Internet lo ha cambiado todo. La prensa se va al garete. Los medios tradicionales se preguntan cómo responder a las nuevas necesidades del mundo digital. ¿Internet se está cargando el periodismo? ¿O más bien todo lo contrario? Mientras los gurús de la comunicación se encargan de dilucidar el entuerto, yo os dejo aquí una docena de cosas que matan el periodismo y no son Internet:


1. Tetas y culos

En los últimos tiempos es algo habitual que en la versión digital de algunos medios de comunicación nos encontremos con noticias del estilo “Los mejores culos de Brasil”, “El tío con el pene más largo del mundo” o “Se saca una teta en la tele y luego la otra”. Supongo que este tipo de noticias recompensará con una buena cantidad de clicks, aunque sea a costa de perder el prestigio acumulado durante décadas. Y por aclarar, supongamos que una terrorista mata de un tetazo a Obama. En ese caso sería noticia, pero ni las tetas ni las pollas por sí mismas son periodismo. Por aclarar, digo.

2. Maltrato a fuentes

Un gran consejo que un buen periodista siempre te dará en una redacción es que cuides a tus fuentes. No les hagas judiadas ni les mientas. La competencia por conseguir una exclusiva lleva a algunos periodistas a cruzar la frontera que hay entre la presión y la amenaza. Alguna de mis fuentes me ha contado el caso de periodistas que le habían amenazado con machacarlo en público si no les pasaba información. Pan para hoy y hambre para mañana.

3. Publicidad encubierta

Cuando un compañero me contó que en cierta revista las portadas se pagaban, no me lo podía creer. Amigos, es bastante habitual ver en los medios de comunicación informaciones o reportajes que, en realidad, son contenidos publicitarios encubiertos. Más desprestigio.

4. Mucha opinión y muchas corbatas

Cada vez hay menos pasta en el periodismo y por extensión cada vez hay menos contenidos interesantes. Una forma de rellenar los huecos son las tertulias y las corbatas. Nunca habíamos visto tantos espacios de opinión como ahora ni tanto periodismo acartonado con declaraciones de políticos. Opinar y entrecomillar declaraciones sale más barato que tener a un periodista dedicado con empeño, dinero y tiempo a publicar una buena historia.

5. Los gabinetes de prensa partidistas

Hubo un tiempo en el que cuando querías hablar con un concejal llamabas a su asesor de comunicación y cuando querías información sobre el Ayuntamiento (datos de atestados policiales, servicio de aguas…) recurrías a unos empleados públicos de la Administración. Eso se fue al carajo. Ahora los gabinetes de comunicación colocados a dedo por los políticos controlan toda la información que sale de las instituciones. La información pública responde sobre todo a intereses partidistas.

6. La youtubización de los telediarios

A veces pones el telediario y sale un tipo en Rusia resbalándose y salvándose por los pelos de que le atropelle un camión. O un perro que salta 50 metros y hace una mueca que parece una sonrisa. Y un montón de tonterías más que puedes encontrar cualquier día en YouTube. Y que me hacen gracia, pero si quiero ver eso, voy a YouTube y no a un telediario.

7. El ahogo económico de los periodistas freelance

Ahora mismo un pedazo muy importante del mejor periodismo español e internacional lo están haciendo periodistas que trabajan por su cuenta intentando colocar reportajes en los medios. Periodistas que dedican un tiempo estimable a perseguir una historia y que la cuentan como los ángeles, pero los medios, acuciados por la crisis y otras cosas, cada vez pagan menos o han dejado de pagar.

8. Vinculación con los partidos políticos

Lo decía hace unos cuantos años Iñaki Gabilondo y cito de memoria: uno de los mayores peligros del periodismo es la vinculación de los medios de comunicación con los partidos políticos. Algo típico del periodismo en España pero que no se estila tanto en otros países. Con el desprestigio creciente de los partidos, corremos el riesgo de seguirles en su camino al abismo. Si es que no hemos llegado ya.

9. Los despidos masivos

Los despidos en los medios son el pan de cada día. La crisis económica, el cambio de modelo y las decisiones erróneas de los mandamases de los medios están llevando al paro a más periodistas que nunca en la historia de la democracia. Una frase muy común en las redacciones en estos tiempos (aunque no estoy de acuerdo del todo con ella) dice lo siguiente: los que se van, jodidos y los que se quedan, jodidos también. Las redacciones están al mínimo, con periodistas que hacen el trabajo que antes hacían tres periodistas y sin apenas tiempo salvo para intentar no morir de un ataque de estrés. Generalizo, claro. En todos los lugares hay un rey del escaqueo.

10. La universidad un paso por detrás

Si no hubiera pasado por la universidad, no sería el periodista que soy ahora mismo. Lo tengo claro, pero también tengo claro que la universidad parece ir uno, dos o tres pasos por detrás del ritmo que el periodismo marca cada día. Un ejemplo: cuando los periódicos ya se maquetaban con ordenadores, en mi facultad nos obligaban a comprar un tipómetro. Y en la universidad hay demasiados profesores de periodismo que apenas han ejercido la profesión. Algunos incluso no han llegado a pisar una redacción.

11. La información deportiva a merced de los derechos de televisión

Hace tiempo que cuando pongo la tele y en el telediario llega la sección de deportes, cambio de canal. Empecé a cabrearme cuando las aperturas de los deportes no se decidían por su interés informativo, sino en función de los derechos en televisión que tenía el canal en cuestión. Se da el caso de que el miércoles el Real Madrid juega la Champions y el lunes el telediario del canal que tiene los derechos empieza a dar la tabarra desde el primer minuto. Lo mismo pasa con la Fórmula 1, las motos y lo que esté en juego.

12. Los periodistas hablando de periodismo

La última moda entre los periodistas es hablar de lo mal que está el periodismo. De lo negro que se ve todo. Nos vamos a la mierda y el periodismo no es lo que era. Gastamos demasiado tiempo y esfuerzo en lamentarnos y muy poco en intentar buscar soluciones. Pongamos un ejemplo: si en vez de perder una hora de mi tiempo en escribir esta lista hubiera estado en la calle con una grabadora preparando un reportaje, el periodismo habría ganado un pequeño grano de arena. Y mis oyentes lo habrían agradecido.



Así que me callo ya.

Fotografía destacada cortesía de AhmadHammoud via photopin cc.


Unadocenade también está en Google Currents. Suscríbete.
Los post de Unadocenade se pueden republicar siempre que respetes nuestras condiciones de republicación.

Iker Armentia

Sobre Iker Armentia


es periodista en la Cadena Ser y ha colaborado con medios como El País y fronteraD. En la actualidad dirige el programa Hoy por Hoy Vitoria. En nosinmimochila.com, su blog personal, escribe sobre actualidad, periodismo y viajes. Si le das a elegir, prefiere la mochila a la maleta.