Cuando yo era pequeña y en la tele ponían algún programa que los menores no debían ver, había un sistema de clasificación basado en rombos. Algunos lo recordaréis: un rombo, se puede ver más o menos… dos rombos, a la cama.
A mediados de los años 80 y dado que los padres pasaban trillones de este sistema que olía bastante a naftalina, se modificó y se dio paso a una época en la que recaía sobre los padres la responsabilidad de decidir qué contenidos televisivos podían ver o no sus retoños.

Ahora lo que existe es un sistema de clasificación orientativo. En las televisiones, al inicio del programa, se pone un recuadrito con la leyenda de para qué edades es recomendado… claro que si pillas la emisión por la mitad (que es lo más habitual) y no has visto el recuadrito en cuestión, pues te quedas con la duda.

En qué se basan para decidir que una película es para todos los públicos, para mayores de 7, de 12, de 16 o de 18 es un misterio, como veremos a lo largo de este post. De esta calificación se encarga el Ministerio de Cultura mediante la Comisión de Calificación de Películas Cinematográficas.

La teoría dice, según la documentación del propio Ministerio:
TP (todos los públicos): cualquier persona puede ver la película.

  • La película no contiene ningún elemento que pueda resultar perjudicial para el desarrollo psicológico en la infancia, con independencia del grado de dificultad que presente su contenido.
  • No se incluyen escenas que puedan generar ansiedad, miedo, dolor o tensión emocional.
  • No se incluyen escenas que contengan algún tipo de violencia, sea física o verbal.
  • Si se incluyen prácticas discriminatorias -con especial atención a la discriminación de género, origen racial o étnico y orientación sexual- se plantean como no modélicas ni ejemplares.
  • Si se incluyen referencias o descripciones de conductas antisociales, incívicas, ilegales o perjudiciales para la salud, deberá ser en un contexto que no conduzca a percibirlas como cívicas, legales o beneficiosas o inocuas para la salud.
  • Si se incluyen escenas que incluyan desnudez o diálogos con connotaciones de carácter erótico o sexual, no deberán herir, a juicio de la Comisión, la sensibilidad del común de los espectadores, ni por su contenido ni por su duración.
  • El lenguaje empleado en esta categoría de películas evitará herir, a juicio de la Comisión, la sensibilidad del común de los espectadores.

No recomendada para menores de siete años: niños mayores de infantil.

  • No puede incluir escenas o contenido narrativo que genere momentos de gran inquietud o tensión en la menor o el menor.
  • No se incluyen escenas de crueldad.
  • No puede incluir escenas de gran violencia física o verbal.
  • Si se incluyen prácticas discriminatorias o de abuso nunca se plantean como modélicas o ejemplares, y tenderán a provocar el rechazo de los espectadores respecto de estas conductas.
  • Si se incluyen referencias o descripciones de conductas antisociales, incívicas, ilegales o perjudiciales para la salud, deberá ser en un contexto que no conduzca a percibirlas como cívicas, legales o beneficiosas o inocuas para la salud.
  • Las escenas y el lenguaje con contenido erótico o sexual no superan el límite de lo que el público de esta edad puede ver o escuchar cotidianamente en un entorno social convencional.
  • El lenguaje empleado en esta categoría de películas evitará herir, a juicio de la Comisión, la sensibilidad del común de los espectadores de esta franja de edad.

No recomendada para menores de doce años: niños mayores de primaria.

  • La valoración se llevará a cabo sobre el conjunto de la película, tomando en consideración el contexto argumental y visual en el que se enmarcan cada una de las escenas.
  • Puede incluir la descripción neutral o no valorativa de conductas incívicas, ilegales, discriminatorias, perjudiciales para la salud, escenas de violencia visual o verbal; en un contexto que permita al público un razonamiento sobre sus causas y sus efectos, y sin que se idealicen o planteen como modelo.
  • No puede provocar miedo o tensión anímica más allá de los límites que han de marcar la transición hacia la primera adolescencia.
  • No se incluyen escenas visualmente detalladas de crueldad.
  • No se incluyen la apología o la banalización del consumo de drogas, o de conductas gravemente antisociales, racistas, discriminatorias o contrarias a la igualdad.
  • Puede incluir escenas y diálogos de carácter sexual o erótico, valorando su percepción en función de la madurez que corresponde a esta edad, y en todo caso, siempre que se trate de conductas ejercidas libremente por sus protagonistas y no supongan violencia, abuso o discriminación, o puedan calificarse como pornográficas.

No recomendada para menores de dieciséis años: chavales mayores de secundaria.

  • La película puede incluir la narración o descripción visual de la práctica totalidad de las conductas que pueden darse entre los adultos en la sociedad.
  • Puede suscitar momentos de alta tensión, miedo o ansiedad.
  • No incluye violencia extrema.
  • No exalta o idealiza conductas criminales, discriminatorias o gravemente antisociales.
  • No incluye la descripción o narración detallada de conductas seriamente vinculadas a la violencia o a situaciones de grave abuso.
  • No incluye contenido pornográfico.

No recomendada para menores de dieciocho años: chavales mayores de bachillerato.

  • Se incluye toda película que no haya superado los baremos de las categorías anteriores, sin llegar a alcanzar los límites de la categoría X.
  • En todo caso, esta calificación supone el reconocimiento y la advertencia expresa y explícita de que se trata de una película que por su contenido no debería ser accesible a menores de edad, aunque no alcance el grado de prohibición absoluta a menores de carácter imperativo.

Película X:

  • Recibirán esta calificación aquellas películas de contenido pornográfico explícito, reiterativo o detallado visualmente a lo largo de todo su relato.
  • Podrán recibir esta calificación las películas que clara y manifiestamente supongan una apología de la violencia. En particular: la descripción visual detallada, reiterada o completamente acrítica de escenas de violencia extrema y daño físico grave infligido a personas de manera cruel, inhumana o degradante.
  • Esta categoría se aplicará de forma muy restrictiva, tomando en consideración el conjunto de la película, así como la trama que enmarca las escenas que puedan afectar a la calificación, y valorando el impacto psicológico o emocional que pueda suponer sobre el público menor de edad.

Así que con estas premisas en la mano, vamos a ver unos cuantos ejemplos de que la Comisión se lo tiene que hacer mirar con urgencia:

1. Argo, para mayores de 7 años

Argo podría ser una película apta para todos los públicos, si no fuera por las escenas en las que parece que un pelotón de fusilamiento va a proceder contra el personal de la embajada americana… Si no fuera porque hay imagenes bastante realistas (aunque en segundo plano, eso sí) de ahorcados en grúas en las calles de Teherán. Por no hablar de la angustia que se respira en todas las escenas desde que empieza hasta que termina el film.
Tacos no dicen y tetas no salen, eso no, fíjate, pero el resto de puntos para tener esta calificación los incumplen todos.

2. Doctor Zhivago, para mayores de 18 años

Con esta película no siento las piernas. ¿Qué hay en ella que un muchacho o muchacha de 15 no pueda ver? ¿Un adulterio? Vamos, hombre, por favor…
No hay lenguaje obsceno, ni desnudos, ni violencia extrema. Nada. No entiendo nada.
Si Mogambo, con su otro adulterio reconvertido en incesto por obra y gracia de la censura franquista de los años 50 es para todos los públicos, lo único que puede hacer que Doctor Zhivago sea para mayores de 18 es que se desarrolla en la Rusia comunista… pero desde 1975 ya ha habido años para modificar la clasificación ¿no?

3. El sentido de la vida, para todos los públicos

Algo se me escapa.
Que alguien forre a comida a un obeso en un restaurante hasta que este explota (literalmente) de manera bastante realista es algo que puede ver con normalidad, por ejemplo, un niño de 5 años sin sus padres explicándole lo que pasa…
O el profesor universitario que, explícitamente también, les explica a sus alumnos en clase cómo hacer bien el amor. ¿Es o no es contenido sexual?

4. Gladiator, para todos los públicos

Primera escena de la película: dos ejércitos enfrentados. De un lado, las cohortes romanas capitaneadas por el glorioso Máximo Décimo Meridio, del otro, los bárbaros germanos. Y van los germanos y catapultan una cabeza decapitada de un romano hacia ellos.
Por no hablar de bestias comiendo gladiadores, gladiadores que se matan entre ellos, carros con cuchillas afiladas que cortan a personas por la mitad, sangre que salpica la cámara…

5. La lista de Schindler, para mayores de 13 años

Como vemos, convivimos con varios sistemas de calificación de películas. Esta, parece, pertenece al anterior sistema, en el que había menores de 13. Podemos asumirlos como los 12 de hoy y, atendiendo a ello, veamos:
La película incluye escenas terribles de asesinatos a sangre fría, asaltos de casas con personas aterrorizadas, pilas de cadáveres… yo diría que esto son escenas visualmente detalladas de crueldad y, vamos, no sé dónde tendrá cada uno el umbral del miedo, pero yo también diría que esta película “provoca tensión más allá de los límites que han de marcar la transición hacia la primera adolescencia”… no sé qué pensáis vosotros.

6. Volcano, para mayores de 12 años

Una de catástrofes bastante realista, por lo que, bien puede ser la clasificación correcta… lo que entonces no tiene sentido es que Un pueblo llamado Dante’s Peak, El día de mañana o 2012 sean para mayores de 7 años. ¿En qué quedamos?

7. Náufrago, para todos los públicos

Se me ocurren varias escenas complejas para, un poner, una niña de 7 años… el accidente del avión, cuando se hiere en la pierna, la angustia de querer construir una balsa para escapar de la isla una y mil veces y no conseguirlo…
Ni siquiera para verla en compañía de un adulto para ir explicándoles las escenas. Nada, nada… esto lo puede ver cualquiera a pelo.
Avatar, por poner un ejemplo de peli de aventuras, es para mayores de 7…

8. Philadelphia, para mayores de 13 años

No he encontrado una calificación reciente, así que tenemos la calificación antigua.
Más les vale a nuestros menores de 13 saber cómo se coge el SIDA… porque ¿qué hay en esta película? ¿Una pareja gay? ¿O un hombre enfermo? ¿Abogados rastreros, quizás? En fin…

9. La senda de los elefantes, para todos los públicos

Un claro ejemplo de lo que se consideraba normal en tiempos… y ahora es casi apología de la violencia doméstica… porque ver los bofetones que le da el machote de Peter Finch a Liz Taylor por llevarle la contraria o por echarle en cara que se pasa el día bebiendo y con sus amigotes sin hacerle ni p. caso es tremendo. La última vez que ví la película la quité porque me pareció asqueroso. Eso sí: los niños pequeños pueden verla sin ningún tipo de cortapisa ni aviso a sus padres de lo que pueden esperar… Muy edificante, sí.

10. Tiburón, para todos los públicos

Estamos casi llegando al final de nuestra lista de ejemplos… con un clásico del cine de terror apto, según nuestros amigos de la famosa Comisión, para todos los públicos. No sé vosotros, yo la ví cuando tenía unos 14 o 15 y flipé de miedo. Es verdad que es un miedo pueril y que la película es previsible pero eso lo sabes después de haberla visto. Si Tiburón es para todos los públicos entonces no entiendo por qué Indiana Jones es para mayores de 12.
Como casi no hay escenas de violencia, crueldad (me da igual que sea de un animal o de un señor con una motosierra en la mano)… y no hay angustia… la podría ver, un poner, mi hijo de 8 años cualquier día antes de desayunar sin inmutarse.

11. Llamada perdida, para mayores de 12

Creo que sólo con ver el cartel, el subtítulo (cómo sonará tu muerte) y la sinópsis nos podemos hacer idea de que no es el film más adecuado para que lo vean los chavales que acaban de recibir su primer teléfono móvil. ¿O sí? Bueno, a los criterios de calificación de las películas me remito… angustia, violencia…
Si esta es para mayores de 12, no entiendo por qué Al Este del Edén lo es también. Una cosa es que no se entienda el argumento, como es lógico… hasta alguien de 17 o de 25 puede que no lo entienda… pero no veo criterios para esta calificación.

12. Mystic River, para mayores de 12 años

La violación sistemática de niños no debe ser violencia para nuestros amiguitos de la Comisión. La amargura de haber perdido la infancia, la desesperación de la muerte de un hijo en extrañas circunstancias, la venganza… todos estos son los ingredientes de esta obra maestra de Clint Eastwood.
Siguiendo este criterio, no entiendo por qué Millenium es para mayores de 18… de no ser porque en Millenium sale una teta. Porque a desagradables…

Como habréis podido comprobar, la arbitrariedad con la que se califican las películas es total.

Por supuesto, no digo que un menor de 16 no esté capacitado psicológicamente para ver una película con una calificación para mayores de 18 o que un chaval de 12 no pueda ver una película calificada para mayores de 16. Evidentemente dependerá de cada chaval, de las circunstancias en las que se vea la película y de un sinfín de factores más que el Ministerio o la Comisión que hace las calificaciones no puede tener en cuenta.

Pero en el fondo subyace un problema de arbitrariedad claro: ¿qué es “escenas visualmente detalladas de crueldad”? ¿qué es “violencia extrema”? ¿qué es “apología o la banalización del consumo de drogas, o de conductas gravemente antisociales, racistas, discriminatorias o contrarias a la igualdad”?
Si son cosas que dependen del cristal con que se mira, como parece el caso, entonces deberíamos tener algún otro tipo de baremo para calificar las películas o, cuando se cambie, revisar las películas que hemos baremado con anterioridad para que no pasen cosas como hemos visto en los doce puntos…

¿Qué os parece? ¿No parece un poco de chiste todo?

La fotografía destacada es un pantallazo de los famosos rombos…


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Sobre Cristina Juesas


Cristina Juesas, también conocida como Maripuchi, trabaja como consultora de comunicación. Organizadora y fundadora del TEDxVitoriaGasteiz. Ha sido presidenta del Toastmasters Club Vitoria-Gasteiz, asociación para mejorar las habilidades comunicativas y de liderazgo y ha sido elegida Directora de División para el curso 2017-2018. Autora de la Guía de usos y estilo en las redes sociales del Gobierno Vasco y coautora de Comunicación de Crisis Online. Organiza e-Innobar, un evento socio-tecnológico mensual en Vitoria-Gasteiz. Colabora con la Cadena SER en el programa Hoy por Hoy Vitoria en una sección sobre nuevas tecnologías.