del comercio y los puentes son los que han permitido a la ciudad ser un motor económico para la comarca y un punto estratégico vinculado al rio.

2. El Camino de Santiago

El Camino de Santiago recorre la ciudad. Ya en el Siglo XI había un puente en Logroño, lo que tiene su importancia al pensar en el Camino. La ciudad está, desde tiempos remotos, acostumbrada a ser cruce de caminos facilitados por la peregrinación.

3. La plaza del Espolón

Logroño no conserva muchos vestigios medievales. De la antigua muralla poco queda, por poner un ejemplo. El centro histórico se sitúa desde el Ebro hasta la Plaza del Espolón (donde está la oficina de turismo local). Es un paseo obligado para tomar bien el pulso a la ciudad durante tu escapada en Logroño.

4. “Las Gemelas”

Ese es el nombre que se da a las dos torres barrocas de la Concatedral de Santa María de La Redonda. La concatedral descansa sobre una iglesia románica de forma redonda. Otra obra de arquitectura religiosa de interés es la Iglesia de Santiago el Real, bajo la que se supone estuvo la primera iglesia de Logroño. En esta Iglesia situada al oeste de la ciudad se venera a la Virgen de la Esperanza, Patrona de la ciudad.

5. Otras iglesias

Siguiendo con la temática de arquitectura religiosa, merecen especial mención la aguja gótica de la Iglesia de Santa María (muy visible desde diferentes puntos de la ciudad) y el Albergue de Pegrinos y la Fuente de Peregrinos.

6. Las bodegas

No podía ser de otro modo. Logroño está taladrada en su parte más antigua por calados que dejan ver algunos de sus respiraderos. Más allá de estos, en la misma ciudad hay bodegas notables que nos recuerdan que estamos en la zona más importante de producción de tintos de España. Bodegas Franco Españolas, Ontañón, u Olarra se dan cita en Logroño. Otra opción, en las cercanías, es disfrutar uno de los “wine tours” que se organizan desde Logroño para visitar diferentes localidades de Rioja.

7. Museo Würth

No muy conocido y ubicado a escasos 10 kilómetros de Logroño se encuentra el Museo Würth. Se trata de un museo de arte ubicado en Agoncillo. El entorno y la arquitectura del museo sorprenden al visitante. Este museo es parte del complejo de de la Compañía alemana que le da nombre.

8. Un poco de Historia

Toda persona interesada en conocer detalles de la historia riojana tiene una cita de interés en el Museo de la Historia Riojana. Su ubicación: Palacio de Espartero.

9. Arquitectura civil

Logroño cuenta con interesantes obras de arquitectura civil: el ayuntamiento, la tabacalera, el Palacio del Marqués de Legarda, o el de los Chapiteles. Más reciente, Riojaforum, que da nombre al Palacio de Exposiciones y Congresos de la ciudad.

10. Gastronomía

La huerta del Ebro ofrece sin duda el primer argumento gastronómico para asomarse por Logroño. En Logroño se dan cita gastronomía local riojana, pero observamos igualmente las influencias de las gastronomías navarra y vasca. El vino añade sin duda un gran valor añadido a este conjunto gastronómico (Logroño fue por algo elegida capital gastronómica de España hace dos años).

11. La Laurel

Un tanto devaluada por la proliferación de “quedadas” , despedidas y reuniones y fiestas de gusto en ocasiones cuestionable, la calle Laurel sigue siendo un referente para Logroño. Tapas, pintxos y vinos se dan cita en la Calle en numerosos establecimientos que compiten en buena lid por el favor del cliente. Las calles San Juan o san Agustín en las cercanías no le van a la zaga, así como la calle María Teresa Gil de Gárate en la parte nueva de la ciudad.

12- Fiestas

En Logroño se dan cita algunas fiestas de gran interés. Destaca San Mateo, el 21 de Septiembre, coincidiendo con la vendimia. El 11 de Junio, San Bernabé tiene también mucho interés, con el reparto de peces, pan y vino a cargo de la Cofradía del Pez.

Espero que estas ideas sirvan para animar a muchos a disfrutar de Logroño, sus vinos, cultura y gastronomía. Ya sea por sus propios valores, ya sea por ser igualmente un buen punto de partida para numerosas escapadas en rioja, Logroño bien vale un viaje.

Foto vía Shutterstock.


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Sobre Luis Lechuga


Luis Lechuga es Socio en www.turismodevino.com y asesor del OEMV .