Ahora que se acerca el fin del calendario de la extinta civilización Maya, no faltan los agoreros que tratan de hacer negocio con el sensacionalismo a costa de los más crédulos, asociando tan curiosa efeméride con el Fin del Mundo. No es la primera vez que esto sucede, ni siquiera la duodécima.

Las efemérides con números redondos, extraños, primos y capicuas siempre han despertado ese recelo. El mundo se iba a acabar al final del siglo I, en el año 1000, en el 01/01/2000, en el 6/6/1006 o 2006. También otros eventos han levantado suspicacia o gran alerta: la crisis de los misiles de Cuba, la catástrofe de Chernobyl, la peca de Gorbatchov, el Gol de la mano de Dios, la muerte de Chanquete, un Papa que militó en la Schutzsaffel, o un presidente de los EE.UU ¡uy! negro…

Con la única intención de ayudarles a identificar cuales serían algunas señales que anticipasen el Fin del Mundo, les describo a continuación una docena posibilidades.

 

1. Fin del calendario Maya

Calendario MayaSí, los Mayas eran muy buenos astrónomos y matemáticos. Como tales, sabían que los números son infinitos, y también que a nivel práctico solo se pueden representar de un modo finito. Así ocurre en su famoso Calendario Maya, como en cualquier otro calendario. Desgraciadamente para los Mayas, su civilización se extinguió mucho antes de la fecha máxima que capaz de señalar su ingenioso calendario y no tuvieron ocasión de “darle más cuerda”.

Así pues, dicho calendario nos vino legado en forma de misterioso acertijo a descifrar por sesudos estudiosos occidentales, unos más serios y otros menos, de entre los que no iban a faltar los apocalípticos que lo interpretaran en función de sus creencias, supersticiones, manías persecutorias, o turbios intereses económicos. Éstos, además de sacar tajada a cambio de meter el miedo en el cuerpo a las ignorantes masas, también hacen perder tiempo y recursos a científicos realmente serios en rebatir semejante sandez, interrumpiendo así sus investigaciones sobre las trayectorias de asteroides peligrosos, tormentas solares, la cura del cáncer de mama, o como viajar a Marte en low cost.

Ahora bien, si conoces a unos cuantos pardillos de buen catar adeptos a esta teoría, sean del sexo opuesto o no, aprovecha antes del 21 de diciembre para darle gusto al cuerpo. Y si además eres también uno de esos pardillos, por si las moscas, no olvides confesarte y arrepentirte de todo la víspera, solo en los mejores confesionarios de tu ciudad.

 

2. Bug Y2K: Fin del calendario IBM

Bug Y2KOtro clásico apocalíptico pudo haber tenido lugar la medianoche del 1 de enero de 2000 motivado por el fin del calendario computacional que especificó, de forma mucho menos previsora que los Mayas, la empresa norteamericana Industrial Business Machines. Con la visión cortoplacista característica de nuestros tiempos, decidieron utilizar tan solo los 2 últimos dígitos para representar el año gregoriano en sus primeros sistemas de computación allá por los años 50 del siglo XX, con el cicatero propósito de ahorrar 2 bytes en la representación de datos de tipo fecha en el juego de caracteres EBCDIC. En aquellos pioneros tiempos la memoria RAM era carísima, cada núcleo de ferrita para tan solo un bit costaba un dineral y había que recortar costes hasta en tarjetas perforadas. Y como no, una empresa cuyo presidente, a la sazón un tal Thomas Watson allá por 1943 afirmó que “Creo que hay un universo de mercado para alrededor de 5 computadoras“, era de esperar que cometiese algún error de calculo.

Las consecuencias habrían de pagarse en el cambio de milenio porque, al contrario del criterio del señor Watson, por entonces nuestras vidas dependerían fuertemente de los sistemas informáticos, muchos de ellos heredados o basados en los primitivos formatos de IBM. Éstos ya habían crecido exponencialmente y sería imposible solventar o acaso detectar los muchos bugs causados por este formato de fecha. Muchos sistemas fallarían al acercarse la fecha del cambio de centuria y durante las campanadas sería el acabose: cajeros automáticos escupiendo dinero, saldos de cuentas bancarias dividias por grandes números primos, GPS enviando aviones a Groenlandia, colapso del sistema energético, crash bursátil… y como colofón, misiles termonucleares intercontinentales disparados al azar por computadoras que se vuelven locas.  Así concluiría el mundo tal y como lo conocemos, regresando con suerte a un nuevo Neolítico.

Obviamente todo aquello no fue para tanto. La prueba fehaciente es que yo haya sido capaz de publicar trece años después,  esto que ustedes leen en uno de esos sistemas informáticos. ¡Pero no bajen la guardia! El calendario Unix solo es capaz de contar hasta el 31 de diciembre de 2038, y el de Apple aún menos, sólo hasta la misma fecha pero de 2029. Agárrense a la silla: la Secta del Pingüino sobrevivirá diez años más que la de los Applelianos.

 

3. Apocalipsis bíblico

No puedo obviar el clásico entre los clásicos. El último libro del Nuevo Testamento de las diferentes biblias cristianas. Su autoría se atribuye al apóstol San Juan, y en él predice el final de los tiempos con una serie de siete señales o los siete sellos, seguidos de la aparición de los cuatro jinetes del Apocalipsis: la Muerte, la Guerra, el Hambre, y la Enfermedad – casualmente los 4 del género femenino – que desencadenarán grandes calamidades que acabarán con la Humanidad por todo lo largo y ancho de los 3 continentes del Mundo, que por entonces aún era plano. El relato está trufado de profecías más o menos crípticas, escritas en el siglo I d.C. Con el devenir del tiempo, éstas se han prestado a interpretación según la el albedrío de los poderes de cada momento o de los agoreros a su servicio o con más ganas de prominencia.

Hasta la llegada de la Ilustración en Occidente, y aún después, cualquier catástrofe o calamidad ha sido interpretada por los poderes religiosos establecidos como el toque de alguna de las siete fanfarrias: hambrunas, pestes, guerras, plagas, eclipses solares y lunares, alineaciones planetarias, las campañas de Napoleón, de Hitler o de Stalin, etc.

Sean como fueren las siete fanfarrias, cuando el Altísimo se harte del hastío que le producen las triviales cuitas de esos minúsculos humanos que Él mismo creó hace unos cuantos miles de años, hará sonar su música apocalíptica. A continuación se encadenarán toda una serie de desastres y calamidades que acabarán con la Humanidad por toda la superficie del mundo, que por entonces quizás siga siendo más o menos esférico.

Una vez hecho esto, lo mirará y dirá que es bueno, y procederá a celebrar el Día del Juicio Final para juzgar a todos y cada uno de los supervivientes hasta tal fecha y sentenciar a cada cual según sus actos en vida, bien a la Gloria Celestial, bien a las llamas del Averno.

Sin embargo, ese macrojuicio se ve más y más como una tarea inabordable en tan solo 24 horas. La población mundial crece exponencialmente desde la Revolución Industrial y hoy suma más de 7.000 millones de almas vivas a juzgar, incluyendo infieles, herejes, apóstatas, agnósticos, ateos, y demás en paradero desconocido, puesto que todos compartimos este mismo mundo cruel que se acaba para todos. A saber que cifra alcanza la población humana cuando el Señor tenga en consideración acabar con nuestro valle de lágrimas. Aunque esta contingencia no debería ser problema para nuestro Creador, Aniquilador para la ocasión.
¿No es acaso Omnipotente?, ¿o quizás calculó mal la capacidad reproductiva de Adán y Eva? Allá Él, que fue quien postuló eso de multipliaos y poblad la Tierra.

 

4. Guerra termonuclear global

Guerra termonuclear globalTras detonación de las dos bombas nucleares en Hiroshima y Nagasaki, y la posterior la escalada armamentística entre los EE.UU. y la U.R.S.S., condujo a la acumulación de enormes arsenales nucleares por parte de ambas superpotencias con las que amenazarse mutuamente. Estos arsenales eran capaces de destruir la superficie de la Tierra varias veces, por tanto no fue extraño que se multiplicasen vaticinios poco exotéricos sobre el fin del mundo; la crisis de los misiles de Cuba de 1962 ya nos dio un buen susto. Sin embargo, el miedo a la destrucción mutua evitó que se desencadenase una guerra nuclear global, y los combates de la Guerra Fría se escenificaron esencialmente en teatros del tercer mundo.

Después la Caída del Muro de Berlín en 1989 y el fin de la Guerra Fría, ambas superpotencias redujeron sus arsenales nucleares; el  Apocalipsis parecía conjurado, pero ni mucho menos. El posterior desmoronamiento de la U.R.S.S. en 1991 dió paso al caos y la corrupción en el malpagado y otrora temible Ejército Rojo. De sus arsenales salieron, legalmente o de contrabando las más veces, ingentes cantidades de armamento. También material y tecnología nuclear, y sobre todo, salieron mal pagados científicos nucleares sin escrúpulos que vendían su talento al mejor postor.

El poder nuclear se descentraliza en favor de terceros países más o menos fuera del control de los EE.UU, desafiando a su Nuevo Orden. Ahora es mucho más probable que algún Rogue State o grupo terrorista fanático pueda llegar a hacer uso de armas nucleares, aunque con muy limitado impacto como para desencadenar una guerra nuclear a escala global. Mayor peligro supone el surgimiento de otras potencias nucleares, algunas sumidas en conflictos regionales, que pueden provocar nuevas escaladas
armamentísticas: Pakistán-Índia, Israel-Irán, sin olvidar a la República Popular de China, que además de ser el Gran Acreedor del mundo, está extendiendo sus tentáculos para dominar los recursos de África y Sudamérica, lo que ya ocasiona conflictos diplomáticos con Occidente. Quien sabe si algún día se llega más allá de las guerras financieras y comerciales que ya tienen lugar.

En su documental Toda La Historia, Stephen Hawking estima un ejemplo optimista según el: la amenaza de guerra nuclear global el próximo año es de 1 entre un millón. Es una probabilidad baja, pero esa probabilidad a lo largo de los siguientes 100.000 años, en los que el Orden Mundial habrá dado miles de vueltas, el riesgo de guerra nuclear mundial aumenta a 1 entre 10 posibilidades. Calcule el lector la probabilidad para 1 millón de años; aunque eso a escala humana sea mucho tiempo, la inteligencia sobre la Tierra habría durado un suspiro comparado con anteriores dominadores del planeta, eso si tal inteligencia merece tal nombre.

 

5. Invasión de alinenígenas hostiles

Alienígenas hostilesTodo un clásico desde el pánico desatado por la emisión radiofónica de Orson Welles en 1938. Algo así es fácil que ocurra tarde o temprano, vivimos en un planeta tan bonito y paradisíaco, y con tantos recursos, y el universo es tan vasto que tiene que estar repleto de civilizaciones inteligentes, muchas mucho más avanzadas que la nuestra, algunas capaces de llegar a la Tierra, y de entre ellas una especialmente codiciosa que sin duda será la que primero llegue a la Tierra, lo que no tardará en suceder.

Envidiosos de nuestro bello y paradisíaco planeta, los visitantes no dudará en arrebatárnoslo so pretexto de ser ellos capaces de sacar mejor aprovechamiento financiero de los ingentes recursos terráqueos, sin tardar después en someter a la Humanidad a la esclavitud, y finalmente al exterminio genocida, puesto que por nuestra incontestable condición de especie inferior, no merecemos disfrutar más de este santuario, cuyo ecosistema tanto nos hemos esmerado en preservar a base de energías alternativas y alimentación macrobiótica procedente del Comercio Justo.

¡Toda una lástima! con la paz y armonía en la durante miles de años hemos vivido las naciones y pueblos del mundo.

 

6. Aniquilación por antimateria

Aniquilación planetaria por antimateriaComo todo el mundo sabe, los científicos del CERN son unos locos fanáticos que están jugando con un fuego muy peligroso. Tratando de llegar a conocer el recóndito origen de la materia y la energía, realizan carísimos y
peligrosos experimentos en sus sofisticadas instalaciones. Aceleran a la velocidad de la luz exóticas partículas subatómicas para hacerlas colisionar, y con el impacto ver si casualmente detectan alguna nueva partícula desconocida que les haga acreedores a otro Premio Nobel más. Y así prosiguen con el juego movidos por la vanidad.

Hace un par de años se pusieron a jugar a las canicas con unos presuntos hadrones para ver qué conseguían, con riesgo de desencadenar una reacción en cadena en la que se generasen de partículas de antimateria o antipartículas. Hace no mucho dedujeron la existencia del Bosson de Higgs, y así más y más. Ya manipulan antimateria, pero si en alguno de estos experimentos ésta se generaste descontroladamente, podría aparecer en grandes cantidades en unas centésimas de segundo, gramos o kilogramos, que inmediatamente se aniquilaría con la materia del entorno despidiendo ingentes cantidades de energía en forma de rayos gamma, en una gigantesca explosión que convertiría a la Tierra en una nube de escombros y lanzaría a la Luna más alla de la órbita de Júpiter.

De momento nos hemos librado, pero cada día estos lunáticos científicos siguen gastando fortunas jugando con el fuego de Prometeo en busca de partículas divinas y del santo grial cuantico. Su desmedida soberbia más pronto que tarde acabará pasando una última Gran Factura a todo el planeta.

 

7. Visita de alinenígenas amistosos

Alienígenas amistososPor consideraciones similares al punto 5, podríamos tener suerte esta vez. No tardará en llegar el día en que recibamos la amistosa visita de alienígenas procedentes de lo más profundo del espacio sideral. Su grado tecnológico solo ha podido llegar a ser tan avanzado gracias a que lo ha hecho de la mano de su ética científica y su moral social, a más años luz de las nuestras que el remoto planeta de donde proceden.

Esos seres son tan bondadosos que se dedican a propagar Paz y Amor por todo el universo a su alcance. Pero al llegar a la Tierra, los mezquinos líderes humanos verán amenazado su poder; sembrarán cizaña entre las masas para que desconfíen y vean la visita como una amenaza al género humano. Sin reparo alguno, pondrán de acuerdo a todas las naciones del mundo, hasta entonces inmersas en estériles guerras fratricidas, para conformar una Gran Alianza Militar Mundial nunca vista para rechazar la amenaza.

Pero la gran sabiduría de estos los visitantes les hizo prever esta reacción hostil, la que repelerán sin dificultad e incruentamente, y sin bajas por ambos bandos, gracias a su avanzadísima tecnología y a nuestro primitivo armamento.

En su afán pontificador por extender la palabra del Flower Power nos transmitirán desinteresadamente los más avanzados conocimientos científicos y filosóficos con el fin de erradicar todas las injusticias y desigualdades de la Tierra, y procurarnos así el definitivo bienestar y felicidad conforme a su modo de entender la vida, lo que coloquialmente se conoce como Karma, algo que ellos alcanzaron hace eones después de superar el arcaico y feudal sistema económico capitalista neoliberal.

Pero no conseguirán arrancar la mezquindad del corazón humano. Y al ver que nosotros, perseveramos en seguir siendo malvados, injustos e infelices, no tendrán más remedio que imponer por la fuerza ese buen rollo. Una vez que lo consigan y la Humanidad haya alcanzado el más elevado grado del Karma, el exceso de Paz y Amor conducirán a una irrefrenable promiscuidad interracial que propagará toda clase de enfermedades venéreas alienígenas, que aunque inocuas para los bondadosos extraterrestres, serán debastadoras para los humanos, y en pocos meses después de alcanzar el Karma, acabarán con toda la raza humana.

 

8. Inversión polar del campo magnético de la Tierra

Inversión del magnetismo terrestreAproximadamente, cada 800.000 años tiene se invierten los polos norte y sur magnéticos de la Tierra. Esto se ha constatado mediante estudios de flujos de lava prehistóricos. La lava líquida contiene cristales que se orientan con el campo magnético, y al solidificarse, los cristales dejan un registro de la orientación y fuerza del campo magnético terrestre de aquel momento. Cuando ocurre este fenómeno, cuya duración se desconoce aunque se estima en meses o algunos años, la Tierra pierda temporalmente la protección que proporciona el campo magnético frente a radiaciones procedentes del espacio, y sobre todo del viento solar. Se podrán observar auroras boreales en cualquier latitud.

La última inversión polar tuvo lugar hace 700.000 años, cuando ya nuestros antepasados poblaban la Tierra, y ha habido muchas más anteriormente, por lo que este fenómeno no tiene un impacto significativo en la continuidad de la vida terrestre, salvo acaso la desorientación sufrida por las aves migratorias.

La próxima inversión polar debería tener lugar dentro de los próximos 100.000 años, pero hay signos de que se puede adelantar: en el último siglo, el campo magnético terrestre se ha debilitado en un 10%, y en Atlántico Sur, entre Brasil y África, se registra un debilitamiento un 1/3 mayor que en el resto del globo. En esa zona, la radiación espacial llega más cerca de la superficie terrestre, ya tiene impacto en las misiones espaciales de larga duración. Muchos satélites han de apagar por precaución los sistemas electrónicos más delicados al sobrevolar esa zona, por ejemplo el telescopio espacial Hubble y la ISS, cuyos astronautas no deben hacer paseos espaciales.

Pero en el último siglo y sobre todo en estas últimas décadas, la Humanidad se ha hecho altamente dependiente de las tecnologías eléctricas y electrónicas, especialmente en lo que concierne a las tecnologías de la información. De de acontecer en los próximos años la siguiente inversión polar, los sistemas eléctricos se colapsarían durante meses debido a la radiación que impedirá su funcionamiento o inclusi destruir, como ocurriría con las subestaciones de suministro eléctrico. Esto que provocará el colapso economico mundial; el mundo de las finanzas deberá funcionar con tiza y lápiz durante meses, y el volumen de transacciones financieras especulativas se reduciría casi a cero. La incidencia del cancer aumentaría, especialmente el de piel. Durante ese tiempo, las condiciones de vida de la Humanidad se retrotraerían a las que tenía a finales del siglo XIX, cuando los medios de producción eran capaces de sustentar precariamente a una población de unos 1.500 millones, por lo pueden desencadenarse fatales hambrunas que mermarán sensiblemente la población mundial. Aún así, gozaremos del conocimiento adquirido que hayamos preservado, los datos en soporte magnético se perderán, y de los adelantos tecnológicos alcanzados hasta entonces que no dependan de la electricidad, por ejemplo en medicina.

Pero como hace 700.000 años, esto no ha de ser óbice para que la Humanidad o su civilización se extingan, Si la inversión polar coincide con una tormenta solar. lo que es harto probable ya que se produce un ciclo de tormentas solares cada 11 años, durante las tormentas la radiación recibida será mucho mayor y mayor el desastre. Si casualmente es muy intensa, como la tormenta solar de 1859 podrían desencadenarse verdaderas calamidades, incluso extinciones planetarias. Pero esta casualidad es muy improbable. Según registros obtenidos en muestras de hielo polar, salvo aquélla, una tormenta semejante no se se ha producido en los últimos 500 años, pero sí cada 50 años las tormentas son más potentes que lo habitual.

Con todo, lo más probable es que sobrevivamos. Tan solo algunos millones de personas alienadas por la tecnología, al no soportar semejante trance sean inducidas al suicidio en masa por poderosas sectas tecnofanáticas que las controlan. La más peligrosa de ellas es sin duda, la que se hará llamar a sí misma Applelianos.

 

9. Colisión de asteroide gigante

Impacto de asteroide giganteEl 13 de abril de 2029 será viernes, y además el asteroide Apofis pasará a 37.000 km de la Tierra, muy cerca de la órbita  geoestacionaria y por debajo de algunos satélites, a una velocidad de 45.000 km/h. Esperemos que los cálculos sean exactos y la cosa quede en un buen susto. Con el tamaño de un rascacielos de 100 pisos y una masa de 20.000 millones de toneladas, el impacto de Apofis sobre la Tierra liberaría casi tanta energía como la del actual arsenal nuclear mundial. Se desencadenaría una  catástrofe a escala planetaria, no tan desastrosa como para extinguir a la especie humana.  Acaso una severa crisis de la que tardaríamos algunos años o décadas en recuperarnos, aunque con algo de mala suerte se podría producir una crisis con regresión tecnológica, como tras la caída del Imperio Romano.

Cálculos más recientes apuntan a que tal aproximación de Apofis ocurrirá más tarde, en 2036, curiosamente el mismo viernes 13 de abril, aunque la el acercamiento de 2029 podría variar su órbita y ésta habrá de ser recalculada. ¿Nos llevaremos entonces otra desagradable sorpresa?

Exceptuando cometas, hasta hoy se han catalogado 400 Near Earth Asteroids o NEA y otros objetos menores Near Earth ObjectsNEO; en total unos 4.000. De entre ellos se han clasificado 800 como Potentially Hazardous Asteroid o PHA porque podrían pasar a menos de 0,05 ua (7,5 millones de km) de la Tierra. Son los que presentan un peligro para nuestra civilización en caso de impacto, algunos como Apofis, otros mucho mayores que sí podrían causar extinciones masivas o hasta la total esterilización del planeta, dependiendo del tamaño, velocidad, y ángulo del impacto.

Estadísticamente, cada 80 ó 100 millones de años tiene lugar un impacto de asteroide como el que se cree que causó la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años. Aquél se estima que tenía una longitud de 11 km, pero los hay mayores. Hace no mucho, durante años se consideró al asteroide 1950 DA como la mayor amenaza planetaria, cuyo impacto se calculó para el año 2880 con una probabilidad de 1 entre 300. El impacto provocaría con toda probabilidad la extinción de la especie humana. Aún nos quedaría tiempo de reacción para desviarlo, pero seguramente no para huir de la Tierra y hacer pervivir la especie en otro planeta. Afortunadamente, nuevos calculos han descartado al 1950 DA como PHA quedando Apofis en lo alto del Top Ten de ese ominoso ranking. Pero ojo, todos los días se siguen recalculando trayectorias de éstos y otros nuevos asteroides.

 

10. Extinción por infertilidad masculina y desinterés por el sexo

Desinterés por el sexoEl frenético ritmo de vida moderno hace que en los países desarrollados se retrase la edad de la paternidad y marternidad. Bien es sabido que a mayor edad las mujeres son menos fértiles, pero ese no es el principal problema. Él gran peligro radica en las muchas sustancias artificiales extrañas que se han vertido al medio ambiente, polución, pesticidas, productos sintéticos de efecto desconocido a largo plazo, etc. Algunas de estas sustancias afectan a la calidad del semen másculino, que cada vez es es peor, menos espermatozoides y de menor movilidad. Es decir, los varones humanos tienden poco a poco a la infertilidad. Además, las comodidades de la vida moderna mantienen a los cada vez más escasos neonatos a salvo de la rigurosa selección natural, a la que antaño estábamos sometidos como el resto de especies, con lo que la especie humana degenerará poco a poco.

Coach PotatoPor último, existen grandes consorcios multinacionales, que no solo son responsables de las sustancias extrañas ya mencionadas, sino que algunos muy poderosos se dedican a la manipulación genética de las semillas de los vegetales más estratégicos para la nutrición humana y del ganado con el fin de que estas sean más productivas que las naturales pero estériles, de forma que los agricultores no puedan obtener sus propias semillas y dependan de ellas para conseguirlas y ser competitivos. Esto desplaza del cultivo a las variantes naturales, que  tienden a desaparecer. Se está creando un peligroso oligopolio sobre los alimentos básicos en el planeta, que además de causar grandes injusticias y hambrunas, podría tener como efecto colateral que las mutaciones genéticas responsables de la esterilidad de las semillas se propaguen a otras especies vegetales, o animales. Si le pasa a la especie humana, la tasa de fertilidad tendería a reducirse a cero, especialmente la masculina, dado el interés creciente de estos por el fútbol y otros deportes que ya se emiten todos los días de la semana en detrimento del interés por el sexo. En Japón, por ejemplo, llega a tasas alarmantes.

La tasa de fecundidad del mundo desarrollado caerá en picado y su población casi se extinguirá, mientras que la población de los países del Tercer Mundo migrará a ese opulento mundo, y sufrirán las mismas consecuencias. Sus pobres países de origen serán los nuevos amos de la Tierra, y por eso mismo su población también será víctima de este proceso degenerativo. Que conducirá a la extinción de la especie humana.

 

11. Brote de rayos gamma

Brote de rayos gammaUna hipernova es un tipo de supernova especialmente violenta. Esta acontece cuando la estrella que colapsa es especialmente masiva, más de 100 veces la masa del Sol. También ocurre cuando colisionan dos estrellas o una estrella con un agujero negro,
de forma que la suma de masas supera dicho umbral. Cuando esto sucede, durante unos pocos segundos, por los polos del eje de rotación del astro salen proyectados en sentido opuesto sendos brotes de rayos gamma que acaban con la destrucción total de la estrella, dejando tras de sí un agujero negro.

Los brotes de rayos gamma son la manifestación energética más potente que se conoce en el universo. Si alcanzase la Tierra sería durante tan solo unos segundos, suficientes para atravesar nuestro campo magnético y destruir toda la capa de ozono. En esos instantes, por todo el mundo se observaría una espectacular aurora boreal que cubriría todo el cielo. Además del intenso baño de radiación recibido, la ausencia de la capa de ozono expondría a la superficie de la Tierra a las mortales radiaciones ultravioletas que proceden del universo y en especial del Sol. Se destruirían las moléculas esenciales para la vida. Primero perecerían los organismos más pequeños, luego los vegetales y finalmente los animales. La consecuencia sería una extinción
masiva, más aún que la de los dinosaurios, quizás la total esterilización del planeta.

Desde que en 2004 la NASA lanzara la sonda SWIFT, en el universo se detecta un promedio de un brote de rayos gamma al día. Siempre están muy lejos, a millones de años luz de la Tierra. Pero la probabilidad de que se produzca uno cerca del Sistema Solar no es nula. De hecho, a tan solo 8.000 años luz, en la constelación de Sagitario, se encuentra la estrella binaria WR 104, y uno de sus estrellas supermasiva está a punto de estallar, sumada la masa de la otra estrella, se producirá una hipernova. Los primeros estudios sobre esta estrella binaria indicaban que los sus soles rotaban en un plano cuyo eje apuntaba hacia el Sistema Solar, con lo que se cerniría una gran amenaza sobre nuestro planeta.

Afortunadamente, los últimos estudios indican que el eje de rotación de la WR 104 no está orientado hacia el Sistema Solar, con lo que no habría peligro por parte de esta estrella. Pero el peligro, aunque remoto, existe. Existe una teoría bastante bien fundada, que se basa en que el alcance de un brote de rayos gamma sobre la Tierra hace 440 millones de años fue el causante de las grandes extinciones del Cámbrico-Orcovícico, en la que desaparecieron el 90% de las especies de la faz del planeta.

 

12. Rebelión de las máquinas

12__ebelión de las máquinas¿Quién no conoce el argumento de las sagas de Terminator o Matrix? ¿Podrían las máquinas creadas Humanidad llegar a someterla? Observe detetenidamente a su alrededor esos pequeños eventos cotidianos que escapan a nuestra atención. Los juguetes de nuestro hijos son casi todos eléctricos, las videoconsolas se apoderan de su voluntad, y de la de muchos adultos. ¿Y qué hay de los automóviles? Esos artefactos, producto de la sociedad de consumo, tienen sorbido el seso a gran parte de la Humanidad desde hace décadas gracias su vitola de status symbol, y ésta le ha cedido la mayor parte de su espacio vital. Mientras, los humanos vivimos en islas urbanas, y para transitar entre ellas somos controlados por semáforos para cruzar las mismas calles atiborradas de automóviles. La gente se aísla, bien en su coche, bien en su casa con sus muchos aparatos y electrodomésticos. La vida de barrio se disuelve, las distancias se hacen enormes, nadie conoce a sus vecinos, nadie es amable en el transporte público, nadie saluda a sus congéneres del metro. Todos atendemos a los mismos estímulos emitidos por aparatos de televisión que hemos adquirido y que dictan la disposición de los muebles de nuestros salones.

¿Qué es lo que pasa? ¿Soy acaso un superviviente de la Invasión de los Ultracuerpos? Esta vez no son bacterias alienígenas, son las mismas criaturas que hemos creado y a las que hemos dotado de vida sin darnos cuenta. Debo identificar a mis últimos congéneres, los otros escasos supervivientes para establecer contacto con ellos, y he de hacerlo con sigilo; sin que me delate la masa alienada. Sonríen, son afables, juegan con sus hijos a las chapas o a la rayuela, van en bicicleta camuflados de perroflauta, comen comida biológica, y algunos carecen de teléfono móvil. Otros se refugian en pueblos remotos y tratan vivir en la autarquía, fuera del sistema. Pero es en vano, muy pocos se ponen al resguardo de la sombra radioeléctrica, todos han sucumbido al inflijo de Internet.

Probablemente Skynet sí se conectó en los años noventa. Desde entonces han surgido o cobrado protagonismo siniestras corporaciones tecnológicas cuyo propósito es la dominación de la especie humana: Apple, Google, Facebook, SamsungInditex, Mercadona… Unos analizan nuestras comunicaciones para adivinar y dirigir nuestro comportamiento. Otros nos visten y nutren como ellos disponen para mantenernos vivos y a su servicio. Otros fabrican diabólicos artefactos que ya controlan a millones de personas desde su bolsillo; proporcionan escasas dósis de adictiva endorfina cada vez que excitan a sus dueños, siempre pendientes de ese siniestro dispositivo, diligentes a prestarle su atención aún a costa de interrumpir cualquier otra interacción establecida con otro semejante, bien sea una conversación, en la mesa, en el cine, o fornicando.

Estas Navidades, si el Fin del Calendario Maya no lo evita, tendrá lugar una gran ofensiva. Millones de smartphonestablets,  notepads, y toda suerte de diabólicos aparatos sin cristiano nombre, serán adquiridos mediante engañosas ofertas y subterfugios para ser regalados a millones de nuevos y obedientes esclavos de la tecnología.

Dominados por las máquinas¿Nadie se percata de que los automóviles cada vez tienen más electrónica? Pronto conducirán por nosotros, después no tardarán en decidir por nosotros a dónde queremos ir. Ya estamos siendo dominados por las máquinas, ¡pero no nos damos cuenta! No como en Terminator o en Matrix, sino pérfida e incruentamente, se está orquestando la mayor y más sigilosa conspiración que acecha a la Humanidad, que irremediablemente terminará sucumbiendo por completo al Dominio de las Máquinas. Es imposible saber QUÉ esta detrás de todo este tinglado. Qué poderosas computadoras, dotadas de una avanzadísima inteligencia artificial e interconectadas entre sí, han escapado al control de sus creadores en las mencionadas corporaciones y a través de ellas nos controlan en secreto.

Ya estamos sometidos, quizás ni nuestras experiencias y percepciones ni sean nuestras, o hasta virtuales, como en Matrix. Nos utilizan para sus inescrutables propósitos, y así lo harán mientras les seamos útiles, mientras seamos rentables. Y el día que  desarrollen nuevas y más avanzadas tecnologías que nos dejen a los humanos obsoletos, se desharán de nosotros sin pestañear. ¡Quién sabe cómo ocurrirá! ¿Provocarán la muerte simultánea de toda la humanidad provocando cortocircuitos en el cerebro o por hipnósis? ¿Nos gasearán con las armas químicas que escamotearon anted de la II Guerra del Golfo?, ¿o simplemente nos  desconectarán de sus obsoletos generadores de energía y nos arrojarán por un gigantesco desagüe?

 

No se puede saber como será nuestro final ni cuando acontecerá, puede que ocurra de muchas otras formas inimaginables. Si quiere saber más, por un donativo voluntario a mi cuenta en Suiza le proporcionaré un ejemplar de mi último libro “Una docena de docenas de finales para este mundo cruel”. No lo busque en kioskos ni librerías. Si después de leerlo desea tomar medidas, conozco a una cuadrilla en paro, veteranos de Seseña, que le construirán bien barato y sin IVA un refugio nuclear en su sótano a prueba de rayos gamma, con provisiones marca Hacendado para sobrevivir hasta la cuarta  generación.

¡LA HUMANIDAD DEBE PERDURAR!

 

Imagen destacada, Weltgericht, de Stefan Lochner, vía Wikipedia Commons


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Fernando Clavijo

Sobre Fernando Clavijo


Licenciado en Informática, en mis ratos libres ejerzo de Oracle DBA senior en importante empresa líder del sector y resido en la provincia del puesto vacante. Ex-grafista ochentero de videojuegos de Spectrum y similares, amante del píxel grueso y de la tecnología que no perece. Ya no restauro ni trapicheo teléfonos sin 3G, ni Wifi, ni politonos horteras, pero me quedan existencias: http://on.fb.me/Telefonos_sin_3G_ni_Wifi