Me ha tocado ir a trabajar una semana a Copenhague.
Conocía Finlandia, Suecia y Noruega… pero no Dinamarca. Me ha gustado mucho. Mucho.
Además de trabajar, he tenido tiempo para callejear un poco por la ciudad (tanto andando como en bicicleta), para perderme en los lugares más conocidos y turísticos pero también en alguno más perdido y lugareño. Y también he tenido tiempo y oportunidad para poder salsear con la gente, para trabar conversaciones con desconocidos en bares y en la calle, para ir de tiendas, para tomar algo y salir algo por la noche…
Copenhague es una ciudad de Europa del norte. Se nota ese aire escandinavo nada más poner un pie en el aeropuerto. Es tranquila y la gente es muy alta, muy vikinga y muy sonriente. Hay muchas zonas verdes y el respeto se nota en la calle.
Cuando viajas, hay cosas que te llaman la atención sobre las demás. Hoy escribo sobre las cosas que más me han llamado la atención en Copenhague. Los que hayáis estado, a ver si coincidís… Los que no, corred a sacar un billete para ir, que merece la pena.

1. Todo el mundo habla inglés

Cuando digo todo el mundo es todo el mundo: desde, lógicamente, el recepcionista del hotel o el camarero de un restaurante, hasta el conductor del autobús urbano, los dependientes de todas las tiendas, la gente a la que paras por la calle a preguntar por una dirección… Todo el mundo.

english-eu

Según este mapa, es el 86% de la población. Quizá en un área rural del interior del país no todo el mundo hable inglés, pero desde luego en Copenhague sí. En las librerías, los libros están en danés e inglés y mezclados… no separados por idiomas. Tanto les da leer en uno o en otro. Las películas, en inglés subtituladas al danés.
Ah, y los niños (pequeños) también lo hablan. Hay muchas actividades para ellos exclusivamente en este idioma… así sí.

2. Silencio en la calle

No es que la gente no hable, lo hacen… pero bajito. Es una gozada ir por una calle llena de gente y pararse a escuchar, se oye como un murmullo. Si estás sentado en una terraza, no escuchas las conversaciones completas de las mesas de alrededor… Y algo increíble, no se escucha traficazo. Los conductores raramente utilizan el claxon. Y, lo mejor, cuando uno tiene este silencio a su alrededor, se vuelve silencioso.

3. Precios

En general es más caro que España, pero tampoco muchísimo… y, según qué cosas, son bien baratas. Un litro de cerveza, 4 euros… por ejemplo. Alquilar una bicicleta un día, 12 euros…
Eso sí, por un sandwich club te calcan 25 euros, y se quedan tan frescos.
En las tiendas he pillado rebajas. Los precios, como digo, sutilmente superiores a los que podríamos encontrar por aquí, pero vamos, tampoco muchísimo.

4. Amabilidad de la gente

La gente es extraordinariamente amable. Da igual lo que les preguntes o en qué contexto estés. Te preguntan de dónde vienes, a veces hacen un ejercicio de intentar hablarte algo en castellano… y te terminan deseando un buen día, se desviven por ayudarte a buscar lo que encuentras.
Y son simpáticos y nada fríos.

5. Bicicletas

En Copenhague la gente se desplaza en bicicleta. No es la única ciudad europea en la que esto es así pero viniendo de Vitoria-Gasteiz, ciudad donde se supone que la gente va en bici y que desde el Ayuntamiento piensan así… llama la atención y mucho.
Los coches ceden absolutamente el paso a las bicis. Hay bicis de todas las formas y colores, con cestos de todas las formas y colores y preparadas para cargas de todas las formas y colores, incluyendo bebés recién nacidos…

bicicleta_ninos

6. Carriles bici

Los carriles bici son alucinantes. El equivalente aquí sería el carril bus. Allí no hay carril bus: hay carril bici porque el volumen de bicis es elevadísimo. No son de ida y vuelta. Cada sentido de la calzada tiene un sentido de bicicarril y hay semáforos exclusivos para bicis en las bifurcaciones.
Hay puentes para bicicletas y, salvo en calles secundarias, donde se da por hecho, en todas las arterias principales hay bicicarril. Es fácil ver en un semáforo a 3 coches y 20 bicicletas.

bicicarril serpiente CPH

7. Edificios

El estilo de construcción es muy nórdico. Los edificios de viviendas del centro son de ladrillo rojo oscuro. No son todos iguales, pasa un poco como en París… manzanas y manzanas de edificios impresionantes… sólo que en Copenhague son de otra forma, como en la foto. Muchos son antiguos, del siglo XIX o principios del XX, pero muchos nuevos se han construido siguiendo el mismo estilo.
Las ventanas son enormes y muy pocas casas tienen cortinas.

Copenhagen-Denmark

8. La marcha…

Reto al que me diga que sólo en España hay marcha nocturna. Es que o han tenido mala suerte en sus viajes al extranjero o que no salieron. Al caer la tarde, a partir de las seis, los bares se llenan de gente. Un poco más tarde empieza la verdadera juerga, el coperío, los locales ad hoc y el bailoteo.

9. Música en vivo

En muchos bares hay música en vivo y también hay mucho músico callejero… pero no sólo acordeonistas, no. Hemos visto señores vestidos de cowboy y tocando grandes clásicos del country.
En los bares y locales también. Como muestra, estos tres vídeos home made en distintos garitos…

10. Luminarias

Unos cables de casa a casa y luminarias colgadas del cielo en medio de las calles. Y no, no es una ciudad oscura… lo que pasa es que nosotros somos la luz… y tal…

11. WC

No es que pretenda ponerme escatológica pero los WC llaman la atención mucho. Están muy limpios. Las chicas, que ya sabéis que para hacer pis hacemos piruetas, podríamos incluso sentarnos porque los asientos de los WC están limpios. Supongo que si alguien los mancha, luego se le ocurre limpiarlos para que la siguiente pueda seguir sentándose.
Y el papel… en casi todas partes se acerca bastante al recuerdo lejano que tengo del papel del elefante. Rasca, mamá.

12. Seguridad

En una semana sólo he visto un coche de policía. No digo que no haya o que no haya delincuencia… pero yo no la he visto… y he hecho unos cuantos kilómetros caminando y en bicicleta por sitios muy diferentes de la ciudad.
Cuando alquilas una bicicleta y preguntas por el candado te miran como si fueras marciana y te dicen que con el cepo ya es suficiente, que nadie roba una bicicleta. Igual igual que aquí… Hombre, supongo que alguna robarán, claro, y sí se ven candados más sofisticados en bicicletas igualmente sofisticadas… Pero es verdad que la mayoría de la gente no canda su bici más que con el cepo.

¿Y tú? ¿Conoces Copenhague? ¿Qué te llamó la atención?

Foto vía Shutterstock.


Unadocenade también está en Google Currents. Suscríbete.
Los post de Unadocenade se pueden republicar siempre que respetes nuestras condiciones de republicación.

Sobre Cristina Juesas


Cristina Juesas, también conocida como Maripuchi, trabaja como consultora de comunicación. Organizadora y fundadora del TEDxVitoriaGasteiz. Ha sido presidenta del Toastmasters Club Vitoria-Gasteiz, asociación para mejorar las habilidades comunicativas y de liderazgo y ha sido elegida Directora de División para el curso 2017-2018. Autora de la Guía de usos y estilo en las redes sociales del Gobierno Vasco y coautora de Comunicación de Crisis Online. Organiza e-Innobar, un evento socio-tecnológico mensual en Vitoria-Gasteiz. Colabora con la Cadena SER en el programa Hoy por Hoy Vitoria en una sección sobre nuevas tecnologías.