Facebook, templo de la procrastinación por antonomasia, esa primera página que visitas al poco de llegar a trabajar aunque nunca lo vayas a admitir. La aplicación número uno en tu móvil. Ese homenaje al voyeurismo exacerbado, el lugar donde nació el postureo más primitivo; ¿Mostramos en verdad nuestro verdadero yo en Facebook o nos lucimos tal y como querríamos ser? Un debate de difícil resolución.
Sin embargo, si algo he podido sacar de provecho de tantas miles de horas pérdidas observando los movimientos de cada uno de mis contactos, es a tipificarlos y a reducirlos sin ninguna base antropológica en tan solo 12 arquetipos. ¿Los reconoces?

1. El adicto a los Likes

Sabes que sin él, tus notificaciones se reducirían a una invitación al Texas Poker Hold’em o a otra de esas muchas fiestas de esa discoteca que nunca piensas pisar. Es al único ser en este mundo al que podrías describir como maniaco-entrañable. Cada notificación es una descarga de dopamina en tu cerebro. Por eso le quieres, aunque eres absolutamente consciente de que posiblemente ni haya leído lo que has publicado y que también hace likes en otro muros…
Sabes que no es porque salgas increíblemente guapo en las fotos o que porque seas terriblemente ingenioso en tus estados… es él, que no tiene medida.

2. El tocapelo***

Por culpa de este sabelotodo siempre posteas con miedo. Nunca se sabe cuando puede atacar y hacer una de sus apariciones letales que te dejan a la altura del betún. Siempre tira de Wikipedia o RAE para dejar mal al prójimo; que si esa frase no es de John Steinbeck, que si en realidad el Big Ben es la campana y no la torre, que noooo, que esa canción no es del primer disco de los Beatles si no del segundo… Y claro, una vez le das a compartir ya es tarde….Borrar es de cobardes. A aguantar y a rezar porque nadie se percate de tu incultura.

3. El defensor de los animales

Es aquel que tiene a su perro de foto de perfil. Aquel que es fan de PETA, Whyska’s y AntiTaurinos . Aquel que te manda una invitación al evento “Salvemos a Lolo”. Aquel que denuncia el maltrato de animales con fotos indescriptibles que apunto están de hacerte vomitar el desayuno ….¿había necesidad… de verdad?

4. El inconstante

Puedes pasarte fácilmente 4 meses sin saber nada de él, y de repente un martes, a eso de las 3PM se vuelve loco y postea 15 vídeos de youtube y comparte otras tantas fotos chorras, en comic sans y en fucsia para que sea más doloroso.
Después, y sin previo aviso, se aleja haciendo la croqueta hasta su gruta y se prepara para su siguiente hibernación.

5. El culebrones

Sabes de quién te hablo. Cambia de estado sentimental más que de camisa… De “Soltero” a en “una relación” y por último al ambiguo “es complicado” y vuelta a empezar. De “qué bien se está solo” a “Te quiero churri” hasta el tantas veces escuchado “El que no quiso cuando pudo, no querrá cuando pueda”. Experto en lanzar indirectas envenenadas a través de sus publicaciones, en secreto lo amas, sin él, el Facebook sería más aburrido que la historia de la vuelta ciclista a España en DVD . Eso sí, sabes que no debes interferir ni preguntar, ya que te responderá que nunca habla de su vida privada.
Claro, por supuesto, nunca.

6. El popular

Es el quaterback o la capitana de las animadoras llevado al plano de las redes sociales. Ya puede poner de estado un simplón “Hola”, subir la foto de su bote de champú o postear que se ha tirado un pedo, que en un solo golpe va a recibir más likes que tú en toda tú vida. No comprendes el porqué. Ni lo harás nunca. La popularidad no entiende de razones. El popular nace, no se hace. Y tú, I am sorry, siempre serás el pringado del equipo de matématicas.
Malas noticias; la vida online, como la real, también es injusta.

7. El RRPP

Su único cometido en Facebook es enviar y enviar invitaciones de fiestas a las que nadie tiene intención de acudir. No comprende que si no fuiste a las anteriores 959 fiestas, la 960 no será una excepción. No comprende que significa eso de “público objetivo”. No comprende el significado de la palabra cansino.

8. El ladrón

El ladrón es ese espécimen que espera agazapado frente a su ordenador a que publiques un contenido genial y exclusivo que está destinado a recibir muchos likes y comentarios, para ponerlo en su muro sin pedirte ni siquiera permiso. Sabe que existe el botón compartir… pero ¡no! quiere llevarse todo el mérito. Lo peor, es que lo termina haciendo…

9. El desaparecido

Sí ,sí, ese mismo que tiene foto de perfil esa silueta tan siniestra que viene de serie con el Facebook. Seguro que también sigue teniendo el Twitter con el huevo. Posiblemente sea el amigo-caro-marginado que no tiene Whatsapp. Es ese que te dice “tengo Facebook, pero bah no entro nunca”… Pues entonces CIERRALO hijo CIERRALO. Cotillear sin dar material cotilleable a cambio está muy feo.

10. El desconocido

“¿De qué tengo yo a este en el FB?” No sabes si fue en tu viaje a París, si iba a tu instituto, si era amigo de tu compañero de cuarto en Erasmus o otras tantas conjeturas más oscuras y turbias. Exprimes tu cerebro y si aún no llegas a ninguna teoría plausible lo borras; que tu no eres de los que tiene desconocidos en el FB. Vale, gente con la que hablas menos que con la mesilla de noche de tu cuarto sí, pero gente desconocida no, jamás. Por principios.
(A no ser que esté muy buen@, entonces tus principios ya pueden salir por la ventana. Alegrarse la vista es BIEN.)

11. El profesional monotemático

Aburrido, tedioso, cansino…son los tres adjetivos que mejor lo describen. Sea cual sea su interés en la vida lo lleva al plano de la redes sociales y no teme explorar los límites de lo monotemático. ¿Los peores? Los apasionados de la economía (pasión y economía en la misma frase, sí, es posible); que si la bolsa de Tokio indica tal, que si el renombrado economista Charles Nosecuantos dice que los países periféricos blablabla…
Por favor, que alguien le indique el camino a Linkedin. Gracias.

12. El Willy Fog

Posiblemente el más odioso de todos. Su TripAdvisor te deja a la altura de un pueblerino. Recién a vuelto de Nueva York, ya está haciendo la cuenta atrás para su increíble viaje mochilero a Tailandia, mientras prepara la maleta para irse de fin de semana con su guapísima novia. Envidia e incomprensión porque… ¿De dónde saca el dinero si aún es estudiante? ¿prostitución? ¿tráfico de órganos?… Nunca lo sabrás pero lo que es cierto es que el chaval ha hecho check-in hasta en sitios que no existen.



Y luego estoy yo, el arquetipo número 13. Esa persona que vive en Facebook y adora a Mark a pesar de esos horribles rizos y también aquella que se enfadó cuando llegó al límite de páginas de las que hacerse fan. Soy esa amiga de Facebook que te llena el muro de inicio de chorradas, aquella que si desaparece por más de un día es posible que esté muerta y esa a la que todos sus conocidos acuden a consultar dudas de privacidad y funcionamiento de esta red social. Pero muy orgullosa de mi frikismo.

Y tú… ¿te has sentido identificado? ¿Echas en falta a alguien en esta lista?



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Sobre Julene Lure


Orgullosa donostiarra. Escritora amateur. Enferma de las redes sociales. Estudiante de Comunicación y Org. de Eventos. Blogger en Bittersweet Symphony http://www.julepa.wordpress.com. Me apasiona todo lo que implique creatividad; event management, publicidad, comunicación, fotografía, literatura, blogging... ¡soy un culo inquieto!