Actualmente, debido a motivos ecológicos, urbanísticos y desgraciadamente económicos, en España está experimentando un auge creciente del ciclismo urbano por motivos utilitarios, motivos que se tienen durante todo el año.

No obstante, todavía tenemos carencias culturales y prejuicios al respecto. Uno de ellos es que las bicicletas son para el verano, lo cual es tan cierto como que también son para el invierno, solo es cuestión de saber cómo, para lo que adelanto una docena de consejos y trucos.

1. Baja el sillín

Coloca el sillín en una posición en la que puedas colocar la planta de ambos pies en el suelo sin bajar del sillín. Así, en caso de patinazo puedes echar pie tierra rápidamente y evitar caer. Es una posición que da peor rendimiento para pedalear, pero dado que hay que circular más despacio que en seco, eso no será un problema.

2. Modera la velocidad y los giros bruscos

El principal peligro de patinazo se da en las frenadas, por lo que hay que ir más despacio para minimizarlas en cantidad e intensidad. Un giro brusco también puede ocasionar un patinazo y acabar en el suelo, igual que si frenas bruscamente con el freno delantero.

3. Monta en posición erguida

Además del consejo anterior, sube el pescante del manillar todo lo que puedas hasta que puedas sentarte erguido sobre el sillín soportando el mínimo peso sobre el manillar, así la rueda delantera tiene menos tendencia a patinar, y si lo hace, no se cae al suelo tan fácilmente.

La postura erguida es característica de las bicicletas holandesas y las beachcruiser.

4. Anticipa las frenadas solo con el freno trasero

No esperes a frenar hasta el último momento, deja de pedalear con anticipación para después frenar menos, y cuando lo hagas y usa el freno trasero. El freno delantero puede provocar que la rueda delantera patine y acabes en el suelo.

5. Escoge las calles más limpias

Los planes de vialidad invernal municipales establecen un orden de preferencia a la hora de limpiar las calles de las ciudades, se limpian antes y con mayor frecuencia las avenidas y calles de mayor tránsito.

Además, aunque en condiciones normales estas vías soportan un tráfico intenso y poco pacificado, con nieve o hielo el tráfico es menor y más lento. El primer día de una nevada te puedes sorprender adelantando a los automóviles a pesar de ir com más prudencia de lo habitual, en España los automovilistas no saben conducir sobre hielo y por eso van muy despacio.

6. Circula sobre las rodadas

Las rodadas de otros vehículos están más limpias, sobre todo si son de coches y más aún de camiones. La nieve puede estar helada con lo que es intransitable, o no estarlo y esconder algún bache, socavón, u otras sorpresas desagradables.

7. Presta atención a las condiciones del firme

Si el firme está nevado o helado este consejo parece obvio, pero cuando no lo está puede solo parecerlo, puede haber hielo negro, que en realidad es transparente. No se ve a primera vista, se distingue cuando el firme refleja la luz con destellos de escarcha, pero como suele aparecer en zonas umbrías el difícil que la luz incida para ver los reflejos.

8. Presta atención a los automóviles

Los automóviles son más pesados, por lo que patinan más fácilmente por inercia en las curvas y en las frenadas, para las que necesitan mucho más recorrido que en seco y desde luego más que a una bicicleta a la misma velocidad. Además el conductor español es inexperto sobre hielo, lo cual hace aún más impredecible sus maniobras. Por todo ello mantén una distancia aún más prudencial.

9. No olvides la iluminación

En condiciones de visibilidad adversas es importante hacerse ver para evitar más de un susto. Luz trasera, delantera y reflectantes trasero y laterales.

10. Viste adecuadamente

Viste con varias capas para que el aire atrapado entre ellas haga de aislante térmico. Usa por fuera un impermeable transpirable, y por dentro un jersey de lana o un forro polar y debajo una camisa o camiseta. No te abrigues demasiado o puedes sudar, y el sudor después se enfría y se pasa muy mal.

Usa guantes, gorro y bufanda o braga, siempre cubriendo las orejas.

Ten a mano unos pantalones impermeables para ponerse cuando nieve o llueva, o para cortar el viento, y que te puedes quitar al llegar a destino. Para un trayecto corto, de menos de 5 km, no es necesario que sean transpirables, pero es aconsejable. Si hace mucho frío viste un calzón de algodón hasta los tobillos por debajo del pantalón.

Usa calzado de invierno con calcetines de lana. En caso de frío extremo usa más de un par. Si el calzado no es impermeable protégelo de la humedad con spray hidrófugo, con cubiertas de calzado, o usando un pantalón impermeable algo más largo.

11. Usa una bicicleta adecuada

El cambio interno y los frenos de buje se ven mucho menos afectados por la humedad y el frío como les sucede a los frenos de zapata o disco, y a los cambios con corona y desviador. Además el cambio con buje interno permite el carenado integral de la transmisión, piñón, cadena y plato, para protegerla de las inclemencias. Otras opción de transmisión menos sensible al clima es la transmisión por cardan. Estas bicicletas suelen ser de posición erguida. Los guardabarros se dan por descontado.

Como contrapartida, estas bicicletas ofrecen prestaciones menos deportivas, pero ese no es nuestro objetivo.

12. O adapta tu bicicleta

Tampoco es cuestión de comprar otra bicicleta, pero al menos debes tener los guardabarros y segur los consejos ergonómicos anteriores, aunque los frenos chirriarán y tendrás que cuidar la transmisión, aunque si tu ciudad es del las que llueve mucho, te recomiendo el consejo anterior.

Puedes cambiar las cubiertas por unas de invierno, pero no hará falta que sean de clavos, y si ocasionalmente éstos hicieran falta y no cambiaste las cubiertas puedes recurrir a esta solución casera.

 

Si habéis llegado a leer hasta aquí seguro que ya tenéis ganas de lanzaros con la bici al hielo, si es ese el caso seguid algunos de los consejos de aquí y acá, y para que veáis que esto está al alcance de cualquiera, os muestro este vídeo de la ciudad holandesa de Utrecht, donde el frío es bastante más riguroso que en cualquier latitud española.

Como podréis ver, cualquiera en esa ciudad es capaz, sea cual sea su edad, sexo y condición social. Si no lo haces, di simplemente que es que no quieres, no hacen falta excusas.

imagen destada por cortesía de Lambert Wolterbeek Muller con licencia Creative Commons


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Fernando Clavijo

Sobre Fernando Clavijo


Licenciado en Informática, en mis ratos libres ejerzo de Oracle DBA senior en importante empresa líder del sector y resido en la provincia del puesto vacante. Ex-grafista ochentero de videojuegos de Spectrum y similares, amante del píxel grueso y de la tecnología que no perece. Ya no restauro ni trapicheo teléfonos sin 3G, ni Wifi, ni politonos horteras, pero me quedan existencias: http://on.fb.me/Telefonos_sin_3G_ni_Wifi