Si el extraterrestre Gurb volviese a España probablemente se quedaría pasmado con algunas de nuestras celebraciones. Aunque la Tomatina, los San Fermines o las Fallas arrasen entre los guiris, existen otros festejos que nosotros mismos desconocemos y que, si los viésemos desde fuera, nos parecerían una marcianada. Olvídate del Burning Man, del Holi o del Cherry Blossom y adéntrate en esta docena castiza.

1. El entierro de Genarín, León

Foto de Oviraptor.

¿Una procesión dedicada a un borracho putero? Sí amigos, existe. Ocurre cada Jueves Santo en León y se celebra en honor a Genaro Blanco Blanco (Genarín), cuya historia no deja de ser casi una pantomima: en 1929, mientras Genarín orinaba al lado de un cubo de basura, fue atropellado por el primer camión de basura que tuvo la ciudad. Desde entonces se festeja esta procesión paródica en su honor.

2. Batalla de flores, Laredo

Foto de Javiorfu, licencia Creative Commons

Miles de flores naturales, hasta 100.000, cubren carrozas con motivos alegóricos el último viernes de agosto cada año en Laredo, envueltas por el ritmo de charangas. La fiesta comenzó en 1908 y los curiosos pueden acercarse a comprobar cómo colocan las flores los participantes la noche anterior a la batalla. El desfile culmina con actuaciones y fuegos artificiales. Un dato curioso: la primera celebración tuvo lugar sobre embarcaciones de remo, pues la mayoría de los vecinos eran marineros.

3. Fiesta de los patios, Córdoba

Foto de Roberto, licencia Creative Commons

Córdoba también se engalana con flores la primera quincena de mayo. Concretamente, sus pintorescos patios. El barrio del Alcázar Viejo, el de Santa Marina y los alrededores de San Lorenzo y la Magdalena se convierten en el epicentro de esta festividad, declarada Patromonio de la Humanidad. La celebración se completa con actuaciones folclóricas a cargo de cantaores y bailaores.

4. Pecados y Danzantes, Camuñas

Foto de Pavlemadrid, licencia Creative Commons

¿Escuchas esos gritos que parecen provenientes de grullas? No te asustes, son los Pecados y Danzantes, un peculiar festejo que acontece durante el Corpus Christi de Camuñas. Los hombres del pueblo, divididos en dos grupos y ataviados con bolardos, varas, lazos y caretas narigudas con extrañas muecas, ejemplifican un baile realmente hipnótico entre el bien (Danzantes) y el mal (Pecados).

5. Batalla naval Vallecas, Madrid

Foto de Javierre.

Popularmente conocido como la batalla del agua, este evento se celebra en julio en el carismático barrio de Vallecas. Organizada por la Cofradía Marinera y enmarcada en las fiestas de la Virgen del Carmen, la batalla tiene un tono reivindicativo y no le falta ni una pizca de sátira sobre el sistema político y social. Ármate con pistolas de agua, cubos, globos o cualquier otro artilugio que se te ocurra y déjate llevar por el ambiente inclusivo que respira el desfile. ¡Ojo! Los vecinos de las viviendas adyacentes van a ponerte chorreando.

6. Entroido, Ourense

Foto de Óscar, licencia Creative Commons

El Entroido no es un carnaval al uso. Aquí los trajes son tradicionales, muy elaborados, con máscaras hiper expresivas, preservando la idiosincrasia gallega. Los bombos, los tambores y los cuernos acompañan las danzas de estos singulares personajes, que invitan al espectador a unirse a la celebración y entrar en trance.

7. Danza de los zancos, Anguiano

Foto de BigSus, licencia GNU

Al ritmo loco de castañuelas, ocho jóvenes danzadores de Anguiano giran una y otra vez sobre zancos de unos 50 centímetros. Y no sólo eso: lo hacen bajando una cuesta empedrada. El faldón es una parte muy importante de la vestimenta, pues actúa como elemento estabilizador. El propio público sirve de colchón en los laterales y al final de la cuesta por si los danzadores se desvían o no pueden frenar.

8. Los Rondeles, Casarabonela

El fuego cobra una importancia significativa en esta fiesta, donde los rondeleros prenden espuertas que portan a modo de procesión. Esta tradición se realiza en honor a la Divina Pastora, a la que antiguamente los molineros agradecían la cosecha obtenida con la quema de los capachos.

9. Festa da Dorna, Ribeira

Foto de Certo Xornal, licencia Creative Commons

Su origen fue honrar a las dornas (embarcaciones pesqueras tradicionales) y hoy en día se realiza de una forma muy particular: con regatas de barcas realizadas a mano. Ya ves, Jackass no inventó nada nuevo. Los festejos incluyen saltos de trampolín y, para los más valientes, saltos desde el puerto intentado volar hasta alcanzar el horizonte.

10. Fiestas del humo, Peroblasco

Peroblasco, una pequeña aldea de La Rioja abandonada en el siglo XX, revivió gracias a esta fiesta. La magia sucede el último sábado de julio, cuando de las chimeneas de las apenas 40 casas comienza a emanar humo de colores a ritmo del famoso Canon de Pachelbel. Los vecinos reivindican así su existencia, que celebran posteriormente con conciertos en la era.

11. Romería Vikinga, Catoira

Foto de Reservas de Coches, licencia Creative Commons

¿Vikingos en Pontevedra? Sí, desembarcan en Catoira el primer domingo de agosto como forma de rememorar la resistencia de la población a las invasiones durante la Edad Media. El plato fuerte es una batalla simulada que culmina con vino, música de gaitas y cantidades ingentes de comida.

12. Batalla del vino, Haro

Si enfrentarte a cubazos de agua te sabe a poco, prueba con la batalla del vino de Haro. Lo que comenzó como una broma entre los romeros que peregrinaban a los Riscos de Bilibio acabó ganándose el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional. Las charangas suelen animar este festejo, en el que lo más recomendable es ir de blanco.

Seguro que conocéis decenas más de celebraciones curiosas y surrealistas en España. Agregadlas en los comentarios 😉

Foto destacada de Certo Xornal, licencia Creative Commons.


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Sobre J. Rubén López


Soy Search Marketing Executive en TripAdvisor – Niumba. Periodista por vocación, también he trabajado como consultor de comunicación digital.