Cada vez es más importante que tu empresa sea móvil. Ya no basta siquiera con tener un móvil con el que podrás prescindir de esa figura tan maltratada que es un asistente personal (otrora conocido como secretaria) que habla varios idiomas, incluso más que el asistido, y ni siquiera bastará con que ese móvil permita trabajar con el correo electrónico. No, ni mucho menos.

Que una empresa sea móvil significa mucho más, no contestar llamadas o correos electrónicos algo que, por cierto, se puede hacer desde que salieron las Blackberries al mercado y que ha demostrado ser una fórmula de aumentar no sólo la eficiencia y eficacia, sino también ha aumentado la posibilidad de usar nuestra imaginación inventando excusas del tipo “no me funcionaba el correo” o “el puto teléfono se me quedó colgado”. Es decir, si quieres, puedes. Vamos a ver unas cuantas cuestiones que harán que esa movilización de la empresa no sea simplemente tener a todo el mundo en un perpetuo estado de alarma porque van a ser los próximos despedidos, sino para que todo funcione.

1. Cree en ello

Si no crees en ello, olvídate. Las cosas hay que hacerlas por convicción, no porque sea una moda. Si el preboste de la empresa no cree en ello, habrá que convencerle, le guste o no. Quizá para esa persona no sea tan importante trabajar en cualquier lado, pero igual para los comerciales sí, sobre todo si están todo el día fuera buscando oportunidades de negocio. Pero no sólo para ellos, sino también para los administradores de sistemas, tan paranoicos ellos a veces, a los que no les gusta que recibas el correo de la empresa en el móvil porque no se pueden controlar esos aparatitos mientras ellos la gozan con sus androides rooteados o sus aifons crackeados comprados en el Internecs. A veces algunos son abofeteables, sobre todo si no escuchan cuando les hablas. Tanto éstos como los jefazos.

2. Crea una web móvil

Obvio. Adapta tu web a móviles. Estás tardando. ¿Qué coño haces que no lo has hecho ya? ¿Que hay que meter muchas media queries en las CSS? Pues oye, en lugar de hacer el portal de tu empresa desde cero para justificar horas y horas de trabajo, que se espabile quien sea y use un Drupal, un WordPress o cualquier gestor de contenidos que se adapte a la información que tienes que mostrar. ¿Que es un coñazo adaptar plantillas? ¿Que no tienen ni idea de hacerlo? Pues que aprendan. Que al trabajo también se va a aprender, eso sí, no impongas un ritmo brutal, que luego vienen los fallos de seguridad y seguro que va a ser culpa aquéllos a quienes has dado una semana para hacer un portal.

3. Define el grado de movilización que necesitas

Ahora que los móviles ya están más que adoptados en la empresa, aún queda mejorar unas cuantas cosas. Seguro que hay unos cuantos puestos que podrían tener un smartphone para contestar correos electrónicos, especialmente si están fuera de la oficina muchas horas al día. Seguro que también podéis crear perfiles móviles en los servidores para que sea donde sea y vía una VPN puedan trabajar como si estuvieran en su ordenador. O incluso ir un poco más allá y tener una intranet accesible desde el exterior con software virtualizado. ¿Que esto cuesta dinero? Lee lo siguiente…

4. Es una inversión

Los resultados de esto no vas a verlos a corto plazo. Pero a medio y largo plazo sí. Sobre todo en aquellos puestos que pueden realizarse desde cualquier lado y en los que no hace falta siquiera un puesto de trabajo: comerciales, determinados puestos técnicos, incluso el del preboste del tinglado. Y los beneficios son muchos (también los inconvenientes), pero merece la pena realizar este gasto y considerarlo como una inversión, ya que se podrá ser más eficiente en la realización de determinadas tareas, sobre todo en aquéllas en las que no es necesario estar calentando la silla o tienen tiempos muertos.

5. Portátiles, móviles, conexiones móviles…

En cantidad suficiente y que no falten, pero tampoco que sobren. Como se ha dicho antes, para que sea posible currar desde cualquier lugar es necesario no sólo tener los medios técnicos dentro de la empresa para ello, sino que además hay que dar a los empleados que tengas en movilidad los medios para que puedan hacer su trabajo. A ver, que sí, que tú puede que les des una HTC roñosa y esa persona tenga la última Galaxy que haya salido al mercado hiperpotente, pero igual que en casa tiene una bestia de ordenador para jugar al WoW, el que ordenador que tendrá en la oficina será perfecto para ofimática. ¿O es que hace falta algo más? Eso sí, pantallas de tamaño decente, no les des pantallas de 12 pulgadas si luego no les vas a poner un monitor, un teclado y un ratón en caso de tener un despacho. No seas imbécil.

6. Pon límites de tiempo

Esto es una utopía, pero sí es necesario. Es decir, hay quien puede que trabaje a unas horas mejor que a otras, o que incluso puede que haya gente que saque más trabajo mecánico por la noche en una hora que en las otras 23 horas del día (a mí me pasa). Pero aún así, es necesario para trabajar en movilidad o teletrabajar respetar una rutina más o menos estable y que además permita el buen funcionamiento de la empresa. Que tienes que cerrar el sistema a las 9 de la noche o antes, pues se cierra y salvo que seas una empresa que trabaja con un modelo 24/7, nadie lo echará de menos.

7. Usa herramientas de control de tiempo

Igual que las rutinas son más o menos sensatas, también lo es el tiempo de los empleados. No, no se trata de controlar el tiempo que gastan en hacer su trabajo, sino ver y entender qué tareas requieren un mayor esfuerzo y si hay que dedicar más recursos a las mismas. Con el tiempo verás que el que un fulano que está todo el día fuera aprenderá no sólo a aprovechar mejor su tiempo, sino que además verás cómo los recursos (cada vez más escasos, como el talento) se tornan más eficientes.

8. El teletrabajo es una opción buena

Ya lo hemos dicho y como parece que es la opción más extendida para este tipo de relaciones laborales, pues habrá que llamarlo así. Permite optimizar el tiempo, tener a personas responsables siéndolo aún más si cabe, obtener mejores resultados en algunos puestos y, algo fundamental hoy día, conciliar la vida familiar y laboral en la mayor parte de los casos. Y es que si tienes familia (¿qué cojones es eso de cargas o compromisos familiares? ¿Quién acuñó esa mierda de denominación?) puede ayudarte mucho para poder hacer caso a esos retoños o esa pareja que se merece algo de tiempo. Que la sociedad en la que vivimos se supone que es avanzada porque puede disfrutar de más ocio. Digan lo que digan algunos.

9. Ahorro en costes fijos

Oficinas más pequeñas como consecuencia de tener que alojar menos gente, menor gasto en luz, agua, calefacción, limpieza… Eso sí, quizá el ahorro se te vaya en compras de equipos, pero aun así te seguirá compensando.

10. Mayor disciplina de trabajo

La experiencia me ha demostrado que si te sabes rodear de la gente adecuada e interfieres en su trabajo lo menos posible (es decir, te preocupas de ayudarles y no de atosigarles con gilipolleces), el equipo de trabajo se vuelve más disciplinado. Y no sólo eso, esa mayor disciplina hace que el trabajo salga mejor. Incluso por encima de lo estándar, que en España suele estar entre mediocre y malo.

11. Tus reuniones serán más productivas

Como la gente necesita producir, las conversaciones inútiles se dejarán de lado y se irá al grano, que es lo suyo. Junto a esto, pon unas sillas altas y lo más incómodas posibles para esas reuniones de seguimiento y verás cómo las reuniones no sólo son productivas, sino que además irán como la seda.

12. Se conseguirá avanzar de una vez en legislación laboral

De momento, como todo, la realidad va muy por delante de la legislación, algo que sucede en muchos ámbitos, pero en el laboral además queda más patente. Que si hay que controlar los gastos, que si además la consideración del espacio de trabajo, que si tu casa, que si no sé qué, que si no sé cuál. Aunque según parece (la carrera la acabé hace años) la legislación ha avanzado algo, aún sigue habiendo claroscuros que hacen que pocas empresas opten por estos sistemas, incluso aunque sean más beneficiosos para muchas de ellas. Eso sí, el área de la programación, informática e internet tiene bastante avanzado en este tema. Y funciona.

Pues eso, que si estás pensando en ahorrar costes en tu empresa, no pienses tanto en los despidos que pueden atarte a largo plazo y sí en reducir otros tipos de costes que pueden llegar a engordar la factura mucho. Y además piensa en el ahorro que puede suponer en otras cosas que no se han mencionado, como desplazamientos, coches de empresa, material de oficina (mira, que me pongo yo los bolis y los lápices del chino, que no hace falta que me los pagues) y además incluso la estructura de costes puede que te quites muchos gastos sin justificar.

Piénsatelo, que muchas veces el trabajo atado a una silla y una mesa no es la mejor opción para algunos puestos de la empresa.

Imagen destacada de Peter Kaminski, con licencia Creative Commons.


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J. Esteban Mucientes

Sobre J. Esteban Mucientes


Conocido como @mediotic, es consultor freelance, enfocándose en los medios sociales, especialmente mostrar a través de la formación la utilidad de las redes sociales para cualquier tipo de negocio o colectivo colaborando de manera estable con Vital Innova. Escribe en su blog mediotic.info, en el que da salida a temas relacionados con el Social Media y temas de primera ayuda para gestionar redes sociales (aparte de denunciar el humo). Según parece, pertenece a la Junta Directiva de AERCO-PSM. Vamos, que lo mismo te descose un roto que te rompe algo ya cosido. O algo así