Desde la publicación del manifiesto por el desarrollo ágil los métodos ágiles están de moda. Surgieron en la industria del software, pero se han expandido mucho más allá.  Y aunque algunos métodos como XP siguen estando dirigidos al software, basta darse una vuelta por los cursos y conferencias sobre SCRUM y Kanban para darse cuenta de que organizaciones de todo tipo están utilizándolos.

Sin embargo, aunque estén de moda, no será fácil convencer a tus compañeros de las bondades de los métodos ágiles. Prepárate para luchar, al menos, contra estos doce enemigos.

Si conoces al enemigo y a ti mismo no temas el resultado de cien batallas. Si te conoces a ti mismo pero no al enemigo, por cada victoria sufrirás una derrota. Si no conoces ni al enemigo ni a ti mismo, sucumbirás en cada batalla.
Sun tzu. El arte de la guerra.

 1. La ignorancia y la apatía

Podemos explicarles porqué A es mejor que B,
pero es fácil olvidar que tienen otra opción: No hacer nada.
Seth Godin.

Muchos simplemente los ignoran. Ni siquiera llegan a oponerse a su utilización. Simplemente no se han detenido a valorar si pueden merecer la pena. Están fuera de su radar.

No se lo tengas en cuenta y dáselos a conocer cuanto antes para que tengan una oportunidad de odiarlos como es debido.

2. Los iluminados de lo ágil que creemos tener la solución para todo

Si todo lo que tienes es un martillo, todo parece un clavo
Abraham Maslow

Mírate al espejo.

Si te sorprendes pensando que con un poco de cinta de carrocero podrías convertir el espejo que está ante ti en un precioso tablero de postits, es el momento de pedir ayuda y releer el Manifiesto Ágil. No te conviertas en tu peor enemigo.

3. Los que piensan que son sólo para idiotas e ingenuos y que lo serio es otra cosa

[Los métodos ágiles son] Un virus tecnológico que infecta a programadores ingenuos que no han leído “No silver bullet”. La clase de programadores que leen libros de autoayuda y creen que los jefes se preocupan verdaderamente por su gente. Programadores que creen que escribir cualquier mierda en tarjetas de colores hará que el trabajo sea más sencillo.
Steve Yegge (no te pierdas su artículo completo)

4. Los que desconfían de que Scrum lave más blanco

We have coaches, certified masters, thought-leaders and self-proclaimed gurus. We have methods, approaches and techniques all over the place.
Pawel Brodzinski. El carnaval de la mierda ágil

Que lo ágil se haya convertido en una coletilla comercial para muchas organizaciones es un reflejo del tirón que está teniendo y no es malo en sí mismo. Pero cuando intentan convencerte de que Scrum lava más blanco o de que Kanban cunde 8 veces más, terminas desconfiando. Y tus compañeros también.

5. Los que llevan utilizándolos “toda la vida”

Sin duda los más peligrosos. Los que nunca cambian su forma de trabajo pero la van adornando con los adjetivos de moda: agile, TDD, lean, o lo-que-sea-Driven Development.

6. Los que sospechan que esto de lo ágil no es sino el mismo lobo bajo una piel distinta

Y afirman que los métodos ágiles no son otra cosa que modelos de desarrollo en cascada sólo que fuertemente regulados, microgestionados y rígidos (Wikipedia).

7. Los que creen que el manifiesto ágil lo escribieron en Howarts, la conocida escuela de magia y hechicería

Y es que sobre figuras como la del project owner en Scrum recae mucha de la magia de los métodos ágiles. Una persona capaz de priorizar las necesidades del negocio y sintetizar la voz del cliente para inyectar requisitos de forma ordenada al equipo de desarrollo: auténtica magia.

8. Los que piensan que son sólo para comandos de élite fuertemente armados

O al menos para equipos que disponen de sólidos conocimientos y una infraestructura técnica como “Dios manda” (pruebas automáticas, integración continua, gestión de configuración…). Martin Fowler, auténtico gurú en estos temas, llega a afirmar incluso que sin una sólida base técnica se te puede quedar el Scrum flácido, así que ¡ojito!

9. Los que creen que son demasiado radicales

Scrums are the most dangerous phase in rugby, since a collapse or improper engage can lead to a front row player damaging or even breaking his neck.
— Wikipedia

10. Los que consideran que no sirven para crear productos complejos

Igual que existe una lucha entre los seguidores de la teoría de la evolución y los del diseño inteligente, existe desde hace tiempo una controversia parecida con los métodos ágiles. ¿Es posible que el diseño de un producto complejo evolucione y emerja tras un cierto número de iteraciones (teoría de la evolución)? ¿O por el contrario el diseño debe realizarse por adelantado, antes de adentrarse en el desarrollo (diseño inteligente y divino)?

11. Los que los consideran válidos sólo para equipos pequeños en islas desiertas

De hecho la literatura sobre métodos ágiles anterior al 2001 era de la misma opinión. Porque hasta aquel momento no se habían intentado aplicar a mayor escala. Hoy sin embargo, hay organizaciones que lo utilizan en equipos de hasta 700 personas (ver entrevista con Mike Cohn).

12. Los que no creen que haya clientes dispuestos a contratar nada así

Porque ¿qué cliente va a querer contratar un desarrollo sin cerrar previamente un paquete de requisitos y una fecha de entrega?

Pues… quizás el mismo que está hasta las narices de que todos los proyectos se le retrasen sine die y que nunca entreguen lo que se esperaba, por mucho que el comercial le asegurara que iban a cumplir lo que se indicaba en la oferta para la fecha acordada.
 
Fotografía cortesía de purpleslog, bajo licencia Creative Commons.



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Sobre Pedro Gutiérrez


Tras evangelizar, con poco éxito, durante una docena de años a empresas de informática sobre las virtudes de la mejora de procesos y de acrónimos como CMMI y SPICE, trata de enmendarse aplicándose el cuento a sí mismo antes de evangelizar a nadie, al tiempo que utiliza acrónimos nuevos como LEAN, AGILE y KANBAN