Puedes creer que la figura o cuerpo geométrico más importante de este nuestro mundo es el cubo. Puede que si eres un amante de la arqueología y en algún momento quisiste emular al Doctor Jones pienses que la más significativa sea la pirámide. No obstante y sea cual sea tu creencia he de decirte que estás equivocado y que el justo merecedor de esta suerte de premio es la figura ovoide. La historia se ha encargado desde sus inicios de hacérnoslo ver, aunque nosotros, como las más de las veces, estuviéramos mirando para otro lado en ese momento y jamás nos diéramos cuenta de esta verdad tan evidente.

1. Huevo de Pascua

Desde mucho antes de que los españoles nos echásemos a la carretera en Semana Santa para pasar unos días de asueto mientras Cristo moría y resucitaba el Domingo de Pascua, el hombre viene celebrando el fin del crudo invierno y el inicio de la fertil primavera.

Cuando comenzó está tradición, allá por la Edad de Hielo, muchos eran los llamados pero pocos los elegidos que sobrevivían a las bajas temperaturas (recuerda que no existía calefacción central), así que ¿que mejor forma de solemnizar este momento que zampándose un par de huevos de aquellas cobardes aves que habían huido del frio y volvían de su migración cuando el sol salía de nuevo?

2. Huevo de Fabergé

Como extensión ricachona de la tradición de comerse un huevo (dos si eres padre) por Pascua, el joyero ruso Carl Faberge fabricó en el año 1885 y por encargo del Zar Alejandro III, un huevo profusamente decorado con piedras y metales tan nobles como la destinataria de aquel regalo, la Emperatriz Maria Fyodorevna. Tan prendada quedó la joven por la joya que el Zar ordenó que el joyero fabricara un huevo por año añadiendo que dentro del mismo escondiese algún tipo de sorpresa.

La ovoide producción de Fabergé llegó a la cantidad de 69 de estos huevos que sirvieron en principio como regalo a la nobleza del país y después como objetivo de robo en multitud de producciones cinematográficas.

3. Huevos Kinder

Probablemente como sustituto pobretón de los Huevos de Faberge, en el año 1968 se crea en Italia este famoso huevo de chocolate cuya publicidad promete una sorpresa en su interior. Esta sorpresa que habitua ser una figura pintada o un juguete de sencilla construcción que las más de las veces te toca repetido, es el motivo de que el Huevo Kinder jamás se haya comercializado en los EEUU, país que permite la compra de armas de fuego pero que impide desde el año 1938 la venta de alimentos que contengan juguetes en su interior.

En el año 2008 se aprobó una ley similar (la de los alimentos con juguetes, no la de la compra de armas) en el territorio de la Union Europea con tan solo dos excepciones, los Huevos Kinder y el Roscón de Reyes.

4. Humpty Dumpty

Este simpático huevo que en “Alicia a través del espejo” se atrevía a explicar a la prota el significado del inexplicable poema Jabberwocky y que en la reciente “El Gato con Botas” cobra más protagonismo del que nunca ha tenido, lleva cayendose de un muro desde el año 1810. Su origen se encuentra en una de las rimas de Mama Ganso, donde el ovoide personaje se rompía en tantos pedazos que ni todos los hombres ni cballos del Rey pudieron recomponerlo, sirviendo en aquel entonces su nombre como sinónimo de persona torpe.

5. El huevo centenario

Todo el mundo sospecha que la comida china que se sirve en todos los países del mundo, poco o nada tiene que ver con la verdadera comida china. La prueba empítica de tal afirmación es “El huevo centenario” que en España se cocina cociendo un huevo de gallina en té que le deja un desagradable aspecto negruzco y que en la milenaria china se prepara envolviendo un huevo de pato, pollo o codorniz en diferentes arcillas, cales y barros y enterrándolo durante unos meses hasta que alcanza el perfecto punto de verduzca y viscosa putrefacción.

No apto para ningun paladar europeo pero considerado una delicia allá de donde viene.

6. El huevo de Colón

No, no me refiero a uno de los testiculos del descubridor. El historiador Veneciano Girolamo Benzoni cuenta como tras volver de su gran descubrimiento, Cristobal Colon se hallaba sentado con unos cuantos comensales, españoles claro está, que le venían a decir que si el no hubiera puesto el pie en las americas, un español, vasco probablemente, lo habría hecho. El bueno de Colón pidió entonces un huevo y desafió a sus acompañantes a que lo dejasen de pie sobre la mesa. Quien sabe si por el exceso de licor de hierbas ingerido tras la comida ninguno lo logró excepto Colón que golpeo el huevo contra la mesa lo suficiente como para achatar la base sin romper la ovoide estructura y dejarlo de pie.

Ninguno de los allí presentes entendió que coño quería decir, pero con el paso de los años “El huevo de Colón” ha pasado a ser una forma de decir que cualquiera hace lo que sea sabiendo como se hace.

7. Huevos de oro

La gallina de los huevos de oro es una de las fábulas atribuidas a Esopo donde unos granjeros encuentran al fantástico animal que da título al cuento. Tras la sorpresa y alegría inicial y en lugar de esperar pacientemente cada puesta, los protagonistas deciden pasar a cuchillo a la gallina y llevarse de una sentada todos los beneficios que del ojete del Gallus Gallus Domesticus salían. Imagino que la historia del mundo habría sido bien diferente si los granjeros hubiesen conseguido con el asesinato más beneficio que el cadaver de una gallina, pero Esopo debió ser un tipo sabio o defensor de los animales y dejó para la posteridad esta fabula de la que nadie hace nunca ni caso.

8. Easter eggs

Los huevos de pascua virtuales (es evidente que suena mucho mejor sin traducción) son contenidos ocultos que se dejan en diferentes soportes como videojuegos, Cd´s de música (si, todavía se venden), DVD´s, programas informáticos y ultimamente, series de TV. Estos contenidos a los que se accedé mediante una serie de comandos o codigos no documentados, comenzarón siendo unicamente la firma del programador de turno que veía como las compañías ni siquiera tenían la decencia de acreditar su trabajo en el producto.

Finalmente y salvado ese escollo legal, los easter eggs se han puesto de moda para ofrecer al público información sobre la trama de una historia, escenas cortadas y tomas falsas en peliculas y series o niveles ocultos en videojuegos.

9. ¿Huevo o gallina?

Que el ser humano se aburre es algo que puedes comprobar facilmente cuando ves la cantidad de ediciones que lleva Gran Hermano o cuando descubres que el dilema “¿que fue antes, el huevo o la gallina?” ha sido motivo de estudio, disertación y reflexión desde su origen. Filosofos como Aristóteles y Macrobio (nada que ver con la macrobiotica), cientificos como Stephen Hawking o inclasificables personajes como Christopher Langan conocido como “El hombre más inteligente de los EEUU”, han perdido su tiempo elaborando teorias al respecto sin llegar a una conclusión valida ni afirmar la verdad que daría solución a este problema largamente debatido: “¿a quien coño le importa?”

10. Huevo frito

Si eres de los que piensa que para hacer un huevo frito basta con aceite, un huevo y un poco de sal estas equivocado. Al igual que el dilema anterior, la perfecta preparación de un huevo frito ha sido motivo de largos debates y enconados enfrentamientos en el mundo culinario. Ferrán Adriá aconseja, como no, deconstruir el huevo vertiendo primero la clara y luego la yema. Otros abogan por usar mantequilla en la fritanga o grasa de oca y la mayoría de los expertos afirman que la sal maldon es la única que hace justicia a la freiduria del huevo. A la luz de estas revelaciones tal vez la expresión de que “cuando seas padre comerás dos huevos” tenga su origen en la dificultad de preparar un huevo frito como dios manda.

11. El huevo más grande del mundo

Si algo caracteriza al ser humano además de su predilección por el aburrimiento, es la necesidad de repartir premios sea a la categoria que sea. Gracias al Libro Guiness de los Records muchos son los seres humanos que cuentan con un diploma acreditativo a cualquier cosa. En el apartado “Huevos” de este compendio de chorradas nos encontramos el reflejo de la dura pugna por llevarse el título al “Huevo de gallina más grande del mundo” que hasta este año poseía una gallina China con un huevo de 175 gramos y que fue pulverizado por una Colombiana que parió uno de 245 gramos.

Me gustaría ver como Ferrán Adriá intenta deconstruir tal portento de la naturaleza.

12. La forma del huevo

Quizá alguna vez te hayas preguntado el porque de la curiosa forma de los huevos. Eso significaría que en la TV no ponen Gran Hermano y que ya te has leido la nueva Edición del Libro Guinness de los Records. En un alarde de obsesión Zoltan Barta de la Universidad de Debrecen y Tomas Szekely de la Universidad de Bath aunaron esfuerzos y en el año 1997 publicaron un artículo en el que vertían el resultado de sus investigaciones sobre el asunto. En condiciones neutras la forma del huevo será siempre redonda, pero el ave que los lleva en su interior modifica esta forma en función de la cantidad de los huevos a incubar asegurándose así que todos reciban la misma cantidad de calor.

En ambientes académicos se ha empezado a rumorear que Barta y Szekely están terminando su nuevo y apasionante gran estudio: ¿Pesan los pedos?

Tal vez esta docena de huevos no vayan cambiar tu vida. O tal vez si y sufras quemaduras de segundo grado cuando intentes freír un huevo a la forma de Ferran Adriá o termines en la carcel por pasar de contrabando un Huevo Kinder a los EEUU o al intentar robar un Huevo de Faberge. Sea como fuere esta docena de huevos te habrá dado una buena cantidad de munición para esas conversaciones de fin de semana de las que nace la verdadera cultura.

Fotografía destacada cortesía de Mykl Roventine via photopin cc.


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Sobre CarlitosSatan


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