Corren tiempos duros para el trabajo. Cinco años de crisis que han pasado factura a millones de personas que tratan, en vano, de hacerse un hueco en el mercado laboral.
Como hay mucha demanda y la oferta es escasa, hay que aguzar ingenio y pluma para conseguir, siquiera, una entrevista que haga que podamos demostrar lo mucho que valemos.
Ya sea utilizando el aspecto visual o, si eres más clásico, tirando de recursos más literarios, hay unas cuantas cosas que deberías omitir cuando prepares el currículum, como por ejemplo:

1. Mentiras

¿Nivel alto de inglés? ¿Nivel básico de alemán? Sólo si es cierto ponlo. Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo y en estas cosas es facilísimo hacerlo. Basta con que el entrevistador sí tenga un nivel alto de inglés y te haga un par de preguntas en este idioma para que te hayan pillao con el carrito del helao.
Ni pongas que eres Licenciado si no terminaste la carrera. Hay formas de poner que cursaste estudios sin llegar a graduarte…
Supongo que no hace falta que te diga la impresión que causarás si te sorprenden en un renuncio así.

2. Faltas de ortografía

Consigue que alguien de confianza revise tu currículum, pásale el corrector ortográfico varias veces… Es inaceptable una falta de ortografía o un error gramatical en un CV. Quien recibe un CV con faltas de ortografía, por muy currado que esté, va a pensar lo mismo que tú pensarías en su caso.
No hay excusas.

3. Datos muy personales

Que no le importan a nadie. Sí hay que poner nombre y apellidos, un teléfono o correo electrónico de contacto. No si eres rubio, moreno, calvo, alto, testigo de Jehová, conservador, progresista o afiliado a un sindicato. Esta información no le interesa a nadie, salvo que estés solicitando un puesto de trabajo en un partido político y quieras demostrar que estás afiliado.

4. Ojo con la experiencia laboral

So pena que estés buscando uno de tus primeros empleos (y aquí, sí, todo cuenta), sería mejor evitar los trabajos en prácticas que realizaste mientras estudiabas: camarero en un bar los fines de semana no aporta nada.
Si trabajar y estudiar a la vez supuso que acabaras los estudios en más años, puedes hacer alguna mención en el apartado de estudios, pero céntrate en el trabajo que quieres conseguir.

5. Tu número de DNI o tu dirección física

Algo que jamás entenderé. ¿DNI? Si realmente tienes interés en saber quién soy, llámame, que estaré encantado de darte mucha más información. ¿Qué quieres, hacer de CSI?
Por otro lado, tu dirección es información “sensible”. Quizá estés intentando mudarte a otra provincia y poner tu dirección es un lastre para los manidos “obligatorio residencia en provincia de puesto vacante”. Si solicito el empleo será porque quiero vivir en la provincia del puesto vacante, ¿no? Ya me buscaré la vida para residir… si me dais el trabajo, claro… Hasta la entrevista, ¡ni agua!

6. Vocabulario técnico

Puede que tu seas el máster del Universo, puede que el puesto que quieres requiera conocimientos en muchas tecnologías con siglas ininteligibles. Ponlas, claro. Pero no te pases, porque también puede ser que el seleccionador no sea tan técnico y necesite entender lo que estás poniendo en tu historial. Habla con propiedad y trata de elegir palabras adecuadas para cada cosa, a ser posible, que sean castellanas (en el caso en el que envíes el CV en castellano, claro, esto aplica para el resto de idiomas).

7. Presencia en internet

Ojo con lo que pones. Buscarte te van a buscar en google sí o sí. Si lo que sueles poner en Facebook son fotos del último finde loco, mejor cierra un poco tu privacidad y evita mencionarlo en el currículum. Por el contrario, si tienes un blog profesional, quizá estará bien que lo menciones. Recuerda que todo lo que digas podrá ser utilizado en tu contra 😉

8. Word-Excel-Powerpoint

A estas alturas del siglo XXI poner que sabes word es de capitán obvio. ¿A qué edad usaste un ordenador por primera vez? ¿Además de Word, sabrías usar Open Office, alguna otra suite de microinformática de oficina? ¿Sí, no? Pues no lo pongas, ¡por dios!
Una vez tuve un profesor de Excel que, con gran criterio, nos dijo que Excel era una herramienta estupenda a la que únicamente le sacaban partido los que sabían algo de matemáticas… y tenía toda la razón. Hacer listados en excel no es saber excel. Mejor no pongas nada.
¿En qué estás haciendo el propio currículum? ¿Manuscrito en una hoja? Pues eso…

9. Estado civil y situación familiar

Algo que era bastante común en otro tiempo. Para ellos estar casado era síntoma de tranquilidad y de ser un fiable productor que dará todo por la empresa para que no les falte el pan a sus churumbeles. Para ellas, todo lo contrario: hijos equivale a problemas, a faltar al trabajo…
Bien, como quiera que todo lo anterior son estereotipos absurdos, lo mejor es no ponerlo. Si el empleador quiere, que te lo pregunte en la entrevista. Ya podrás contarle cómo te las apañas para conjugar la vida personal con la laboral de manera satisfactoria, seas ella o él.

10. Hobbies y aficiones

A no ser que tengan algo que ver con tu trabajo, claro está, en cuyo caso, hay que potenciarlos.
Si te dedicas a la comunicación online y como hobby organizas eventos tecnológicos está bien que lo pongas.
Si te dedicas a la microbiología y tu hobby es diseccionar ranas de charca pues quizá también.
Pero a nadie le interesa un comino si te gusta ir al cine, de excursión, la música hip-hop o el arte barroco. Eres alguien más con más de un interés.

11. Aspiraciones económicas

Bien. No te cierres ninguna puerta. Si de antemano sabes el salario del puesto al que optas, es innecesario que lo repitas y si no lo sabes, puede que te pases por arriba… o por abajo. Deja que sea en la entrevista personal en la que se hable, cara a cara, de asuntos económicos. Hay matices, hay pluses, hay cosas que en un currículum son complicadas de contar y puede que en una entrevista te sorprendan y convenzan, y no siempre negativamente.

12. Demasiada información

Insinúa, pero no lo cuentes todo, para empezar, porque podrías convertir un extracto en un libro. En general un currículum más largo que un par de hojas es demasiado. A no ser que estés solicitando un puesto de muy alto nivel con altos requerimientos técnicos y de otro tipo, más de una hoja es ya mucho. Echa un vistazo a la red, hay por ahí formatos en una página estupendos que son un auténtico resumen de tus capacidades. Deja algo para la entrevista, haz que quieran saber más de ti.

¿Sueles poner estas cosas en tu CV? ¿Conoces a alguien que lo haga?

Fotografía destacada cortesía de pikadilly via photopin cc.



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Sobre Cristina Juesas


Cristina Juesas, también conocida como Maripuchi, trabaja como consultora de comunicación. Organizadora y fundadora del TEDxVitoriaGasteiz. Ha sido presidenta del Toastmasters Club Vitoria-Gasteiz, asociación para mejorar las habilidades comunicativas y de liderazgo y ha sido elegida Directora de División para el curso 2017-2018. Autora de la Guía de usos y estilo en las redes sociales del Gobierno Vasco y coautora de Comunicación de Crisis Online. Organiza e-Innobar, un evento socio-tecnológico mensual en Vitoria-Gasteiz. Colabora con la Cadena SER en el programa Hoy por Hoy Vitoria en una sección sobre nuevas tecnologías.