Tenía un borrador para este post con algunas notas, guardado hacía tiempo. Y después de ver el pasado domingo el programa de Salvados llamado Cuestión de Educación, no he podido resistirme a terminarlo y publicarlo. Mucho más después de que esa ‘gran periodista y escritora’ llamada Ana Rosa Quintana, publicara en su cuenta de Twitter un tuit donde le daba más importancia al clima y a poder tomarse unas cañas y unas tapas en una terraza, que a algo tan fundamental para el destino de un país, como es la educación.

Según los rankings, podríamos calificar a Finlandia como ‘la NBA de la educación mundial’. Y lo llamativo, es que no han diseñado su sistema educativo pensando en dichos rankings, ni en liderarlos, sino en formar a su futura sociedad. Pero no solo lideran rankings educativos, sino rankings de dignidad. Para muestra un botón: En su última visita a España, el primer ministro finlandés Jyrki Katainen voló en línea regular y volvió haciendo escala. Increíble, ¿no? Además no tiene avión oficial.

Me vais a permitir que ejerza de ‘Coco’ al mas puro estilo Barrio Sésamo, para explicar algunas pequeñas diferencias entre el sistema educativo español y el finlandés.

1. Fracaso escolar

El fracaso escolar es uno de los principales problemas de la educación española. 1 de cada 3 estudiantes abandona sus estudios en este país.

La diferencia con Finlandia es clara. Un 30% de abandono en España por 8% en Finlandia, según datos de la UNESCO.

2. Reformas educativas

En España somos especialistas en reformas educativas. Ya vamos por la 6ª y en estos momentos se está elaborando la 7ª reforma educativa. Y como siempre, sin contar con el profesorado. Una de las consecuencias de esta reforma, será que el tope de alumnos por aula subirá a 30 alumnos en primaria y a 36 en secundaria.

En Finlandia cuando ha habido que realizar una reforma educativa, se ha consultado al profesorado. Por cierto, allí el número máximo de alumnos por aula en primaria, es de 20.

Otra diferencia importante es que en España hay una clara intromisión de la política en los contenidos que se ofrecen en los planes de estudio, mientras que en Finlandia la educación es una cuestión de estado en la que todos los partidos políticos se ponen de acuerdo. Igualito que aquí.

3. Recortes en educación

La situación de la educación en España, se dibuja complicada. Recortes por parte del gobierno en materia educativa por valor de 3000 millones de euros. La administración debe dinero a la escuela pública y esto tiene como consecuencia la carencia de recursos económicos y un retardo en el pago a los proveedores por parte de las escuelas.

Recortes en becas de comedor, libros y material escolar hacen que las familias cada vez tengan más complicada la escolarización de sus hijos. Por si fuera poco, temas como el pago por ‘comer de tupper’ en algunos colegios, raya lo surrealista. Estos recortes afectan más a la educación pública porque no tiene otra vía para la financiación. Los centros concertados acabarán revirtiendo dichos recortes en las familias en forma de subida de matrículas u otro tipo de actividades complementarias.

En Finlandia la cosa es muy distinta, la educación es completamente gratuita: Libros, comedor, material escolar. Todo está sufragado por el estado, sin necesidad de pedir beca alguna hasta el final de la escolarización obligatoria. Gratuita desde preescolar hasta la universidad.

4. Centrados solamente en la competitividad

En este país la educación está demasiado focalizada en la competitividad. En otros sistemas educativos como el finlandés, se fomenta la ética y la ciudadanía entre sus alumnos.

En Finlandia, durante los primeros seis años de primaria, los niños tienen en todas o en la mayoría de las asignaturas el mismo maestro. Es una manera de fortalecer su estabilidad emocional y su seguridad. Cosa que no sucede casi nunca en el sistema educativo español.

Desde luego que hay otros modelos educativos de éxito como por ejemplo, el de Corea del Sur, pero a mi modo de ver el precio a pagar es demasiado elevado. Yo personalmente, me quedo con el modelo finlandés. En Finlandia hasta 5º curso no hay calificaciones numéricas. No se busca fomentar la competencia entre alumnos ni las comparaciones.

5. Colegios concertados y privados

Somos el segundo país de Europa con mayor porcentaje de colegios concertados, con un 31% de colegios entre concertados y privados. En Finlandia el porcentaje de colegios concertados o privados, apenas llega al 3%.

En Finlandia no existen los colegios de élite que solo pueden ser pagados por unos pocos. Prevalece el principio de igualdad de oportunidades y los escolares tienen los mismos derechos independientemente de su clase social. El 98% de las escuelas son públicas y gratuitas e incluyen la comida, material y libros.

6. Importancia del profesorado

En España los profesores no tienen apenas prestigio social. La calidad del profesorado se resiente debido a un claro déficit en su formación durante y después de sus estudios. La nota de corte para la carrera de Magisterio es una de de las más bajas y casi siempre hay plazas disponibles.

En Finlandia los estudiantes con mejores expedientes son los que se dedican a educación. Sólamente un 10% de los estudiantes consigue estudiar Magisterio en Finlandia. Se requiere mucha vocación, buenas notas e incluso un Máster para ser profesor.

Los mejores docentes se sitúan en los primeros años de enseñanza. Para ser maestro se necesita una calificación de más de un 9 sobre 10 en sus promedios de bachillerato y de reválida y se requiere además una gran dosis de sensibilidad social (se valora su participación en actividades sociales, voluntariado…). Cada universidad escoge después a sus aspirantes a profesores con una entrevista para valorar su capacidad de comunicación y de empatía, un resumen de la lectura de un libro, una explicación de un tema ante una clase, una demostración de aptitudes artísticas, una prueba de matemáticas y otra de aptitudes tecnológicas. Casi nada.

Otro dato significativo: en Finlandia el director hace su propio equipo de profesores y tiene capacidad para decidir. Existe libertad de los profesores para elegir lo que ensañan. No hay inspección educativa y se confía en el profesorado.

7. Número de horas lectivas

En nuestro sistema educativo se opta por un alto número de horas lectivas, lo cual no siempre lleva asociado un buen resultado académico. Estamos por encima de la media europea en horas escolares, que no en rendimiento. Algo que también sucede por otra parte cuando nos incorporamos al mercado laboral. Más horas que la media europea en el trabajo, para un rendimiento menor a la media.

Otros países como Japón, Singapur o Corea del Sur consiguen buenos resultados en el famoso Informe Pisa, basándose fundamentalmente en una fuerte presión a los estudiantes, con jornadas que pueden llegar a las 10 horas lectivas, incluyendo academias y actividades extraescolares.

8. Escuela pública convertida en ghetto

En España, la escuela pública es rica y diversa, pero falta presupuesto. Y esto a pesar de que la escuela pública se está intentando convertir poco a poco en un ghetto. Algunos centros publicos tienen que bregar con demasiada desigualdad entre sus alumnos, culturas y lenguas. Además, no siempre hay dinero para profesores de apoyo para escolares con dificultades especiales.

Además, parece que en nuestros colegios (sobre todo los privados) se tiende a elegir a los estudiantes para estar más altos en los rankings.

La Educación especial siempre se lleva a cabo en colegios públicos. ¿Es la cohesión social en los centros educativos mejor en España que en otros países como Finlandia? No acabo de tenerlo claro.

9. Papel de los padres

También hay notables diferencias en este apartado. Aquí, los padres estamos cada vez más desvinculados de la educación de nuestros hijos debido a factores como los horarios laborales. A esto hay que sumar que las facilidades tampoco son las adecuadas, en un país donde es normal que te miren mal si pides permiso en el trabajo para ir a una reunión con el profesor de tu hijo.

En Finlandia, los padres están mucho más involucrados en la educación de sus hijos. Llaman a los profesores a menudo para interesarse por el progreso de sus hijos. Incluso algunos padres acuden a clase para ver como se imparte la educación en las aulas donde estudian sus hijos y que pagan con sus impuestos.

Otra diferencia es que ante cualquier situación de conflicto entre profesor y alumno, en España los padres tienden a ponerse del lado de sus hijos, mientras que en Finlandia, a priori, es el profesor el que cuenta con la confianza de los padres.

Como dice algun profesor: Educar es tarea de los padres y enseñar tarea de los profesores.

10. Niños independientes

Me da pavor un informe que dice que en España los niños de 4 a 12 años pasan al año casi las mismas horas ante la tele que en el colegio. Eso no es formar a niños independientes, es literalmente desentenderse de ellos.

En Finlandia los escolares de primaria salen al patio 15 minutos por cada 45 minutos lectivos, con lo cual los niños tienen entre 5 o 6 descansos al día. La razón es que los niños a edades tempranas, no tienen la capacidad de concentración suficiente como para estar más tiempo en clase. Además la jornada lectiva suele ser intensiva, de 9:00 a 14:00-15:00.

Otro dato revelador es que los escolares finlandeses caminan solos al colegio desde aproximadamente los 8 años. Incluso los propios niños esperan solos en casa la llegada de sus padres del trabajo hasta las 16:30 o 17:00. No me imagino luego a esos niños finlandeses hasta los treinta y tantos en casa de sus padres.

En Finlandia, los colegios son bilingües (de verdad y no como aquí). Todos los dibujos animados, películas o programas extranjeros, se emiten en versión original subtitulada, lo que hace que los niños se familiaricen con los idiomas a muy temprana edad. Los niños tienen interés en aprender idiomas, para entender sus programas favoritos de la televisión

11. Inversión a largo plazo

Este es un país cortoplacista por antonomasia. La educación debe ser siempre una inversión a largo plazo. En Finlandia la educación es una cuestión de estado y los partidos se ponen como meta acuerdos en materia de educación como algo fundamental para la construcción del país. Parece que allí no es solo cuestión de los próximos cuatro años.

Pero incluso en Finlandia han aprendido de sus propios errores. Cuando a principios de los 90 desaparece la URSS y Finlandia sufre un recorte en sus exportaciones de alrededor del 50%, el gobierno finlandés optó por hacer recortes en educación para paliar dichas consecuencias. El resultado: una generación perdida. La de algunos de sus ciudadanos que ahora rondan la treintena y que tienen una formación y una calidad de vida peor que el resto de la ciudadanía.

12. Precisamente la diferencia está en la educación

El secreto no está en las aulas sino en la sociedad. Un país donde priman los valores comunes y no individuales. Todo el mundo paga impuestos, casi nadie evade. Cuando en realidad, no hay tanta diferencia en impuestos con España.

En Finlandia existen tres estructuras que encajan a la perfección: la familia, la escuela y los recursos socioculturales (bibliotecas, ludotecas, cines, etc). Los padres tienen la convicción de que son los primeros responsables de la educación de sus hijos, por delante de la escuela y complementan el esfuerzo que se hace en el colegio. Un dato esclarecedor: En Finlandia el 80% de las familias van a la biblioteca el fin de semana.

Un país donde hay semáforos en los comedores de algunos colegios que avisan de un volumen sonoro excesivamente alto, dice bastante de la educación de sus escolares.



Algo debemos estar haciendo mal. Somos un país sin capacidad productiva para absorber a sus titulados y a la cabeza de Europa en sobrecualificación. Y la salida en los últimos tiempos parece clara: por tierra, mar o aire.

No es cuestión de copiar modelos, sino de adaptar lo que está probado que funciona. No es cuestión de más horas lectivas, sino de aprovecharlas mejor. Necesitamos destinar a la educación más recursos y mejores profesionales. Aunque nada de eso servirá si no empezamos a darle, como sociedad, la importancia que tiene el hecho de que nuestros hijos reciban la mejor educación posible.

Un pueblo inculto, es mucho más fácil de dominar. Un estado no se puede construir sin una población crítica e instruida.

Un pueblo educado no permite corruptos ni incompetentes – Tarja Halonen (expresidenta de Finlandia)



Imagen destacada correspondiente al Timeline de Twitter de la ‘gran escritora’ Ana Rosa Quintana.


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Sobre Óscar Ray


Óscar Ray es consultor tecnológico especializado en integración de sistemas de información y desarrollo de software. Ha formado parte de equipos internacionales en proyectos para Deutsche Bank en Frankfurt, EADS en Madrid, BBVA en Bilbao, el Departamento de Tecnologías de la Información del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, EJIE (Sociedad Informática del Gobierno Vasco) u Osakidetza. Organizador y fundador de TEDx AlmendraMedieval, el primer evento con licencia oficial TEDx que se celebra en Vitoria-Gasteiz. Organiza e-Innobar, un evento socio-tecnológico mensual sobre innovación, TICs, redes sociales e internet. Colabora con Cadena SER en el programa 'Hoy por Hoy' en una sección sobre nuevas tecnologías. Apasionado por la I+D+i y su aplicación a las Tecnologías de la Información, aplica su formación científica y experiencia en el sector tecnológico en su faceta dedicada a la divulgación y comunicación en materia de innovación.