Hoy es el Día de Internet. Podríamos hacer mil y un homenajes, hablar de lo bonito que es bloguear, de lo mucho que nos ha cambiado la vida la red… pero no, voy a salirme un poco del plan establecido y voy a hablar de activismo, o, mejor dicho, voy a hablar de lo que no es activismo. Veréis…

Sobre activismo podríamos escribir una tesis; hay que partir de esta base, así que no os extrañéis si este artículo se queda corto en el sentido que sea.
Hay quien opina que en el activismo en redes sociales (también conocido como activismo de salón) es equivalente a tocarse un pie con la mano mientras haces el pino puente, o sea, que no sirve para nada. Yo no estoy de acuerdo con esta afirmación. Creo que el activismo, sea político o por una causa, siempre debe ser bien recibido: despierta conciencias, hace reflexionar…
El activismo en la red debería ser considerado así, como una pieza clave para activar (valga la redundancia) antes de pasar a la acción.
Y con activar me refiero a activar conciencias, pero también, evidentemente, a activar aquellos resortes que hagan que merezca la pena: económicos, de tiempo, de acción real, vaya…

Veamos unos cuantos ejemplos de cosas que no son activismo, aunque se disfracen de ello:

1. El top-down

¿Empresas del IBEX 35 animándonos a hacerles publi gratis para salir de la crisis? ¿Sedes de partidos que te redactan posts para que los pegues en tu blog?
Tch, ¿dónde quedó el sentido crítico?
Cuando las cosas vienen “de arriba” siempre siempre tienen menos credibilidad. Y, desde luego, no son activismo.

2. El papagayismo acrítico

Ceder tu muro en Facebook no es activismo.
Copiar y pegar un mensaje en twitter, en tu blog o en la plataforma que sea no es activismo.
Repetir un mensaje una y otra vez tampoco lo es. Últimamente ya se ven hasta palabros copiados de muro en muro que son la risión. Podríamos afirmar sin temor a equivocarnos que no menos de la mitad de las personas que repiten ciertos vocablos no saben ni lo que significan.

3. El y tú más

El “y tú más” no es activismo. Da pena, además.
– “La tienes corta”
– “Y tú más”
En fin, como comprenderéis, que uno haga las cosas mal es así. Las críticas hay que saber encajarlas. Y tú más es de patio de colegio, por favor…

4. El zombismo

Aún recuerdo una app de facebook de una formación política que actualizaba los muros de los seguidores…
Esos correos electrónicos pidiendo a los adeptos fans y los adeptos fans siguiendo instrucciones…
Apuf…

5. El fuenteovejunismo

Yo por ti me tiro al río… pero tírate tú antes, por si está frío…

Donde va el líder amantísimo supremo vamos los demás, aunque no nos guste lo que dice el líder… aunque lo maticemos… Pues no.
Este punto se parece al punto anterior, con algún matiz… en cualquier caso, ni medio atisbo de aportación propia y fe ciega. Yo es ver dos mensajes con la misma falta de ortografía y desmayarme.

6. El trollismo

Entrar a trollear un artículo de un periódico o un post de un blog, por muy tentador que pueda ser, no es activismo. Además de no servir para nada denota estupidez y sirve para ratificar, muchas veces, el artículo que se pretende denunciar. No hay mayor desprecio que no hacer aprecio.
Insultar a alguien en twitter tampoco es activismo, claro.

7. El megustismo

Megusta.Megusta.Megusta.Megusta.Megusta.Megusta.Megusta.Megusta.Megusta.Megusta.Megusta.Megusta.
¿Estamos tontos?
¡Que parecemos máquinas de hacer clic!
¿De verdad te gustan esas cosas?

8. El etiquetismo

Etiquetar chotopocientas personas en una foto, pongamos un ejemplo, antitaurina, no te hace ser mejor activista antitaurino. Sólo refleja tu incapacidad para hacer llegar un mensaje. Si alguien quiere ser etiquetado ya se etiquetará él solito por su cuenta.
Esto mismo aplica al día de la república, la marea blanca, la negra, la azul, la de la PAH… y los que comparten la foto del despacho de Rajoy, no así los que se han molestado en hacer algún tuneo simpático… que eso sí se podría considerar activismo del bueno 😉

Rajoy avestruz

9. El hashtaguismo

#crearunhashtagasídelargoquetelleguedesdelasedemismadeunpartidopolítico no es activismo.
¿Convencemos a alguien?
NO. Ya os lo digo yo.
Al contrario. Veo hashtags que llegan a trending topic y sus réplicas y me apetece llorar. Los únicos hashtags que podrían considerarse activismo son los de mofa tras una pifia (últimamente abundan… #aguirrefacts, por ejemplo…), los de seguimiento de jornadas de huelga o eventos concretos. Los demás sobran.

10. El spammismo

Vale, publicas cualquiera de las cosas descritas hasta ahora de vez en cuando. Tiene un pase (poco, ¿eh?)… pero en cuanto no sabes publicar otra cosa que se salga de lo mucho que apoyas causas, partidos, opciones, te conviertes en un spammer de primera.
Comparte ochotopomil veces en los muros de tus contactos, les conozcas o no, tal información… ay, que me da algo…

11. El cansinismo

De lo anterior, si perseveras, puedes llegar a ser un cansino o cansina. No sé qué es peor, la verdad, si que seas un spammer o que seas un cansino. Bueno… ser un spammer cansino es el no va más…

12. El meneísmo

Hace poco alguien dijo una frase sabia: “Meneamé es el Sálvame de internet”. Oh, sí.
Nada que decir de Meneame. Cada uno se busca las habichuelas donde puede y quiere. Pero si en vez de compartir tu contenido “activista”, te dedicas a compartir de forma compulsiva un enlace a tu propio artículo en esa plataforma o a pedir que te la meneen sin compasión, es… en fin…



Estoy segura que has identificado a personas y grupos que actúan así según ibas leyendo, ¿verdad?

Fotografía destacada cortesía de _Hadock_ via photopin cc.


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Sobre Cristina Juesas


Cristina Juesas, también conocida como Maripuchi, es responsable de comunicación en la Fundación Euskampus y Presidenta del Toastmasters Club Vitoria-Gasteiz, asociación para mejorar las habilidades comunicativas y de liderazgo (en inglés). Autora de la Guía de usos y estilo en las redes sociales del Gobierno Vasco y coautora de Comunicación de Crisis Online. Organiza e-Innobar, un evento socio-tecnológico mensual en Vitoria-Gasteiz. Colabora con la Cadena SER en el programa Hoy por Hoy Vitoria en una sección sobre nuevas tecnologías y ha organizado el primer TEDxAlmendraMedieval